Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Ferran Correas

Ferran Correas

Coordinador Jefe de Barça.

El estilo de Flick debe seguir siendo innegociable

No debe haber debate. Con su idea y algo más de control en los minutos finales, el Barça será imparable

Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona, ante el Atlético

Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona, ante el Atlético / VALENTÍ ENRICH

El partido de ida de la semifinal de Copa entre el Barça y el Atlético de Madrid recordó a aquellos que jugaban ambos equipos cuando Johan Cruyff entrenaba al conjunto azulgrana. Partidos que ganaba el Barça al descanso por tres goles y acababa perdiendo y al revés. Fútbol de ataque, goles y, todo hay que decirlo, también errores defensivos, una gozada para el espectador, sobre todo para el neutral.

Y en clave Barça, debate abierto. No tanto por los dos goles encajados en los primeros cinco minutos por culpa de una mala entrada en el partido. Más bien por los recibidos en el tramo final del encuentro, cuando se pasó de un 4-2 que dejaba la eliminatoria muy favorable a los azulgranas a un 4-4 que lo deja todo abierto para el partido de vuelta que se jugará en el Metropolitano el próximo 2 de abril. El debate reside en si hubiese sido conveniente guardarse un poco en defensa y no seguir arriesgando con una línea tan avanzada.

Igual sí. Quizá si el Barça se hubiese echado atrás, habría mantenido la ventaja, pero entonces ya no sería el equipo que tanto está ilusionando con Hansi Flick. El técnico alemán quiere que su equipo ataque y ataque. Y que lo haga asumiendo riesgos en defensa. Él lo hace con una defensa en línea, mientras Cruyff lo hacía con una zaga solo de tres hombres, algunos de los cuales eran a veces más extremos que defensas. Flick entiende el fútbol como un espectáculo y quiere que sus equipos marquen cuantos más goles, mejor. No frenó ante el Barça cuando era entrenador del Bayern Múnich en Lisboa y explican en el club que aquella misma ambición la tenía en mente en la reciente final de la Supercopa contra el Real Madrid, y que una goleada de escándalo podría haberse dado en Arabia Saudí si no hubiese sido expulsado Szczesny cuando el Barça dominaba por un contundente 5-1.

Flick no engaña a nadie. Sus equipos asumen riesgos y los partidos son vertiginosos. Y los goles encajados ante el Atlético de Madrid no fueron por seguir avanzando la línea. Más bien llegaron porque el Barça perdió el control del balón en los minutos finales. Sí debe mejorar el equipo azulgrana en esta faceta. Seguro que lo hará porque Flick es exigente y perfeccionista. Y cuando lo haga, convertirá al Barça en un equipo poco menos que invencible. Porque cuando a una manera de atacar que ya está cerca de la excelencia con los Lamine, Pedri, Olmo, Raphinha, Lewandowski y compañía añada ese control en los últimos minutos para no sufrir en defensa, pocos equipos le podrán hincar el diente al Barça. Lo conseguirá con trabajo y cuando vayan ganando experiencia una serie de futbolistas muy jóvenes que pueden marcar una época.