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Fórmula 1

Las urgencias de Alonso y Aston Martin: "La Q3 es posible", avisa

Entre errores impropios de conducción y fallos de un Aston Martin que no está a la altura, Alonso ocupa la última posición del Mundial y necesita reaccionar

Fernando Alonso, en acción con el Aston Martin AMR25 en el circuito de Suzuka

Fernando Alonso, en acción con el Aston Martin AMR25 en el circuito de Suzuka / Aston Martin F1 Team

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Fernando Alonso necesita urgentemente resultados. Entre errores de conducción, impropios de él , y fallos de un Aston Martin que este año tampoco está a la altura, el bicampeón español ocupa la 20ª y última posición del Mundial 2025. Un estatus que para nada le corresponde y que sus detractores ya están empezando a utilizar como ‘arma arrojadiza’ para sugerir que quizá ha llegado el momento de decir adiós.

“Siento que estoy en mi mejor forma, soy mejor piloto que cuando empecé y cuando vea que no soy competitivo, seré el primero en reconocerlo y marcharme”, insiste Fernando. Su reivindicación contrasta con la mala racha que le acompaña desde que ha comenzado la presente temporada. Su compañero Lance Stroll, aún sin grandes estridencias, es octavo en la general con 10 puntos.

En Australia, un accidente al perder la parte trasera de su monoplaza en la entrada de la curva siete de Albert Park le dejó fuera de carrera. El asturiano atribuyó el fallo a la configuración de la pista, viendo que los coches arrastraban gravilla hasta ese punto. Las imágenes confirmaron su teoría, pero el daño ya estaba hecho. “Ha sido un error muy costoso para el equipo”, lamentó Alonso.

En China, el problema (de frenos) fue de Aston Martin, pero Fernando encajó otro cero. "Teníamos un conjunto de conductos de freno diferente en su coche en comparación con el que llevaba Lance. Creo que viendo el resultado todos desearíamos no haber montado esa la especificación que llevaba Alonso en Shanghai. Y nos ha dado la oportunidad de reflexionar sobre una amplia gama de cosas que estamos haciendo en el equipo. Queremos probar cosas nuevas, es importante experimentar, pero también lo es asegurarse de que las cosas están listas para la carrera. Así que nos ha servido de ejemplo”, confesó el nuevo jefe de la escudería de Silverstone Andy Cowell, descargando de toda culpa a Alonso.

'Atascado' en Suzuka

Tras dos décadas en la Fórmula 1, no es habitual ver a Alonso pasándose de frenada o perdiendo el control sin más. Pero lo cierto es que en Japón ha ocurrido de nuevo. Tras salirse de la pista en los Libres 2 del GP de Japón, provocando una bandera roja, el español reconocía no tener explicación a lo sucedido esta vez. “No sé, necesito revisarlo. Perdí el coche de una forma extraña. Había mucho viento y ráfagas, y la parte delantera está un poco crítica, pero no sé si puse un neumático en la hierba o algo así", resumía al final de la primera jornada en Suzuka, uno de sus circuitos preferidos.

“Llevo mucho tiempo viniendo aquí, la atmósfera es increíble y la pista ha sido reasfaltada para esta carrera, está mejor, tiene más agarre, sin baches en el primer sector, que es la parte más interesante del circuito, con curvas rapidísimas, muy divertidas, así que tengo ganas de más”, valoró en clave positiva.

Tenía motivos para ser optimista. Séptimo en Libres 1, Alonso fue el mejor en la zona media de la parrilla y en Libres 2, antes de quedarse atascado en la escapatoria, venía mejorando su vuelta rápida y rodaba tercero en la tabla de tiempos: "Creo que somos un poco más competitivos que en China, así que espero que la Q3 sea posible", advirtió.

A Fernando Alonso, el más veterano de la parrilla a sus 43 años, le queda margen para reaccionar. Estamos solo en la tercera prueba de un Mundial con 24 grandes premios y tanto él como su equipo están convencidos de que las evoluciones del AMR25 les permitirán progresar. El objetivo este año pasa por igualar como mínimo el quinto de constructores del 2024 y sentar las bases para una revolución que debe llegar el próximo curso, de la mano de Adrian Newey, con nuevo reglamento y motores Honda. Un horizonte que Alonso vislumbra como su última gran oportunidad de brillar en la Fórmula 1.