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Ferran Correas

Ferran Correas

Coordinador Jefe de Barça.

Lamine Yamal sigue los pasos de Guardiola y Luis Enrique

La España madridista ya reniega de él, como ha hecho de los dos mejores entrenadores del mundo

Lamine Yamal celebra su gol ante el Real Madrid.

Lamine Yamal celebra su gol ante el Real Madrid. / EFE

El Paris Saint-Germain no pudo culminar el pasado domingo una temporada que hubiese sido perfecta. De forma sorprendente, el Chelsea de Enzo Maresca se impuso al conjunto francés en la final del Mundial de Clubes.

A pesar de la derrota, nadie puede discutir lo que ha logrado Luis Enrique con el PSG. Sin las estrellas de antaño, ha construido un equipo, un bloque que dio a finales de mayo al club francés la primera Champions de su historia. El PSG es hoy en día un equipo que juega muy bien a fútbol, como demostró en semifinales ante el Real Madrid, al que goleó y perdonó la humillación. Luis Enrique es uno de los mejores entrenadores del mundo y ya lo había demostrado con el Barça, equipo con el que ganó nueve títulos, entre ellos una Champions, dos Ligas y tres Copas.

La temporada de Pep Guardiola en el Manchester City no ha sido buena. Lo ha reconocido el de Santpedor, que ha tenido que conformarse con meter a su equipo en la próxima edición de la Champions, algo nada fácil en Inglaterra. A pesar de lo que ha pasado este curso, nadie puede poner en duda que el catalán es el mejor técnico del planeta. Está avalado por todos los títulos que ha ganado, un total de 39, dieciocho con el Manchester City y catorce con el Barça, entre ellos dos Champions, tres Ligas y dos Copas.

Luis Enrique y Pep Guardiola, además de ser buenos amigos, tienen muchas cosas en común. Han ganado un triplete con el Barça y han sido capaces de amargarle la vida al Real Madrid una y otra vez. Quizá por ello, en la capital despiertan pocas simpatías, hasta el punto de que al asturiano le hicieron la vida imposible cuando era seleccionador español y no se plegaba a los deseos de parte del entorno de la selección española. Es incomprensible que dos de los mejores entrenadores del mundo sean españoles y no sean queridos por buena parte de la afición española.

Todo ello sirve como ejemplo para alertar de lo que le puede pasar a Lamine Yamal. De hecho, de lo que le ha empezado a pasar ya al genio de Rocafonda. Fue alabado en España tras ser pieza clave en la Eurocopa ganada por la selección española el pasado verano. Ya no lo es tanto cuando en la capital han visto que ha vuelto a llevar al Barça a primera línea mundial, que puede marcar una época como hizo Messi y ha sido la estrella de una Liga que debía ganar el Real Madrid de Mbappé y Vinicius. Así se entienden las críticas de los últimos días por su fiesta de cumpleaños, con intervención incluso de la Ministra de Igualdad. En Madrid, muchos no esconden que prefieren que Lamine no gane el Balón de Oro. Y es que el problema es que juega en el Barça. Por ello reniegan de él. Como han hecho de Guardiola y Luis Enrique.