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Ivan San Antonio

Ivan San Antonio

Redactor de la sección Barça

Alta traición a Nico Williams

El Athletic y su agente, Félix Tainta, han tratado al extremo como pura mercancía

El mural de los hermanos Iñaki y Nico Williams.

El mural de los hermanos Iñaki y Nico Williams. / Miguel Toña / EFE

El Athletic le dijo a Nico Williams que para el club es solo mercancía y que, como tal, si decidía marcharse al Barça, haría todo lo posible para que no pudiera ser inscrito en LaLiga. La cordial y provechosa charla en la que hubo intercambio de información y, probablemente, documentación entre Tebas y Uriarte, acompañada de un comunicado que vivía entre lo que es legal y lo que no lo es (de la falta del más mínimo respeto institucional mejor no hablar), fue una amenaza directa al futbolista: o con nosotros o contra nosotros y, en ese caso, iremos a por ti.

Lo que en Bilbao se leyó como una defensa incondicional de la entidad por parte de su presidente fue en realidad un ataque furibundo no hacia el Barça, sino hacia su propio jugador, un canterano al que no han tratado como tal. El Barça, en el fondo, sigue exactamente donde estaba antes del 13 de junio y el episodio vivido con Nico Williams será solo una anécdota veraniega de la que nadie se acordará en unos años. Perdón, una persona sí lo recordará toda su vida: el propio Nico Williams.

El extremo ha sido la víctima colateral, la única víctima, el único perjudicado, de la enemistad hoy irreconducible entre dos clubs. El Athletic ha coartado su voluntad y le ha convertido en esclavo de sus guerras institucionales. Nico quería jugar en el Barça y había comunicado su deseo a su familia, que había acabado entendiendo su postura, aceptando su decisión. Para el Athletic, en cambio, Williams solo era el trofeo que se llevaba el ganador de la batalla librada con los blaugrana. Quien te quiere de verdad no te corta las alas, te anima a volar.

Fue Nico quien dio el primer paso y, cuando lo dio, sabía perfectamente los problemas con el Fair Play del Barça. Fue él quien llamó al Barça, no al revés. Los hechos, sin embargo, demuestran que, a sus 22 años, no estaba preparado para soportar todo aquello que generaría el reactivar el ‘coitus interruptus’ en el que quedó la operación un año atrás. Había que tener mucha personalidad, muchísima, para no dejarse llevar por un entorno al que no le ha importado nada la persona, sino sus propios intereses.

Nico Williams estuvo condicionado por la información que recibió por parte de Javier Tebas

Nico Williams estuvo condicionado por la información que recibió por parte de Javier Tebas / DANI BARBEITO

Ahí está Félix Tainta, su agente, que no trabaja para sus clientes, sino para el Athletic, que es su principal fuente de ingresos porque en la plantilla de Ernesto Valverde tiene a varios de sus representados. A Tainta le ha importado cero quedar mal con el Barça porque se debe a Jon Uriarte y cuando el club pasa a ser más importante que el cliente el problema empieza a ser de los gordos.

Félix Tainta, agente de los hermanos Williams

Félix Tainta, agente de los hermanos Williams / Instagram

Cuando Nico Williams despierte se dará cuenta de que ha dejado escapar la oportunidad de su vida porque quienes deberían mirar por él lo han utilizado para hacerse más ricos o para ganar batallas absurdas. El Barça, mientras, atiende a tanto despropósito sin haber sufrido ni un solo rasguño.