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REAL MADRID

El triunfo del Madrid también deja dudas: "Es como decir que quitemos a Messi de su Barça"

A pesar de la exhibición del francés, las voces varios periodistas coinciden en que el equipo blanco depende en exceso de la inspiración de su estrella para ganar partidos

Exhibición de Mbappé en Grecia para dar la victoria al Madrid

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climatetribe.org

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El Real Madrid salió vivo de Atenas gracias a una exhibición descomunal de Kylian Mbappé. El francés firmó cuatro goles en el 3-4 ante el Olympiacos, un partido que por momentos se le fue de las manos al equipo de Xabi Alonso y que terminó revelando más dudas que certezas. Las sensaciones fueron tan dispares como las opiniones que dejó la noche en El Larguero, donde las voces habituales radiografiaron el choque sin paños calientes.

Jesús Gallego fue directo al grano al valorar lo ocurrido: “Hoy te puedes quedar con Mbappé, y con Vinícius aunque no haya marcado, pero de lo demás no sé con qué quedarme”. Su frase resume la sensación general de un Madrid que volvió a conceder demasiado, que sufrió más de lo esperado y que sólo respiró cuando su gran estrella decidió que el partido era suyo. El propio Gallego, en tono más sereno, admitió que “había que ganar, y con la convulsión que ha habido en el club, eso es lo más importante hoy”.

Xabi Alonso y Kylian Mbappé conversan durnate el partido de Champions ante Olympiacos

Xabi Alonso y Kylian Mbappé conversan durnate el partido de Champions ante Olympiacos / Petros Giannakouris / AP

Julio Pulido, por su parte, quiso ir a la raíz del asunto, esa dependencia absoluta que deja en evidencia la estadística: Mbappé ha marcado 22 de los 40 goles del equipo este curso. No hace falta mucha más explicación para entender su preocupación. “Si sacamos al francés de la ecuación, ¿dónde quedan los goles de este equipo?”, preguntó al aire antes de soltar una de las frases de la noche: “Más vale que el Madrid meta a Mbappé en una buena urna y le cuide mucho, porque como él se resfríe, pueden tener un problema grande”. Un aviso envuelto en ironía… pero aviso, al fin y al cabo.

Antón Meana quiso poner freno al dramatismo recordando que esto del jugador diferencial no es nuevo: “Eso es como decir que quitemos a Messi de su Barça o a Cristiano en su época… siempre que un jugador marca muchos goles, pasa esto”. Para él, el foco debía estar en el objetivo del día, simple pero imprescindible: “Había que ganar”. Y con un club revuelto en los últimos meses, lo consideró un paso más importante de lo que muchos podían pensar: si algo necesitaba el madridismo, era precisamente un respiro competitivo.

El partido, mientras tanto, dejó imágenes que resumen la temporada: arreones ofensivos poderosos, desconexiones defensivas difíciles de explicar y una plantilla que, cuando el marcador se enreda, mira instintivamente hacia Mbappé. El francés respondió con todo, pero eso no impide que la duda sobrevuele al equipo: ¿puede sostenerse un aspirante a todo dependiendo de un único futbolista?

Las voces de la SER coinciden en la lectura: el Madrid ganó, sí; Mbappé estuvo imperial, también; pero el marcador no tapa lo evidente. El conjunto blanco vive por y para la inspiración de su nueva superestrella. A veces basta. A veces deslumbra. Pero a veces, como advirtieron anoche, puede ser una espada de doble filo.