FC BARCELONA
Diez brasileños del Barça para no recordar
El Barça ha contado con enormes futbolistas brasileños, pero también han llegado fichajes random desde aquel país

Douglas empezó la pretemporada con el Barça con el resto de la plantilla / SPORT
El Barça anunció el viernes el traspaso de Vitor Roque al Palmeiras. El joven atacante brasileño regresa a su país un año después de su llegada tras romper la cesión al Betis y disputar, el pasado curso, un total de 16 partidos y marcar dos goles con la camiseta azulgrana a las órdenes de Xavi Hernández.
Vitor Roque ha sido el último de los más de 40 brasileños que han jugado en el primer equipo del Barça desde el portero Jaguaré Bezerra allá por 1905, además de algunas incorporaciones hechas para el filial que no salieron bien en los últimos años tipo Gustavo Maia, Vitinha, Gonçalves o Matheus Pereira, ahora en las filas del Eibar.
Futbolistas como Evaristo, Romario, Rivaldo, Ronaldo, Ronaldinho, Neymar, Alves, Belletti o Edmilson quedarán para siempre en el imaginario culé por su gran rendimiento, mientras otros como Sylvinho, Aloisio, Adriano, Giovanni o Sonny Anderson también dejaron un buen recuerdo. Eso sí, también existe un buen número de brasileños cuyos fichajes fueron poco menos que surrealistas. Estos son diez de los más extraños.
Cleo
Bernd Schuster había caído lesionado cuando el Barça lideraba la Liga en la temporada 1981-82. La junta directiva azulgrana que presidía Josep Lluís Núñez se puso algo nerviosa y decidió fichar a un brasileño rubio del Internacional de Porto Alegre. Cleo llegó en febrero, no se adaptó y solo jugó un amistoso ante L'Hospitalet. Lo mejor del caso es que llegó tras haber declarado que había mantenido relaciones homosexuales. Núñez le organizó rápido una boda con su novia de siempre y a final de temporada regresó a su país.
Marcelo y Triguinho
Estos dos jugadores pueden formar un pack. Como Rochemback y Geovanni o Keirrison y Henrique. Marcelo, central, y Triguinho, media punta, llegaron al Barça apadrinados por Rivaldo en el 2000. El club azulgrana se hizo cargo de sus fichas y no llegaron a debutar oficialmente. Marcelo jugó dos partidos de la Copa Catalunya y un amistoso y se fue cedido al Nàstic la siguiente temporada. Triguinho solo participó en un amistoso y se marchó a final de temporada.
Rochemback
Llegó en el 2001, con Joan Gaspart en la presidencia, tras pagar el Barça 15 millones de euros por él al Internacional de Porto Alegre. Tenía 19 años y llegaba como organizador, aunque pronto se vio que lo suyo no era el buen trato del balón. Estuvo dos temporadas más una cedido al Sporting de Portugal y se fue al Middlesbrough por 1,5 millones de euros. Jugó 68 partidos y marcó tres goles.

Rochemback en un encuentro con el Sporting de Lisboa / EFE
Geovanni Deiberson
Llegó junto a su compatriota Rochemback. Tenía 21 años y de él se dijo que centraba como Figo y lanzaba las faltas como Rivaldo. Fracasó y un año después se fue cedido al Benfica para no volver. No será recordado por su juego y sí por las negociaciones de su fichaje. El Barça lo compró por 18 millones de euros. Chus Pereda aseguró que lo tenía cerrado por 12 y acusó a Anton Parera con la famosa frase: "Chusín, el precio lo pongo yo".
Henrique y Keirrison
El nombre de André Cury está ligado a esta operación como lo ha estado con la de ida y vuelta de Vitor Roque. Primero llegó el central, Henrique, en 2008, desde el Palmeiras por ocho millones de euros. Pep Guardiola lo vio en pretemporada y lo envió cedido al Bayer Leverkusen. Volvió un año después, jugó un amistoso en Wembley, y se marchó otra vez cedido al Racing de Santander para acabar volviendo a Brasil sin debutar en partido oficial. Un año después de la llegada de Henrique, llegó Keirrison, también del Palmeiras, por 14 millones de euros. Ni fue presentado ni llegó a debutar. Fue cedido a Benfica, Fiorentina, Santos, Cruzeiro, Curitiba...

Keirrison posa con la camiseta del Barça y en otra imagen con el Benfica / SPORT
Douglas
Llegó en el 2014 desde el Sao Paulo por 4 millones de euros para ocupar el lateral derecho del Barça, aunque pocos en Brasil entendieron su fichaje en aquel momento. Solo jugó ocho partidos en dos temporadas, pero participó de la fiesta del triplete de 2015 como si hubiese sido el héroe de aquellas conquistas. Varias cesiones a Sporting de Gijón, Benfica y Sivasspor hasta que se fue con la carta de libertad.
Malcom
El extremo ha hecho carrera tras salir del Barça. Primero en Rusia y ahora en Arabia Saudí. Llegó en el 2018 desde el Girondins de Burdeos por 41 millones de euros y se fue un año más tarde por la misma cantidad. Como mínimo, como ahora con Vitor Roque, se recuperó la inversión. Jugó 24 partidos, marcó cuatro goles y nunca se adaptó.
Matheus Fernandes
El centrocampista llegó al Barça en el mercado de invierno de 2020 por 8,6 millones de euros procedente del Palmeiras. Fue cedido inmediatamente al Valladolid. Formó parte del primer equipo azulgrana el siguiente curso, disputando solo 17 minutos en un partido de Champions ante el Dinamo de Kiev. En junio de 2021, a pesar de tener contrato hasta 2025, fue despedido por el club. El jugador llevó el despido a los juzgados y acabó siendo indemnizado con poco más de 700.000 euros.
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