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Entrevista | Roberto Suárez Director deportivo del Real Oviedo

Roberto Suárez, el arquitecto del regreso a Primera del Real Oviedo 24 años después: "Nuestra palanca es la afición"

Primero fue jugador del Real Oviedo, siempre aficionado, y después asumió la dirección deportiva que ha logrado llevar de vuelta al club a la máxima categoría, donde debuta en casa este domingo ante el Real Madrid (21:30)

Roberto Suárez, director deportivo del Real Oviedo.

Roberto Suárez, director deportivo del Real Oviedo. / IRMA COLLÍN

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Roberto Suárez (Grado, 1974) es el director deportivo del Real Oviedo desde 2022. Decir esto es quedarse corto. Roberto Suárez es oviedista, lo que define mucho mejor su trabajo, a través del que ha conseguido devolver la ilusión a toda una ciudad. La capital del Principado de Asturias que, después de 24 años, vuelve a tener un equipo en la máxima categoría. Algo que ni los más optimistas, los que nunca dejaron solo a su equipo, imaginaron cuando tocó fondo en Tercera, el pozo del que salió en 2009 para ir sacando la cabeza lentamente. Hasta que aparecieron los inversores.

Primero, el Grupo Carso de Carlos Slim y después el Grupo Pachuca de Jesús Martínez, ahora mayoritario. Ambos conviven, junto a accionistas minoritarios, en la propiedad de un 'ave fénix' que ha sabido aprovechar el talento que tenía en casa, como Roberto Suárez. El arquitecto de un ascenso histórico a una categoría en la que él ya tuvo el privilegio de defender la elástica azul cuando era jugador. Lo hizo después de que el Real Oviedo le trajese de vuelta tras su paso por la cantera del Real Madrid, el equipo al que el Tartiere recibe este domingo (21:30) en su regreso a lo más alto.

Un lugar inhóspito en el que los vienen de abajo necesitan hacerse valer para reivindicar que no son unos meros invitados. Pero si hay algo en lo que el oviedismo puede igualar a los límites salariales más altos de la categoría -o incluso superarlos- es en el apoyo de su gente. La que, como reza la imagen de perfil de WhatsApp que tiene Suárez, dijo "se acabó" un 24 de junio para fundirse en un largo abrazo con los amigos -e incluso los que nunca lo fueron- en la celebración de un ascenso histórico.

Pregunta. Días agitados para Roberto Suárez como director deportivo del Real Oviedo en el final de mercado de fichajes. El primero en Primera después de 24 años, solo por eso ya merecerá la pena...

Respuesta. Estamos muy emocionados y felices, pero a la vez, muy conscientes de la responsabilidad que tenemos. Ya sabes lo que toca ahora mismo. Existe otro objetivo. La gente, después de tantos años, tiene la ilusión de disfrutar de Primera División durante mucho tiempo.

Roberto Suárez, primero por la derecha, en la presentación de Leander Dendoncker, uno de los fichajes estrella del Real Oviedo en su regreso a Primera.

Roberto Suárez, primero por la derecha, en la presentación de Leander Dendoncker, uno de los fichajes estrella del Real Oviedo en su regreso a Primera. / REAL OVIEDO

P. ¿Qué supuso en términos personales para usted, un oviedista y asturiano, vivir el regreso del club a la máxima categoría tras una larga travesía en el desierto?

R. Los dos últimos partidos, de la final de los 'playoffs' contra en Mirandés, y, en especial el último, uno no sabía ya a quién buscar para que le ayudase. Veníamos de vivir un curso anterior duro, después de tener la posibilidad tan cerca para después dejarla escapar (perdieron la final del ascenso contra el Espanyol en la 2023/2024). Aunque no quieras, piensas que te puede volver a pasar. La presión es altísima. Te acuerdas entonces de toda la gente que teníamos en el Tartiere. Pero lo logramos y fue un gran orgullo compartido.

