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Perfil del campeón: Las dos vidas de Marc Márquez

De Cervera a Pozuelo, de Alzamora a Jimmy, de Honda a Ducati,: Marc Márquez tuvo que tocar fondo en Jerez 2020 para reenfocar su vida y su carrera deportiva. Y tras cuatro años de calvario, ha vuelto a alcanzar la gloria vestido de rojo

¡Épico! Marc Márquez volvió a ser campeón del mundo y así lo celebró

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Laura López Albiac

Laura López Albiac

El 17 febrero de 1993 nacía en Lleida un futuro prodigio del motociclismo, el campeón que este domingo ha hecho historia en el circuito de Motegi conquistando su noveno título mundial. O el séptimo en la clase reina, como les gusta destacar a los nuevos propietarios del Mundial, los estadounidenses Liberty.

A sus 32 años, Marc ha protagonizado el mayor regreso deportivo de todos los tiempos. Ha vuelto de las ‘tinieblas’, de la espiral destructiva en la que entró tras su grave lesión de Jerez 2020, para ver la luz y tocar de nuevo la gloria a lomos de la Ducati oficial.

Los orígenes

La historia del ‘antiguo’ Marc Márquez ya es de sobras conocida. Creció en Cervera, en una casa pareada de paredes blancas. Su padre, Julià Márquez era operario de grúas y en su tiempo libre practicaba motocross y era socio del Moto Club Segre. Su madre Roser Alentà trabajaba como administrativa en una compañía de transportes. Junto al pequeño Àlex, tres años menor, pasaban los fines de semana en una pequeña ‘roulotte’ con la que seguían el calendario de competición infantil en el que Marc empezaba a despuntar.

Marc Márquez junto a Pol Espargaró, Pere Tutusaus, Emilio Alzamora y Tete Martínez en la presentación del equipo RACC, en marzo de 2005.

Marc Márquez junto a Pol Espargaró, Pere Tutusaus, Emilio Alzamora y Tete Martínez en la presentación del equipo RACC, en marzo de 2005. / JOSEP MARIA AROLAS

A los 13 ya había sido campeón de Catalunya en tres ocasiones (en motocross y velocidad). Emilio Alzamora, campeón del mundo de 125 en 1999, reconvertido en manager cazatalentos, se fijó en Marc, tan talentoso como menudo. Con 1,50 m. de estatura y 43 kg de peso, debía llevar un lastre de casi 20 kilos en la moto para competir en el CEV.

Marc Márquez, en casa, con sus trofeos, en 2008

Marc Márquez, en casa, con sus trofeos, en 2008 / JOAN MONFORT

Un ‘huracán’ en el Mundial

En 2008, con 15 años recién cumplidos, se estrenó en el Mundial con los colores del Repsol KTM Team. Su primer título, en 125, llegaría dos años después y el segundo, en Moto2, en 2012. De aquella etapa en las categorías inferiores ya salió con apodo, el ‘Tro’ (trueno) de Cervera. También con un incuestionable ‘pedrigree’ deportivo y sobradas ‘tablas’ para lidiar con la prensa y desafiar a los grandes de la categoría reina.

Marc celebró sus 20 años con SPORT justo antes de su debut en MotoGP

Marc celebró sus 20 años con SPORT justo antes de su debut en MotoGP / VALENTI ENRICH

En su primera temporada en MotoGP, en 2013, necesitó solo dos carreras para ganar y acabó el curso a ritmo de vértigo, proclamándose campeón y convirtiéndose así en el piloto más joven en lograr el título en la máxima cilindrada, batiendo el récord de Freddie Spencer.

Encadenó cinco coronas (2013, 2014, 2016, 2017, 2018 y 2019). Solo falló en 2015, el año del famoso ‘Sepangate’ y la ‘patada’ de Rossi, cuando el campeón fue Jorge Lorenzo.

De chavalín, Márquez admiraba a Valentino, coleccionaba las miniaturas de todas las motos de ‘il dottore’, que exhibía con orgullo en una estantería de su casa.

