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David Rubio

David Rubio

Redactor de Basket y Polideportivo.

Jabari Parker, del éxtasis a la decepción

El estadounidense ilusionó la pasada campaña y se va pese a tener otro año de contrato tras un mal final de curso

Jabari Parker 'perdona' un año de contrato

Jabari Parker 'perdona' un año de contrato / JAVI FERRÁNDIZ

El Barça arriesgó mucho en el verano de 2023 con el fichaje de Jabari Parker, un jugador que llegó a ser número 2 del draft de la NBA cuando fue elegido por Milwaukee Bucks, por delante del francocamerunés Joel Embiid y tan solo por detrás del canadiense Andrew Wiggins (Cleveland Cavaliers).

El jugador nacido en Chicago llegaba tras casi tres años parado después de romperse dos veces el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. "No tenía ni que estar andando con normalidad", explicó en una entrevista en sus primeros meses en el Palau.

Jabari no tardó en ganarse el cariño de la afición y el respeto de sus compañeros. De pocas palabras, no tardó en llamar la atención por cómo se preocupaba por los jóvenes mientras ofrecía detalles de grandísima estrella. Triples, robos, mates y un talento que tan solo se había visto en los Mickeal, Bodiroga, Navarro y compañía.

El estadounidense no destacó nunca por su trabajo defensivo, pero aportaba tanto en ataque que se convirtió en un jugador fundamental para Roger Grimau. Lo que mostraba y lo que se esperaba de él lo convertían en un cóctel que aseguraba espectáculo. Y eso es lo que deben ser el baloncesto y el deporte.

Sin embargo, esta temporada ha ido aparcando su castigado talento físico y se ha convertido en una especie de Xavi Fernández, el mítico exjugador catalán que anotaba triples sin solución de continuidad en los 90 (dejó el Barça rozando el 45%). Y lo hacía sin bajar el balón, algo que ha repetido en ocasiones el ex de la NBA.

Jabari Parker levantó muchas veces el Palau

Jabari Parker levantó muchas veces el Palau / JAVI FERRÁNDIZ

El final de curso le ha hecho daño y la afición ha recibido su adiós con frialdad cuando hace un año habría sido casi una tragedia. El 1/7 en triples en el quinto partido en Mónaco y el 1/4 en el segundo contra Unicaja fueron la continuación de su 11/30 en los cuartos de la Euroliga y el 8/26 en los últimos seis duelos de Liga Endesa.

Lo peor ha sido la sensación de que hacía la guerra por su cuenta en demasiadas ocasiones. Tiros precipitados e incapacidad para buscar más opciones que seguir lanzando cuando las cosas no le salían. Daba gusto verlo anotar a la media vuelta mientras flotaba por la pista, pero con eso no es suficiente.

El Barça sigue pensando en Clyburn como su sustituto, lo que en mi opinión sería un error. Es como si alguien alérgico a la leche compra una vaca y se enfada porque le da leche. Y es extracomunitario. Pese a todo ello, Parker deja un buen recuerdo en el Palau dentro y fuera de la pista. Ha ido de más a menos... bastante menos.