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SOCIEDAD

Una pediatra lo advierte: no le des zumo de naranja a los niños todas las mañanas

Lo que parecía algo inofensivo e incluso beneficioso, no lo es tanto

Lucía Galán, pediatra

Lucía Galán, pediatra / 5

La alimentación en los niños es una de las facetas a la que más importancia les dan los padres. Intentar no solo que coman equilibrado, sino que eviten los ultraprocesados y la bollería industrial en pro de alimentos naturales como frutas y verduras puede ser todo un reto para algunas familias. Sin embargo, hasta con lo que creemos que es beneficioso hay que tener cierto cuidado, como pasa con el zumo de naranja.

Lucía Galán, una conocida pediatra española, hizo acto de presencia en una de las últimas emisiones de "Saber Vivir", el programa de TVE. Y ahí contó que el zumo de naranja no es algo recomendable para dar a los niños cada día, como muchos padres creen.

"El zumo de todas las mañanas con galletas, bollos o con esas fuentes de leche llenas de cacao deben evitarse", comenzó la pediatra.

"En España tenemos niños que solo en el desayuno ya triplican el aporte de azúcar que necesitan para todo el día. Si es de vez en cuando no pasa nada, pero el zumo no debe consumirse de forma diaria porque al exprimir la fruta se liberan los azúcares y se aparta la fibra de la fruta", continuó.

Esto no es algo que ella se haya sacado de la manga, sino que tiene una evidencia científica: "Se produce un pico muy rápido de glucosa e insulina que le sienta fatal al organismo y tiene impacto sobre la salud metabólica", explicó.

Entonces, ¿hay que evitar tomar naranja? No, porque una cosa es la naranja, y otra cosa es el zumo de naranja. Si se come directamente la fruta, no se liberan tantos azúcares: "La fruta masticada libera azúcar lentamente y no provoca picos de hiperglucemia, así que la fruta se mastica y no se bebe", sentenció.

La obesidad es uno de los grandes problemas al que se enfrenta la sociedad desde hace años, pero es un problema creciente y que, por si fuese poco, afecta a cada vez más niños.

El avance de la tecnología no ayuda, ya que aumenta el sedentarismo, lo que a la par promueve una muy mala alimentación.