Cuando me tocó ya trabajar con el Grupo Pachuca en la dirección deportiva, te das cuenta del potencial, la ambición y el objetivo tan claro que tenían. No fue hasta el tercer año, pero se veía que, me tocara a mí o no, este equipo iba a ponerse en Primera. Y mira, pude vivirlo dentro y fue pronto

Roberto Suárez

— Director deportivo del Real Oviedo

P. Si a Roberto Suárez le dicen hace unos años que el Real Oviedo iba a volver a Primera, ¿se lo creería?

R. La verdad es que no. Ni hace una década ni hace pocos años. La entrada de Arturo Elías y Carlos Slim le dio una salvación al club. Y la llegada de Grupo Pachuca de Jesús Martínez le dio la posibilidad de volver a Primera División (el cambio de mayoría accionarial del Grupo Carso al Grupo Pachuca, ambos mexicanos, se produjo en julio de 2022). Cuando me tocó trabajar con ellos en la dirección deportiva, te das cuenta del potencial, la ambición y el objetivo tan claro que tenían. No fue hasta el tercer año, pero se veía, me tocase a mí o no, que este equipo iba a ponerse en Primera. Y mira, pude vivirlo dentro y pronto.

P. No hace tanto, en 2009, aunque todo cambie rápido en el fútbol, el Real Oviedo celebraba un ascenso a Segunda B tras vencer al filial del Mallorca en los penaltis. ¿Qué recuerdos tienes de aquella época?

R. Recuerdo la ansiedad y la desesperación. Doy mucho valor a toda esa gente que hizo lo que hizo por el Real Oviedo y que todavía sigue ahí. La afición fue el motor y el alma. Por eso, Pachuca y su dueño Jesús Martínez, lo tienen muy presente. Había angustia por salir de ahí y volver, con pocas armas, pero peleando por salir hacia arriba.

P. Fue una caída en picado al infierno que empezó con aquel descenso en la última jornada de la temporada 2000/2001, apenas unos años después de que usted debutase en Primera con el Real Oviedo.

R. Recuerdo el nivel altísimo de los jugadores internacionales y extranjeros de aquella época: tremendamente elevado (Jerkan, Dubovsky, Jokanovic, Prosinecki, Dely Valdés, Jankovic, Abel Xabier, Paulo Bento... y un sinfín de ilustres de Primera). Muchos eran capitanes o jefes de sus selecciones. El Real Oviedo tenía jugadores top nacionales y extranjeros; el contraste era grande y eso te hacía crecer.

El entrenador serbio del Real Oviedo, Veljko Paunovic, conversa con el director deportivo del club, Roberto Suárez.

El entrenador serbio del Real Oviedo, Veljko Paunovic, conversa con el director deportivo del club, Roberto Suárez. / PACO PAREDES / EFE

P. Antes de vestir la camiseta del Real Oviedo en la máxima categoría, del 1993 al 1997, usted pasó por la cantera del Real Madrid, el primer rival que visita el Tartiere en su regreso a Primera.

R. Estuve cinco años. Llegué a juveniles y también a jugar en Tercera con el filial (Real Madrid C). Fue un privilegio vivirlo. Tuvimos entrenadores que nos hicieron avanzar mucho, como Rafa Benítez. Para un chico de Asturias, que no había pasado por la élite, llegar al Real Madrid, donde se juntaba lo mejor de España, resultaba algo único. Ahí te enseñan desde el primer día a competir, a valorar el esfuerzo y a apreciar tu sitio en el club. Es un privilegio que te marca para siempre. Forjas una mentalidad que luego aplicas en cualquier sistema. El competir te queda grabado.

Para estabilizarse en Primera hacen falta entre dos y tres años. Solo se consigue este objetivo remando con orgullo y no desesperándose si vivimos jornadas sin sumar. El cambio es grande, en el mercado pasas de ser el primero en elegir a estar al final de la fila. Para firmar compites con clubes fuera de tu alcance y, a veces, eres tercera opción

Roberto Suárez

— Director deportivo del Real Oviedo

P. ¿Cómo afronta que el proyecto que ha configurado con tanto esfuerzo se someta en el Tartiere a su primer test contra un equipo reforzado con después de una inversión millonaria como el de Xabi Alonso?

