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MERCADO DE FICHAJES

El Real Madrid muta su mentalidad a la de 'club-estado'

La entidad blanca vivirá un verano marcado por las negociaciones de traspasos, a diferencia de periodos anteriores con procesos a fuego lento que desembocaban en acuerdos directos con los jugadores

Florentino Pérez y Nasser Al-khelaïfi, durante una cena de directivas entre el Real Madrid y el PSG.

Florentino Pérez y Nasser Al-khelaïfi, durante una cena de directivas entre el Real Madrid y el PSG. / REAL MADRID

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

El Real Madrid vive desde hace tiempo en una dicotomía. Su forma societaria indica que sigue siendo un club de socios, aunque el poder resida en delegados o compromisarios. Sin embargo, Florentino Pérez fue consciente en la última asamblea general de que el presente del fútbol pasa necesariamente por abrir las puertas a nuevos inversores. En el mercado de fichajes actual, la entidad está viviendo otra lógica transformación como es la de entrar en las mesas de negociaciones con el capital por delante. De ahí la semilla de la Superliga, para crear una élite proporcionada.

Obligados a pasar por caja

Durante los últimos mercados, el Real Madrid se había experimentado en agotar los plazos de los contratos para hacer grandes incorporaciones como Mbappé. Esto, lógicamente, dejaba en manos de los jugadores y de su entorno el poder de decisión. En el caso del francés, la resolución fue positiva, aunque el coste de la operación revirtió directamente en el futbolista. Pero ahondó en la guerra PSG-Real Madrid que se ha llevado a todos los frentes, incluida la Superliga vs. UEFA, un lado del que se ha posicionado Nasser Al-Khelaifi, con el que otrora había fotos amistosas.

El idilio de Alexander-Arnold con el Liverpool termina

El idilio de Alexander-Arnold con el Liverpool termina / Perform

La última gran operación de este tipo ha sido la de Alexander-Arnold, aunque con asteriscos. Es cierto que, de haber incorporado al lateral en el mercado de invierno, como anhelaba Ancelotti, el Real Madrid habría tenido que abonar 20 millones, según las negociaciones que se desvelaron en ese momento. Pero el Mundial de Clubes ha alterado los plazos de todos los equipos, introduciendo peajes nunca antes vistos.

Alexander-Arnold ha desatado una guerra de cifras, con los madridistas asegurando que no han pagado más de 5 millones por conseguir la desvinculación del inglés para la cita de EEUU. En Reino Unido se dobla la cantidad, incluyendo el salario de este mes. En cualquier caso, esta situación refleja que el Real Madrid ha vuelto a entrar de lleno en la lucha de pujas, que se ha acrecentado en los últimos años con el afianzamiento del Manchester City, el PSG o hasta los clubes árabes, que evidencian un cambio de paradigma.

Real Madrid, la marca más valiosa del mundo

La realidad del fútbol moderno es galopante y ha dejado atrás los debates éticos o incluso aquellos que plantean la próxima explosión de una burbuja que no llega. El Real Madrid ha tomado un camino particular, pero en el que ha entendido que las reglas del juego las marcan ahora otros actores desconocidos hasta hace un par de décadas. Con todo, quiere jugar la partida no solo con las reglas del resto, también con las de su valor de marca.

De acuerdo con el informe anual de la revista Forbes, el Real Madrid fue considerado, por cuarto año consecutivo, como el club de fútbol más valioso del mundo, con un valor de 5.950 millones de euros, además de ser el primer club que supera los 1.000 millones de dólares en ingresos. Por detrás está el Barça, tercero, con 4.980 millones, lo que confirma el valor de la dicotomía de LaLiga y, de paso, el interés de Florentino porque la marca con la que compite también le retroalimente. Una posición puramente societaria que en ciertos sectores del madridismo no se entiende.

Pero todo, o casi todo, se explica en términos de negocio. ¿Quién se cuela entre el 'clásico'? En primer lugar, el Manchester City lo hace en cuanto ingresos, superando la barrera de los 900 millones. Y en valoración lo hace todavía el Manchester United, quizás, el primer club que entendió lo que era el fútbol moderno y que todavía gestiona un valiosísimo patrimonio de marca pese a su nefasta racha de resultados. La situación de los red devils evidencia el valor inmaterial del fútbol y que explica, por ejemplo, que solo en términos comerciales, el fichaje de Mbappé ya ha sido un éxito.

La Champions del PSG, golpe de gracia de los clubes-estado

El problema para el Real Madrid es que, por su filosofía, no puede mantenerse solo a base de camisetas vendidas. Necesita títulos y para ello un proyecto sólido que quiere construir alrededor de la figura de Xabi Alonso. Para ello, no le queda más remedio que pasar por caja. Ya lo ha hecho con Dean Huijsen (58 millones), parcialmente le ha pasado con Alexander-Arnold y es precisamente el abono íntegro de la cláusula de Álvaro Carreras al Benfica lo que está demorando su incorporación.

El triunfo del PSG en la Champions era la muesca que faltaba para el cambio de orden mundial. Desde la compra del club francés por parte de Qatar Sports Investments en 2011, el PSG ha superado la barrera de gasto de 2.300 millones, el City de Guardiola también superó la barrera de los 2.000 y desde el 2019, el Real Madrid ha puesto sobre la mesa 660 millones. El enfoque había sido siempre estratégico y sostenible.

Cada vez será más difícil que lo sea, como muestra la negociación con el Stuttgart por Angelo Stiller o el fichaje frustrado de Mastantuono, que pondrá rumbo al PSG. Corrientes que obligarán a un enfoque totalmente distinto, en el que la entidad que dirige Florentino Pérez deberá mutar hacia mentalidad de los clubes estado que rigen -y lo harán durante años- el futuro del fútbol mundial. Donde a veces importa más el pulmón financiero que el palmarés.