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Entrevista SPORT

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FC BARCELONA | Isaac Cuenca Exjugador del Barça

El calvario de Isaac Cuenca, la última apuesta de Guardiola en el Barça: "Me levantaba de la cama y no me podía mover"

El exfutbolista azulgrana, retirado ya por las malditas lesiones, recibe a SPORT en su ciudad natal para hablar, en esta primera parte de la entrevista, de su maltrecha rodilla derecha

Isaac Cuenca: "Ya no tenía ni cartílago ni menisco..." / Albert Gracia/SPORT

Albert Gracia

Albert Gracia

Reus

Isaac Cuenca (Reus, 27 d'abril del 1991) se sigue viendo como un auténtico privilegiado. Repasando su carrera, sin profundizar demasiado en cada paso, sería como para sentirse así. Fue testigo de los últimos coletazos de aquel Barça de Guardiola que enamoró al mundo, jugó junto a Messi, Xavi o Iniesta, le quitó minutos a Alexis Sánchez y Pedro Rodríguez e hizo carrera en el Ajax, Deportivo de la Coruña, Granada... Cualquier niño que de pequeño pidiera unas botas de fútbol a los Reyes Magos hubiera firmado algo así.

Sin embargo, como todo, esto tiene sus matices. Y, en concreto para Isaac, un matiz muy grande: las lesiones y, sobre todo, esa maldita rodilla derecha. Un calvario que arrancó en 2012 y que se extendería, con largos parones, hasta bien entrados los 2020. A buena parte de la afición culé le invade la misma duda: ¿Qué hubiera pasado si a Isaac Cuenca le hubieran respetado las lesiones? Nadie lo sabe.

Cuenca fue importante en el último Barça de Guardiola

Cuenca fue importante en el último Barça de Guardiola / Ignasi Paredes

Lo que sí sabemos es que el de Reus está ahora retirado, después de muchos años luchando contra una rodilla que lo dejó en el dique seco durante demasiado tiempo. Vive una vida distinta. Es empresario, hizo de entrenador en el Turó con un proyecto internacional hace un par de temporadas y en la anterior estuvo en el Juvenil del Reus. Ahora, lo más ligado al fútbol que tiene es ser embajador en el Cruyff Football de Salou. De deporte hace boxeo, que va de vez en cuando, siempre que la rodilla se lo permite. Aún vive con cierta melancolía ver los partidos del Barça sabiendo que no puede ni jugar una pachanga con amigos.

Con una sonrisa en el rostro, Isaac Cuenca recibe a SPORT en Reus y nos lleva tanto al Restaurant Museu del Vermut, de un buen amigo suyo, como a su casa, donde nos enseña algunas de las camisetas que han marcado su carrera. Quiere hablar de todo. Y en esta primera parte de la entrevista lo hace, sobre todo, de las lesiones que han marcado su carrera y su vida.

Pregunta: Isaac, ¿cómo le va la vida?

Respuesta: Lo primero de todo gracias por estar aquí, por venir a Reus. La verdad es que muy bien, muy contento y tranquilo. Es una etapa diferente.

P: ¿Fue complicado pasar de la rutina del fútbol a buscar una nueva rutina?

Pues sí, sobre todo al inicio. Al principio sí que es verdad que el futbolista lo nota. Yo creo que también por el tema de estar lesionado, todo esto me costaba mucho más.

P: Una vez se retira, empieza el proyecto de Cold2Sport. ¿Contento con cómo le está yendo?

R: Sí, muy contento. Cold2Sport nace de toda esta experiencia de las lesiones y la retirada. Empecé este proyecto hace unos años. Ahora estamos en una fase muy buena porque nos estamos consolidando en la venta online y en breves estaremos en prácticamente todas las farmacias de España y Portugal. También es una faceta que siempre me había generado curiosidad: la gente que hace startups, que crea empresas.

Isaac Cuenca, en el Restaurant Museu del Vermut, junto a su amigo

Isaac Cuenca, en el Restaurant Museu del Vermut, junto a su amigo / Valentí Enrich

P: Ya son unos años alejado del fútbol. ¿Echar la vista atrás le cuesta todavía?

R: Es una etapa que ya la he quemado. Sí que echo de menos quizás poder hacer algún que otro partido. Siempre me ha gustado mucho jugar al fútbol, ya sea profesionalmente o con amigos. Echo un poco de menos eso, porque tampoco me quedé muy bien de la rodilla. Pero el tema profesional ya pasó y ahora toca otra cosa. Después del calvario es más fácil decir ‘ya está’.

P: ¿Fue duro el proceso de lesiones y operaciones?

R: Sí, totalmente. Sobre todo en los últimos años, que me superaron de alguna manera. Quería seguir, pero no se podía: otra operación, otra... y siempre no salía como quería. Cuando te vas operando, tienes la esperanza de salir bien y estar como antes. No se dio el caso. Se inflama, tienes que volver al fisio, al doctor, retirar líquido… esa era mi rutina. Llega un punto en que acabas harto. Aun así, me volví a operar, hice trasplantes y un año de rehabilitación para volver. Ya cuando lo ves con perspectiva dices: ‘ya era hora, ya tocaba retirarse’.