P. Con tranquilidad y pragmatismo. Curiosamente, cuando volví a Primera con el Cádiz, como jugador, en 2005, también me tocó debutar contra el Real Madrid. Uno piensa que ha existido un gran trabajo detrás y, aunque para ellos el partido todavía llega en una fase de reconocimiento, somos conscientes de los enormes jugadores que tienen. Lo afronto con ilusión y respeto. Sabemos lo que significa el Real Madrid. Nosotros tenemos que mantener el gen competitivo que nos hizo subir. Hay que pelear cada punto, sea ante quien sea. Nuestro objetivo es claro: dejar a tres equipos por debajo.

P. ¿Considera que cada vez es más grande el salto de Segunda a Primera? El año pasado, solo el Espanyol logró conservar la categoría entre los recién ascendidos, después del descenso del Leganés y del Real Valladolid. El tercero fue la UD Las Palmas, que había promocionado un año antes.

P. Sí. Para estabilizarse en Primera hacen falta entre dos y tres años. Solo se consigue este objetivo remando con orgullo y sin caer en la desesperación si pasan jornadas sin sumar puntos. El cambio es grande, en el mercado pasas de ser el primero en elegir a estar al final de la fila. Para firmar compites con clubes fuera de tu alcance y, a veces, eres tercera opción. Necesitas futbolistas capaces de soportar el estrés, que sepan lo que es estar abajo. Todo ello, sin dejar de lado la fortaleza del Real Oviedo, que es la de ir todos a una, desde la afición a los empleados. No pretendamos fichar lo mejor de la categoría ni jugar súper alegre. La clave es mantener el equipo que somos, con un entrenador (Paunović) con las ideas claras y pelear con la misma actitud que tuvimos para ascender. La moneda muchas veces caerá en contra, pero hay que conseguir darle la vuelta.

P. A pesar de los fichajes, la continuidad de Veljko Paunović parece ser la gran apuesta del Real Oviedo 2025/2026. Un entrenador al que el Real Oviedo incorporó en un momento complejo. Consiguió en apenas unas jornadas el objetivo del ascenso. También suma el hecho de conocer el club como jugador, aunque fuese en la malograda temporada 2000/2001.

R. Fue como cuando cambiamos a Álvaro Cervera por Luis Carrión en la temporada anterior. Son circunstancias que se dan y se aprovechan. Llegó cuando necesitábamos energía y fe. Teníamos un vestuario sanísimo, pero hacía falta que el líder del barco fuera el entrenador. Paunović venía con hambre, con una espina clavada (la del descenso) y un objetivo clarísimo. Quería ser el capitán. Cuadró todo y nos impulsó cuando el ascenso directo ya se veía lejos y se empezaba a dejar de creer.

P. Además, ha sido importante a la hora de configurar la plantilla para el regreso a Primera, donde el Real Oviedo se ha hecho con opciones como Leander Dendoncker, Eric Bailly, Josip Brekalo o Salomón Rondón.

R. Teníamos claro que había que reforzar la columna vertebral con gente experta y personalidad. Que venga con el deseo de ser protagonista en nuestro objetivo. Eran operaciones difíciles, pero si aparece la oportunidad y encaja todo, hay que intentarlo, sin romper el límite salarial. Mantener la base del ascenso era clave: no hay que despreciarla. El Leganés del año pasado fue un ejemplo: compitió hasta la última jornada con la base del año anterior. Tener el mismo entrenador, la misma columna y el mismo trabajo te da camino andado. Trabajamos de forma conjunta el dueño, el presidente, la dirección general y yo. En otras temporadas, el entrenador no formaba parte tanto en el proceso de fichar, pero este año sabíamos que ayudaría: con jugadores que dudaban o querían esperar, una charla clara con el entrenador podía empujar la decisión. Lo mismo nos pasó el año pasado con Santi Cazorla, que nos ayudó en varias operaciones.

La presentación de Rondón como delantero del Real Oviedo para la temporada 2025/2026.

La presentación de Rondón como delantero del Real Oviedo para la temporada 2025/2026. / REAL OVIEDO

P. Han sido transparentes, informando incluso del estado de operaciones que finalmente no fructificaron, como las de Nemanja Maksimović o Luka Jović.