Márquez, de niño, con los posters de sus ídolos en su dormitorio de Cervera

Márquez, de niño, con los posters de sus ídolos en su dormitorio de Cervera / JOAN MONFORT

Cuando aterrizó en MotoGP, Rossi pasó de llamarle con cariño “el pequeño bastardo” a odiarle de con todas las letras. La rivalidad se enturbió hasta tal punto, que arrastró también a los fans de ambos pilotos y aún hoy continúa. El ’46’ lleva cuatro años retirado, pero cada vez que tiene oportunidad recuerda que de no ser por Marc, hoy tendría 10 títulos. El catalán, por su parte, ha optado desde hace tiempo por la indiferencia.

El nuevo Marc

Márquez alcanzó su mejor nivel en 2019, conquistando su octavo mundial. Luego vinieron la pandemia, la caída en el GP de España, los problemas de diplopía o doble visión y hasta cuatro operaciones para sanar su dañado brazo derecho.

Cuando volvió a recuperar el tono físico, se encontró con una Honda que ya no le permitía brillar y tuvo que cambiar de rumbo, renunciando a su ‘familia’ del box del Repsol Honda y a un suculentocontrato con la marca del ala dorada. Todo para tratar de probarse a sí mismo con la mejor moto, la Ducati. Destacó en Gresini pese a no contar con la moto ‘pata negra’ y ha arrasado con la de fábrica en su primera temporada de rojo.

Marc recuperó la alegría y volvió a sentirse competitivo en Gresini

Marc recuperó la alegría y volvió a sentirse competitivo en Gresini / JOSE SENA GOULAO

Durante su larga travesía por el ‘desierto’, Marc se ha transformado. “No soy mejor piloto que en 2019, soy diferente”, advierte. Y es que no solo ha cambiado de montura o de box. Ha madurado a golpe de disgustos. “No son los 32 tacos, sino los cuatro años de lesiones los que me hacen valorar el momento que estoy viviendo. Lo estoy disfrutando más que a los 20 porque he aprendido que ganar no es lo habitual”, subraya.

 “Desde muy joven, prácticamente desde 2010, cuando gané mi primer título, cada año era ganar, ganar y ganar. Un año malo era ser segundo o tercero. Llegué a acostumbrarme a la victoria, era lo normal para mí. Entonces, cuando de un día para el otro, vives la otra cara del deporte, la cara amarga, eso te cambia por completo sin tú buscarlo”, recuerda.

El nuevo Marc ha cambiado también en el plano personal. Hace cuatro años dejó atrás su etapa con Alzamora para empezar a trabajar con Jimmy Martínez. Se mudó a una mansión en Pozuelo (Madrid) junto a su hermano Àlex y fundaron su propia agencia de representación, Vertical.

Con ello, los Márquez cortaron amarras con el grupo de amigos y ‘novietas’ de toda la vida en Cervera, aunque a los primeros aún les ven en vacaciones. Desde la primavera de 2023 Marc sale con la influencer barcelonesa Gemma Pinto, que ya es una cara habitual en el box de Ducati.

Marc y su novia Gemma Pinto

Marc y su novia Gemma Pinto / Instagram

De todo lo aprendido y vivido, Marc tiene claro que solo rectificaría una cosa: “Si pudiera volver atrás, me habría tomado el tiempo necesario para sanar tras la lesión de Jerez. Por no quererme perder dos carreras, me precipité… y me perdí muchas más”.

En sus dos ‘vidas’, Marc Márquez ha sumado 100 victorias en todas las categorías, un hito que le acerca a Giacomo Agostini (122) y Valentino Rossi (115). Con su novena corona, el ‘93’ también iguala en títulos a Valentino y se queda a un Mundial del récord absoluto de Agostini en la categoría reina (8). Y ahora, con la lección aprendida, sin presión, ya solo le queda seguir adelante con su mejor versión para aumentar su leyenda.