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Joan Mª Batlle

Joan Mª Batlle

Colaborador de SPORT

Laporta podría pedir una auditoría al Athletic por Nico Williams

Jon Uriarte y Joan Laporta se saludan en el palco de Montrjuïc

Jon Uriarte y Joan Laporta se saludan en el palco de Montrjuïc

Cada día están más claros los intríngulis del caso Nico Williams. Por ejemplo, está muy claro que el jugador había decidido fichar por el Barça, algo que confirmó el propio Athletic, ni más ni menos que por medio de su presidente, Jon Uriarte, a través del comunicado/rabieta que le delató y la injustificable reunión con Tebas para pedirle que la Liga hiciera una auditoría financiera al Barça porque no se creía que pudiera inscribir al jugador.

Por lo tanto, el Athletic daba por hecho que Nico sería jugador del Barça, entre otras cosas porque el mismo jugador se lo había comunicado. De no ser así, no hubiera buscado a la desesperada la complicidad de Tebas para torpedear un fichaje que estaba a punto de consumarse y poder utilizar esta información para meter el miedo en el cuerpo a Nico y aumentar la presión ambiental, psicológica y mental que por segunda vez no ha aguantado el futbolista. Por eso y por los 200 millones que le sacará al Athletic en diez años, Nico se ha quedado en Bilbao.

Llego al punto clave. ¿Tiene el Athletic capacidad económica para pagar esta morterada a Nico? Y no solo es Nico, su hermano Iñaki, hasta el pasado viernes el mejor pagado de la plantilla, está por los 11,4 millones anuales. ¿Está en condiciones el club bilbaíno de hacer frente a estas cantidades sin saltarse ninguna de las medidas de control financiero de la Liga? Solo es una pregunta, lícita vistos los acontecimientos de los últimos días. De la misma forma que Uriarte preguntó pidiendo una auditoría al Barça, ahora Laporta podría pedir una auditoría al Athletic.

Mejor dicho, debería, ya que entonces todos sabríamos si la Liga de Tebas también facilitaría al Barça datos económicos del Athletic como le dio a Uriarte los del Barcelona, según se desprende de lo contento que quedó el presidente rojiblanco: "El club agradece la disposición y claridad del organismo que defiende los intereses de todos los clubes", nota textual del Athletic. 

Textuales también son las acusaciones de Miguel Galán, presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol: "Al Athletic se le mostró la información de los estados financieros del FC Barcelona, permitiéndoles verificar in situ que en la cuenta de pérdidas y ganancias no se reflejaba ningún importe relacionado con la operación corporativa de venta de los asientos VIP". Gravísimo, inadmisible.

El presidente de la Patronal y el presidente de uno de los veinte clubs de Primera le han hecho una emboscada a uno de los miembros de la organización, han abierto sus libros contables y le han perjudicado de forma intencionada y maligna en el ejercicio de su actividad. Está claro que esto es la ley de la selva. Siendo así, el Barça tiene todo el derecho de auditar al Athletic, como el Athletic le ha auditado a él, para saber de dónde salen los millones para pagar los contratos estratosféricos que se apunta que ganan los hermanos Williams. Y a partir de ahí, obrar en consecuencia.

El desenlace Nico salpica a la selección

Una de las derivadas del final del caso Nico puede salpicar a la selección española, en cuya concentración para la semifinal y final de la Nations League se gestó la posibilidad de reactivar su fichaje por el Barça. En tierras alemanas, Lamine Yamal y Nico Williams volvieron a ilusionarse con jugar juntos en el Barça. Su sintonía personal y futbolística seguía siendo extraordinaria y de allí salió Nico con la idea de fichar por el Barcelona, de manera que lo comentó con su representante y ambos decidieron hablar con Deco para hacerle saber que este año sí estaban dispuestos a firmar.

Lamine daba saltos de alegría, cada día se cruzaban mensajes entre ellos y la complicidad estaba al máximo... hasta que llegó el batacazo final. Ha habido decepción y ahora la duda es si la relación entre ambos y con otros barcelonistas como Balde y Pedri, con los que evidentemente existe una gran afinidad futbolística, va a quedar resentida. En la selección siempre ha sido muy importante que haya buena sintonía entre sus componentes y que las polémicas que puedan surgir entre sus equipos de procedencia no acaben trasladándose a los ámbitos de convivencia y, en último término, afecten al rendimiento del equipo sobre el de juego.