Cuenca, durante su lesión como azulgrana

Cuenca, durante su lesión como azulgrana / Josep Maria Arolas

P: ¿Echa más de menos el fútbol callejero?

R: 100%. Yo veo a amigos y gente que todavía juega y digo 'mira, eso sí que me genera más sensación de decir que me encantaría'. En cambio, veo a los profesionales y me veo lejísimos. No es lo mismo decir 'me voy un rato a jugar', que te lo pasas bien y sudas, que los profesionales. Y muchas veces no veo mucho fútbol también por eso. Me encanta ver el Barça, pero no veo todos los partidos por lo mismo, porque digo 'hostia qué guay, ellos están jugando... qué bonito'. No poder hacer ni una pachanga sí que me genera melancolía.

P: No sufría con el fútbol como otros futbolistas.

R: Yo empecé a sufrir cuando me empezó a doler la rodilla y empezaron las lesiones, sobre todo en estos últimos años. Pero a mi me encantaba pisar el césped...

Fue muy curioso porque ya no tenía ni cartílago ni menisco...

Isaac Cuenca

— Exjugador del Barça

P: ¿En qué momento dijo hasta aquí?

R: La sensación de no poder seguir se fue haciendo más clara en Japón, en el Vegalta Sendai, que fue mi último equipo. Tenía molestias, hice la pretemporada y las molestias seguían. Intenté no operarme, pero finalmente fui a quirófano. Volví a jugar algunos partidos, pero no me encontraba del todo bien. Me renovaron, pero en la pretemporada del año siguiente los problemas reaparecieron. Me operé otra vez, los mismos problemas... Era un querer y no poder. Necesitaba otra operación, pero sin tiempo de retorno. Hablando con el club, llegamos a un acuerdo. Me operé, hice dos trasplantes y un año entero de rehabilitación. Al finalizar ese año, me di cuenta de que no estaba para jugar.

Cuenca, en su etapa en Japón

Cuenca, en su etapa en Japón / Instagram

P: Inició esa última rehabilitación pensando que al final del túnel igual había algo de luz.

R: Sí, exacto. Fue muy curioso porque ya no tenía ni cartílago ni menisco. Hablando con los doctores me dijeron que había la opción de hacer trasplante. Entonces, como quieres reengancharte, opté por operarme. No fue como se deseaba, pero la idea siempre era volver.

P: ¿Y psicológicamente cómo le afectaba todo esto?

R: Bueno, te deja tocado, porque son muchas horas antes de operarte, muchas horas que no estás en el terreno de juego con los compañeros. Ves que no hay salida, pero sigues ahí porque dices: ‘el no ya lo tienes, si haces todo muy bien, muy profesional y te recuperas bien como te dicen, puede haber un sí o puede haber un no’. Por eso lo haces, con la esperanza de volver. Pero también hay que ser suficientemente inteligente y maduro para decir: ‘vale, no se puede, ya está’.

P: ¿La familia le ayudaba en ese proceso?

R: Sí, a mí me pilló en Japón, las lesiones también me pillan allí. La familia está aquí, toda mi familia está aquí. Además, nos pilló el Covid, que estaba todo cerrado, completamente cerrado. Una experiencia complicada. Me opero durante el Covid, así que estoy recuperándome aquí y sí, tengo el apoyo de la familia, que siempre me ha ayudado mucho. Ellos siempre han estado ahí, 100%.

Isaac Cuenca, durante un entreno de recuperación con el Barça

Isaac Cuenca, durante un entreno de recuperación con el Barça / Josep Maria Arolas

P: Mucha gente recuerda aquella temporada del Barça donde debutó y jugó muchísimos partidos, pero igual no saben cómo empezó todo este calvario.

R: Sí, todo empezó al final de la temporada 2011-2012, la última de Pep. Me operé, pero no me salió del todo bien. Luego voy a Holanda y empiezo a jugar y recaigo, pero no por lesión sino porque no me había salido bien la operación. Entonces vuelvo a operarme. La segunda operación sí que me fue muy bien, me recuperé y estuve unos 7 u 8 años sin recaer. Tras el Ajax, estuve en el Barça, alargué la recuperación para sentirme muy bien y no quería que me sucediera lo mismo, y con el Tata no juego mucho. Después voy al Deportivo de La Coruña, Turquía, Granada, Israel, Reus, donde no me pude inscribir, y finalmente Japón. A los seis meses en Japón me resiento de nuevo, y ahí inicia realmente el calvario de la última etapa.

P: ¿Hasta qué punto llegaste a vivir con ese dolor en la rodilla?

R: Diario. Desde que te levantas. Me levantaba de la cama y no me podía mover desde el primer momento del día. Pones el pie en el suelo, te levantas de la cama y ya tienes dolor. Es jodido. Sí que es verdad que hace un par de años me inyecté células madre y me ha ido muy bien para el día a día. Pero durante esa etapa de recuperación, no podía hacer prácticamente nada.