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COLECCIONISMO

Encuentran un tesoro en una playa gallega por casualidad: esta moneda es pura historia

Este descubrimiento en la playa de As Dornas es impresionante: un maravedí acuñado en 1622.

Maravedí de cobre del año 1622

Maravedí de cobre del año 1622

Álex Pareja

Álex Pareja

En la playa de As Dornas, en la isla de Ons (Pontevedra), parte del Parque Nacional das Illas Atlánticas, un aficionado al senderismo hizo un descubrimiento que ha emocionado a arqueólogos e historiadores. Se trata de un maravedí de cobre acuñado en 1622 bajo el reinado de Felipe IV.

La moneda, no es un tesoro en términos económicos (su valor actual se sitúa entre los 50 y 100 euros en el mercado numismático), pero sí un testimonio excepcional de la vida cotidiana y las crisis del siglo XVII español.

Por qué es una pieza tan importante

La moneda presenta un avanzado deterioro por corrosión salina, con una pátina verdosa típica del vellón expuesto al mar durante siglos. En el anverso se distingue el escudo heráldico de los Austrias, mientras que el reverso muestra un castillo coronado y la inscripción parcial con la fecha "1622".

Lo más intrigante es el resello "VIII" aplicado en la ceca de Granada entre 1641 y 1642, que elevaba su valor nominal de 1 a 8 maravedíes. Esta técnica, conocida como "resello de agravación", era una solución de emergencia para multiplicar el poder adquisitivo de la moneda existente sin acuñar una nueva.

Felipe IV gobernó en una de las épocas más turbulentas de España. La moneda original de 1622 circulaba en plena Guerra de los Treinta Años, que drenaba las arcas reales. Hacia 1640, con la sublevación de Portugal, la revuelta de Catalunya y la paz de Westfalia, la Corona recurrió a devaluaciones masivas del vellón.

Entre 1641 y 1642 se resellaron miles de maravedíes para combatir la inflación galopante: lo que valía 1 maravedí pasó a valer 8, aunque la calidad del metal no mejoró. Ese resello "VIII" de Granada es testigo de cómo el Estado manipulaba la moneda para financiar conflictos, un recurso que aceleró la debacle económica de la Monarquía Hispánica.

En Galicia, región periférica pero vital para el comercio atlántico, estas piezas circulaban entre pescadores, mercaderes y contrabandistas portugueses. La isla de Ons, habitada desde la Prehistoria, fue punto estratégico en rutas marítimas entre Galicia y el norte de Portugal.

El maravedí tuvo una intensa actividad en el siglo XVII: pesca de atún y sardina, comercio de sal, o incluso restos de naufragios (las costas gallegas son famosas por los pecios de la época).