Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Jordi Carné

Jordi Carné

Redactor de Barça.

Lecciones del caso Vitor Roque

Vitor Roque, adiós definitivo al Barça

Vitor Roque, adiós definitivo al Barça / Dani Barbeito / SPO

Como rezaba una de las comedias de William Shakespeare, a buen fin no hay mal principio. Vitor Roque ya forma parte del pasado del FC Barcelona tras un traspaso al Palmeiras que, a juzgar por las cifras filtradas por el club a los medios de comunicación, no maquilla ni un ápice la desastrosa operación a nivel deportivo, pero al menos evita consecuencias negativas en el ámbito económico. Que no es poco teniendo en cuenta el delicado contexto financiero de la entidad culé y el desorbitado precio que se pagó por un futbolista que aterrizó en Barcelona rodeado de mucho escepticismo por parte de la mayoría de seguidores acérrimos del Brasileirao.

El caso Vitor Roque deja algunas lecciones que, por obvias que sean, el Barça no puede pasar por alto si no quiere volver a tropezar con la misma piedra en el futuro. En primer lugar, el club culer ha corroborado de primera mano que la gestión de las expectativas, el punto de partida de todo análisis, es mucho más importante de lo que parece. El precio del traspaso, el anticipo de su llegada aprovechando la baja de larga duración de Gavi, el tigre paseando por Montjuïc en redes sociales, el anuncio a bombo y platillo de un delantero que se presuponía como el relevo generacional de Robert Lewandowski... Todo ello empinó aún más el ya de por sí arduo camino que cualquier futbolista debe recorrer para triunfar con la camiseta blaugrana.

Por poner un ejemplo antagónico, no tengan ninguna duda de que Pedri es ahora mismo uno de los mejores centrocampistas del mundo gracias, más allá de la tremenda calidad que atesora, su espectacular crecimiento futbolístico y un largo etcétera, a que llegó con un perfil bajo. El mínimo detalle ayuda en la élite del fútbol, una ‘trituradora’ de los jugadores que no ofrecen rendimiento inmediato y no satisfacen las perspectivas.

Otra conclusión que se puede extraer del paso de ‘Tigrinho’ por Montjuïc es que el Barcelona solo debe acudir al mercado para fichar a jóvenes promesas cuando tenga claro que el futbolista en cuestión mejorará ostensiblemente a los talentos de la Masia en la demarcación reforzada. Especialmente con el poco margen de maniobra económico con el que cuenta la dirección deportiva liderada por Deco. Ya existen demasiadas muestras de que la segunda unidad puede estar perfectamente integrada por canteranos como Eric Garcia o Fermín o fichajes ‘low cost’ como Pau Víctor o Pablo Torre.

Ahorro financiero y cancha para las perlas del fútbol formativo. Dos pájaros de un tiro. Sin tener nada que ver ello con la proyección de un Vitor Roque que en su país, con paciencia, buen trabajo psicológico y un contexto deportivo adecuado, en uno de los mejores equipos de la competición y con unos compañeros que jueguen para él, va a tener opciones de regresar a Europa en el futuro.

Una última enseñanza de los últimos días. Un aviso a navegantes, mejor dicho. Tal como informamos en SPORT, a Javier Tebas no le hizo ni pizca de gracia que el Barcelona recurriera a la FIFA para hacer viable el traspaso de Vitor Roque al Palmeiras, movimiento que según LaLiga no podía hacerse por incumplir uno de los artículos del Reglamento General de la RFEF. ¿Por qué el mismo organismo que ejerce un control financiero riguroso sobre los clubes españoles profesionales veía impedimentos jurídicos que según la FIFA no existían en una operación muy beneficiosa para las arcas blaugrana? Que cada uno saque sus propias conclusiones.