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Entre macarras anda el juego

Lamine y su hermano se acuerdan de Shakira

Lamine Yamal

Sinceramente, estoy hasta las mismísimas narices de oír hablar en todos los programas y en todas las publicaciones deportivas de Lamine Yamal y sus declaraciones en un programita de la Kings League. Que si debía o no haberlas hecho, que si es muy joven, que si es un Neymar en potencia, que si no sé cuántas cosas más.

De la misma manera me desagradó la reacción de algunos jugadores del Real Madrid al finalizar el partido, quienes como macarras se fueron a por Lamine porque “pobrecitos” se sintieron muy mal por las famosas declaraciones, que en mi opinión no pasaron de ser cuatro gilipolleces dichas en un contexto de tontuna entre chavales, algunos ya creciditos como Gerard Piqué, instigador, por otra parte, de diversos conflictos extradeportivos a lo largo de su carrera.

Lo de Lamine fue otra 'macarrada' que se podía haber evitado. A mí me gustaría que este chico, que tantas facultades apunta, se llegase a centrar en lo que realmente importa: primero, en su forma física; es decir su salud. Y segundo, en su obligación de darlo todo por el club que le ha formado y que ahora le paga, supongo que merecidamente bien.

Ahora mismo Lamine es un jugador mermado por una pubalgia y eso es lo que nos debería de preocupar a todos, prensa incluida, y dejarnos de si ha dicho, de si ha tirado un penalti la noche antes del clásico o de si se ha echado una novia cantante.

Yo, como socio culé, me da absolutamente igual lo que haga siempre que no vaya en detrimento de mi club. De Messi nunca supimos demasiado de su vida y nadie echamos de menos saber más de ella.

No transformemos a Lamine en un personaje de prensa rosa o amarilla a no ser que queramos destruirle entre todos. Este chico tiene un gran talento que el club y los que le rodean han de cuidar como oro en paño. Me temo que, a día de hoy, eso no se está haciendo bien.

Recordemos que nos hemos quedado a cinco puntos del Real Madrid, con una enfermería aún muy llena y con unas sensaciones no precisamente buenas. Dejémonos entre todos de 'macarradas' y centrémonos en lo importante.