R. Con Maksimović siempre tuvimos claro, desde dentro y desde fuera, que era una opción. Igual que con Dendoncker se ha estado encima desde el primer momento, porque encajaba el perfil y necesitaba ser muy protagonista. Es trabajo en grupo el que hacemos en el Real Oviedo: a veces participan más unos u otros, pero no hay nada que esconder. Con Jović, terminamos por entender, aunque lo intentamos, que estaba fuera de nuestro alcance. Jović era uno de los jugadores de la selección de Serbia con los que Paunović se proclamó campeón del mundo sub-20 como entrenador. Había que intentarlo. Eso no significa que fuésemos a poner todas las cartas ahí: teníamos otras operaciones en marcha.

Más allá de su calidad y el tipo de persona que es, Santi Cazorla llegó cuando Pachuca estaba reconstruyendo y había que poner bases. Nos ha dado saber estar, unión y calma. Transmitió que venía para ese objetivo y que todos debíamos juntarnos a él. Nos dio momentos de paz para seguir el camino cuando parecía que nos desviábamos

Roberto Súarez

— Director deportivo del Real Oviedo

P. Como director deportivo, y más al frente de un equipo recién ascendido, ¿cómo convive Roberto Suárez con el límite salarial?

R. Es un mecanismo que viene bien para estabilizar el fútbol español, pero estamos muy lejos de competir en igualdad con los que llevan tiempo en Primera. Toca acertar con perfiles bajos y oportunidades que encajen. Con las inscripciones no hemos tenido problemas, porque lo llevábamos todo planificado. Contábamos con una cantidad a la que había que restar las liquidaciones ya acordadas con varios jugadores. Al final, nuestra base debe ser la comunión y el plus que nos da la ilusión de la ciudad y del oviedismo, exultante después de tantos años. Queremos estar varios años en Primera, pero todo se forja a partir del día a día.

P. Construir futuro, pero apoyándose en grandes figuras del presente como Santi Cazorla. Comentó usted antes el valor que tuvo para ayudar a cerrar determinadas incorporaciones, pero, ¿cuánto aporta un perfil como el suyo?

R. Ha sido un empujón de energía. Más allá de su calidad y el tipo de persona que es, llegó cuando Pachuca estaba reconstruyendo y había que poner bases. Nos ha dado saber estar, unión y calma. Transmitió que venía para ese objetivo y que todos debíamos juntarnos a él. Nos dio momentos de paz para seguir el camino cuando parecía que nos desviábamos.

P. Como persona que ha trabajado en la cantera del Real Oviedo, ¿qué rol tendrá en este proceso de vuelta a Primera?

R. En mi época la cantera estaba estabilizada y subían muchos. Ahora se ha mejorado y avanzado tras años en los que prácticamente hubo que reconstruir todo. Está en crecimiento. Pero igual que había urgencia por ascender, ahora la hay por estabilizar el equipo en Primera. Hay chicos pendientes de asentarse ellos. Pensamos más en tener potencial suficiente para quedarnos y que nos ayuden en momentos puntuales.

P. ¿Cómo ve la táctica de inscribir con ficha del filial para jugar en el primer equipo?, ¿tendría el Real Oviedo, por ejemplo, a un Mastantuono, como el Real Madrid?

R. La hemos aprovechado muchas veces por situaciones económicas: te permite tener sub-23 de nivel alto con ficha del 'B' y una plantilla más amplia. Otras veces es por ajuste de límite: si me ahorro 30-40 mil euros en dos o tres jugadores… El año pasado lo usamos para tener plantilla más larga. Este año, si se tercia, también, pero en general es más complicado. Tuvimos la posibilidad de un sub-23 extranjero con ficha del filial, pero finalmente firmamos a otro jugador más contrastado en la posición y no se hizo. En los últimos años, fuimos a plantillas largas de 26-27, por desgracia de las lesiones: 25 fichas cubiertas que complementábamos con dos del filial.

