Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Redactora de Motor.

El absurdo experimento de la F1: Rectificar es de sabios…

Inicio del GP de Australia 2026

Inicio del GP de Australia 2026 / @F1

Opiniones, hay para todos los gustos, pero les voy a dar la mía, que en esta sección es de lo que se trata. El nuevo reglamento que ha estrenado la Fórmula 1 en Australia –en principio pensado para los próximos cuatro años- no deja indiferente a nadie. Unos lo aborrecen y otros son partidarios de darle un voto de confianza hasta que pasen algunas carreras más.

Por mi parte, tengo suficiente para hacerme a la idea. Y no me convence. Quizá seré impaciente, escéptica o, como dicen algunos en redes, me habré dejado influir por la opinión generalizada de los pilotos. A los protagonistas del ‘gran circo’ , salvo, claro, los hombres de Mercedes Russell l y Antonelli, la nueva F1 les disgusta. Y les aterra. “Algún día de estos, lamentablemente, vamos a ver algún accidente grave”, soltó Lando Norris al acabar la carrera en Melbourne. Nada menos que el actual campeón.

Es cierto que vimos una salida espectacular y unas primeras vueltas frenéticas. Pero incluso Russell, viendo las imágenes de la arrancada en Albert Park, antes de subir al podio, se puso las manos a la cabeza. Colapinto salvó por reflejos y de milagro una tragedia al encontrarse a Lawson con un diferencial de velocidad enorme entre ambos.

 Luego asistimos a lo que para algunos fue un “interesante” toma y daca entre Leclerc y Russell, que se pasaron y repasaron varias veces hasta que el coche de seguridad por Hadjar arruinó la fiesta, ya que Mercedes acertó al parar y Ferrari, una vez más, falló en la estrategia.

Viéndolo desde la perspectiva de fan incondicional, quizá fue espectáculo. La propia Fórmula 1 sacó pecho en sus redes sociales, al publicitar que los adelantamientos en Australia habían aumentado de 45 el año pasado a 120. Pero los detractores de este nuevo ‘Frankenstein’, a los que me sumo, los tildaron de “artificiales”.

“Esto es como las setas del Mario Kart”, ironizó por radio Charles Leclerc en plena lucha por el liderato con George Russell, en referencia al poder extra que conceden los champiñones en el popular videojuego. Prueba inequívoca de que incluso los pilotos saben que en la tradicional F1 los adelantamientos no consisten en darle a un botón.

Los coches actuales pierden velocidad en plena recta al quedarse sin energía eléctrica y tienen que ponerse en modo recarga, perdiendo incluso hasta 50 km/. El piloto acciona el 'modo adelantamiento' y recibe un plus de energía para adelantar. Pero cuando lo consigue, se queda sin energía. Y entonces, el que se queda detrás recurre de nuevo al truco ‘mágico’. Y así, hasta doce vueltas duró el juego del ‘gato y el ratón’ entre Leclerc y Russell.

Un juego absurdo y sin emoción al que parece que tendremos que acostumbrarnos… a no ser que los gestores del campeonato y la FIA acaben por darse cuenta del despropósito en el que se han metido y reduzcan la proporción eléctrica, que ahora es del 50% con el motor de combustión. Y ya de paso, que intenten ‘disimular’ con la ventaja de la unidad de potencia Mercedes. Ya se sabe que rectificar es de sabios.