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Opinión

Joaquim Piera

Joaquim Piera

Corresponsal en Brasil.

Este es el VAR que Florentino quería

Anoeta, Metropolitano y Montilivi: el Barça acumula tres escándalos arbitrales en el último mes, mientras el Real Madrid nada en la abundancia de los penaltis, como no se ve en ninguna otra liga europea

El pisotón de Echeverri a Koundé

El pisotón de Echeverri a Koundé / X

Hoy hace un mes que el Barça perdía en Anoeta (2-1), en un partido en el que mandó cinco balones al palo y el VAR le anuló tres tantos. Allí se rompió una racha de once victorias seguidas, que había culminado revalidando la Supercopa ante el Real Madrid.

La ‘dupla’ Gil Manzano–Del Cerro Grande, la misma que había sido designada para este encuentro la temporada anterior y que se saldó con otro escándalo, anuló un gol por un toque de Dani Olmo a Kubo, que el VAR alertó.

Un mes después, en Montilivi, el Barça cayó por un tanto de Echeverri que viene precedido por un pisotón antológico a Koundé, que no puede seguir la jugada y que, en esta ocasión, el VAR no corrigió, pese al error clamoroso de Soto Grado.

Un mes, dos criterios diametralmente opuestos de actuación del VAR y un mismo resultado: derrota del Barça, que ya venía muy escocido por lo que había ocurrido el jueves en el Metropolitano.

Se anuló el gol de Cubarsí, con el VAR gestionando durante ¡siete minutos! las imágenes de “manera extraordinaria”, como el Comité Técnico de Árbitros dijo en un comunicado en el que reconoció que el sistema semiautomático de fuera de juego no había funcionado.

Esta acción deja al Barça al borde del precipicio en la Copa del Rey: del 4-0, que acabó siendo definitivo, se pasaba al 4-1 y un nuevo partido empezaba, como ha demostrado la historia de los choques coperos y ligueros con el Atleti.

El sábado el Barça envió una carta formal a la Federación, dirigida, entre otros, al presidente del CTA y al responsable del VAR, en la que expresaba “su profunda preocupación” por la reiteración de la falta de un criterio homogéneo en las decisiones arbitrales. Y, en el apartado del VAR, pide “una urgente revisión de los criterios aplicados” para garantizar “la igualdad de trato entre clubes”. Aquí se ve la larga sombra de Florentino Pérez y su trumpista Real Madrid TV, que exigían que el VAR perdiera protagonismo, criterio que ha acabado adoptando el CTA.

La queja del Barça, que de nada ha servido a corto plazo a tenor de lo ocurrido en Girona, no hace referencia a las designaciones. Que el CTA pusiera a dedo a Soto Grado hacía presagiar lo peor, estadística en mano: ahora son siete derrotas en los 15 partidos ligueros que le ha dirigido. Y, ojo, en trece de estos encuentros el Barcelona jugaba como visitante. ¿Por qué?

Mientras, el Real Madrid hace más de tres años que no pierde con Soto Grado. Su último traspié fue el 7 de enero de 2023: 2-1 en Villarreal. Han transcurrido trece partidos, entre los cuales está el 3-2 en un clásico en el Bernabéu jugado en abril de 202. Aquel día hubo el tanto de Lamine no concedido aunque el balón superando la línea de gol.. el VAR lo omitió.

Sin victimismos, el Barça se queja de la anormalidad instaurada en el CTA estos últimos meses. Ya no se trata solo de arbitrajes (con el correspondiente VAR) calamitosos. El Real Madrid nada en la abundancia de los penaltis, como no se ve en ninguna otra de las cinco grandes ligas europeas. Ya son trece en 24 jornadas y van camino de superar el récord histórico de la competición. En el último mes se han vivido episodios como dar diez minutos de añadido para señalar la pena máxima que supuso el triunfo ante el Rayo Vallecano. Florentino ya no habla ni filtra. Quien calla, otorga. Ha situado el VAR y el CTA allí donde quería.