P. Con un grupo como Pachuca detrás, ¿podría el Real Oviedo activar 'palancas' puntuales para ampliar el límite?

R. Nuestras 'palancas' son la afición, los récords de abonados, la asistencia, los patrocinadores, los palcos, las ventas en tiendas… La gente está muy enganchada al equipo y entregada. Todo eso nos ha permitido dar un salto. Aun así, aunque parezca que con eso ya vale por estar en Primera, todavía estamos muy lejos de los que llevan tiempo en la categoría.

Roberto Súarez, en su etapa de jugador del Cádiz, defendiendo a Dani Alves (Sevilla).

Roberto Súarez, en su etapa de jugador del Cádiz, contra Dani Alves (Sevilla). / CHEMA MOYA / EFE

P. Ahora que se acerca el cierre de mercado, ¿el Roberto Suárez director deportivo habría fichado al Roberto Suárez jugador?

R. Hoy sería muy difícil. Llegué libre del Real Madrid: no hubo que pagar nada. Ahora, firmar a un canterano blanco o del Barça es muy difícil. Tienes que meterte en operaciones donde te haces con el 50% de los derechos de un jugador a cambio de cuatro o cinco millones. No estamos preparados para esas inversiones de equipos como Betis, Osasuna o Alavés, que pagó tres millones por el 50% de Yusi, del Castilla. Era un lateral izquierdo que consideramos como un objetivo interesante, pero no podemos competir. Nuestros jugadores no pueden llegar de este modo.

Yo siempre he tenido el fútbol en la cabeza desde que empecé en el Real Madrid; nunca lo he dejado. Ahora, tras trabajar en el Oviedo, estoy metido en algo que me gusta y me encanta: fútbol 24 horas desde los despachos. No echo de menos jugar, ni dirigir entrenamientos; me gusta mucho más lo que hago

Roberto Suárez

— Director deportivo del Real Oviedo

P. Pues con usted habría tenido el Real Oviedo un jugador hasta los 41 años...

R. Lo dejé primero con 30 y poco. Después estuve en varias cosas. Pero en 2015 me cogió en un momento en el que me encontraba bien físicamente; surgió la posibilidad con el Marino de Luanco en Tercera. Si ves que te lo demandan, que te quieren y te ayudan, terminas haciéndolo. Yo siempre he tenido el fútbol en la cabeza desde que empecé en el Real Madrid; nunca lo he dejado. Ahora, tras trabajar en el Oviedo, estoy metido en algo que me gusta y me encanta: fútbol 24 horas desde los despachos. No echo de menos jugar, ni dirigir entrenamientos; me gusta mucho más lo que hago. Grupo Pachuca me dio la oportunidad y trabajando con ellos me siento muy bien.

P. ¿No hay manera de que deje de pensar en el fútbol por un instante?

R. Pienso siempre en fútbol, tanto en la semana como, lógicamente, en los fines de semana y en los viajes. Ahora hay fútbol en todas las partes del mundo a todas horas, eso te hace estar enganchado. Una de mis preocupaciones es estar en el día a día: ver jugadores que salen, otros buenos pero que viven un mal momento… Estar pendiente es constancia; pueden salir o no las operaciones, pero tienes que estar ahí siempre, algo que no siempre ve la gente. Me gustaría poder decir: “Pagamos seis o siete millones por este o aquel”, sería la hostia, pero hay que trabajar de otro modo.

P. Por suerte, lo único que se ha terminado para usted en el fútbol es la espera para ver al Real Oviedo en Primera. Su foto de WhatsApp lo resume con un “Se acabó” en grande.

R. Sufrí la peor época desde 'fuera', pero ahora lo he sentido todo muy de cerca. Para mí es algo histórico. Me siento agradecido de poder vivirlo estando dentro. La secretaría técnica está llena de gente de Oviedo y del Real Oviedo, que también pasaron por esos años malos. Cuando llegué entrenaba juveniles y ahora he vivido el ascenso participando en las incorporaciones; me siento orgulloso de haberlo disfrutado y provocar que el resto también lo haga. De haber estado, con más o menos acierto, trabajando para alcanzar un objetivo inmenso por el que seguiremos dejándonos el alma.

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