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J.Mª Casanovas

J.Mª Casanovas

Colaborador de SPORT

Elecciones exprés, la bomba Messi no va a explotar

Laporta sale con mucha ventaja y la oposición no tiene cartas ganadoras

Laporta espera paciente el desenlace de las elecciones del 15 de marzo

Laporta espera paciente el desenlace de las elecciones del 15 de marzo / Dani Barbeito / SPO

Van a ser unas elecciones exprés, convocadas con rapidez y celebradas cuanto antes. El poder siempre juega con ventaja. En mes y medio, visto y no visto. Si el equipo mantiene su liderazgo en Laliga y se coloca entre los ocho mejores de la Champions, la campaña quedara en segundo plano siempre y cuando no aparezca un factor extra deportivo que rompa los pronósticos. Laporta parte como claro favorito y la oposición, dividida y sin ganas de unirse, no tiene cartas ganadoras.

El ambiente de ilusión y confianza que se respira en el barcelonismo es la gran baza del actual presidente. Nadie puede luchar contra los resultados deportivos. La marcha del equipo no se cuestiona, la cantera es sagrada y Flick es intocable. El que utilice el Camp Nou como arma arrojadiza puede hacerse daño. Además, en plena temporada el cartucho de de anunciar fichajes electorales de cara a la galería se ha desactivado, está prohibido.

Lo que podría ser el arma secreta de estas elecciones está bien protegida en Miami. La bomba Messi, que causaría un terremoto blaugrana, no va a explotar. Leo tiene bajo control el mando a distancia y no tiene interés en activarlo por muchas ofertas tentadoras que le lleguen desde Barcelona. Prefiere ver los toros desde la barrera. Está más interesado en conseguir la mejor preparación para disputar su sexto Mundial que en involucrarse en una campaña electoral donde tiene poco que ganar.

La campaña que viene será mas económica que deportiva. Como el equipo va bien, no se hablará de fichajes ni de nuevo entrenador, la polémica se centrará en la situación financiera del club. El debate girará en torno a la deuda, la gestión económica y al estilo personalista e intransferible de Laporta. El problema es que cuando se habla de números aparece la ingeniería financiera y cada uno los interpreta en función de sus intereses. Es un tema farragoso que parece preocupar poco a los socios ya que nadie les va a pedir dinero.

Las elecciones se ganan con resultados deportivos. Si la pelota entra todo lo demás pasa a segundo plano, importa menos. Por eso ha convocado ahora las elecciones Laporta, con el título de la Supercopa en el bolsillo y con la posibilidad abierta de ganar dos más. No le hará falta colocar ninguna lona publicitaria en Madrid ni hacer promesas de esas que nunca se cumplen. El equipo es su mejor escudo y el entrenador alemán el as en la manga.

Víctor Font no ha perdido la fe y vuelve a la carga contra un rival que le tiene la moral ganada. Nadie discute su personalidad pero puede volver a tropezar con la misma piedra. Vilajoana luchará por conseguir los avales que le faltaron en la última campaña y Marc Ciria busca ganar protagonismo pensando que su hora puede llegar el 2031 cuando el actual presidente no pueda presentarse a la reelección. No es cuestión de desmerecer a nadie, pero Laporta puede dormir tranquilo.