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Maria Tikas

Maria Tikas

Redactora de la sección Barça

El factor Barça

Marc Vivés, Xavi Puig, Aitana Bonmatí y Joan Laporta con la maqueta del nuevo Spotify Camp Nou

Marc Vivés, Xavi Puig, Aitana Bonmatí y Joan Laporta con la maqueta del nuevo Spotify Camp Nou / FCB

Aitana Bonmatí rechazó contratos estratosféricos del Chelsea y de Michele Kang -uno casi vitalicio, como contó Miguel Rico, para jugar primero en el Lyon y luego en el Washington Spirit- para quedarse en el Barça. Claro ejemplo de que, aunque el Barça estuvo a la altura de la futbolista que es ella con un contrato que llega al millón y la convierte en la jugadora mejor pagada de la historia, el dinero no lo compra todo.

Eligió al club de su vida porque, aunque escuchó ofertas de fuera, no tenía otra idea en mente. Aitana hizo del Barça -junto a sus compañeras- el mejor equipo del mundo y el Barça hizo de Aitana la mejor jugadora del mundo. Una historia de amor que, por ahora, no tiene punto y final.

El ‘factor Barça’ sigue siendo diferencial, y no solo en el femenino, en renovaciones y fichajes. Por supuesto hay jugadoras de club de otros equipos -Leah Williamson y Arsenal, Lauren Hemp y City, Giulia Gwinn y Bayern, Ada Hegerberg y Lyon-, pero el azulgrana es el club con más jugadoras, tanto en renovaciones como en fichajes, que han rechazado propuestas económicas más suculentas de otros equipos por lo que significa el Barça como proyecto. Otro club hubiese aceptado /es/noticiasel millón y medio por Keira Walsh sabiendo que muy probablemente se irá libre en junio y Marc Vivés y Pere Romeu priorizaron lo deportivo para luchar de nuevo por todos los títulos.

Un ejemplo de todo esto es que el Barça solo ha perdido a dos futbolistas en los últimos años que quería renovar y se han acabado marchando: Lieke Martens y Mariona Caldentey. Una se fue al PSG por estar más cerca de su familia -con una oferta económica infinitamente superior, eso sí- y otra al Arsenal en busca de nuevos retos en otro país. Alexia, Patri Guijarro, Mapi León, Graham, Rolfö, Paredes y compañía no dudaron en quedarse a pesar de que podían tener un salario más elevado fuera.

Y no es que ellas sean una ONG o que el Barça pague poco. Lo que ofrece el Barça está a la altura de lo que aportan al equipo dentro de las posibilidades del club. Porque, aunque el presupuesto para el femenino no para de crecer, la masa salarial solo debe ser una parte de ese presupuesto y debe ir aumentando poco a poco. Y no puede competir con Michele Kang o con equipos con mayor ‘fairplay’ como el Chelsea o los ingleses en general. 

Otro tema es también ese ‘factor Barça’ en los ingresos comerciales de las jugadoras. Las marcas valoran la visibilidad y repercusión del equipo azulgrana y esto acaba siendo un valor añadido que se ve repercutido en sus contratos.

Marc Vivés y su equipo, también Domènec Guasch, lo han vuelto a hacer. Cuando asumió la dirección deportiva tenía un reto titánico y una ristra de jugadoras imprescindibles por renovar. Ha logrado las dos más complicadas de la historia en un momento clave, la de Alexia y la de Aitana. Y hay que aplaudirlo