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Women's Champions League

El Barça firma otro 2-6 para la historia en el clásico de Champions y encarrila los cuartos

Las azulgranas lograron en Valdebebas, con una exhibición, medio billete a las semifinales de la Champions, con doblete de Pajor y goles de Brugts, Paredes, Vicky y Alexia. También doblete de Linda para el Madrid

Vicky López: "He sentido mucha alegría por poder ayudar al equipo con el gol"

Vicky López: "He sentido mucha alegría por poder ayudar al equipo con el gol" / Maria Tikas

Maria Tikas

Maria Tikas

Madrid

Siempre hay noches que trascienden el marcador y se convierten en un mensaje. En Valdebebas, el Barça lanzó uno rotundo. Porque en la Champions, como advirtió Pere Romeu, no basta con ser perfecta. Y este Barça no lo fue del todo: concedió algún error en defensa y encajó dos goles. Pero fue fiel a su identidad, a su manera de entender el juego, a ese estilo que lo ha llevado a dominar Europa. Y cuando este equipo se reconoce, cuando juega como sabe, lo normal es que gane. Y que lo haga con autoridad. El 2-6 del Alfredo Di Stéfano es medio billete hacia semifinales… y una nueva demostración de que, si el Barça es el Barça, la distancia sigue siendo enorme.

El partido empezó mucho antes del pitido inicial. En la previa, Romeu dejó caer que no enseñaría sus cartas. Y cumplió. Apostó por Serrajordi en lugar de Graham y colocó a Vicky López en el extremo derecho, reforzando el centro del campo, ese lugar donde nacen todas las ventajas. Más control, más pausa, más sentido. Con Patri Guijarro como faro, el Barça se adueñó del ritmo desde el primer minuto en un Di Stéfano con 4.203 espectadores, teñido de blanco pero con presencia culé que se hizo oír. Un once con una media de edad de 24,9 años, el más joven de los cuartos… pero con una madurez competitiva que marcó la diferencia.

Muy pronto, el dominio encontró premio. Apenas habían pasado siete minutos cuando llegó el primer gol. Jugada coral, de las que definen a este equipo: paciencia, circulación y precisión. Patri filtró un balón maravilloso, Alexia entendió todo antes que nadie y asistió a Pajor, que empujó a la red. El Barça ya mandaba en el marcador y en el juego. El segundo no tardó en caer: Vicky desbordó por la derecha, puso el centro y Brugts, llegando sola, forzó el error de Misa, que acabó introduciendo el balón en su portería. Pudo llegar el tercero en varias ocasiones, con Pajor, con Pina, con Alexia… pero faltó ese último detalle para romper el partido antes de tiempo.

Perdonar en la Champions tiene consecuencias. Y el Barça, por un momento, lo hizo. Aunque controlaba el juego con aparente facilidad, el Madrid encontró una rendija para creer. Linda Caicedo, la más incisiva de las locales, firmó una gran acción individual: se marchó de Paredes, superó a Cata y anotó el 2-1. Era el primer gol blanco al Barça esta temporada. Un instante de duda. Pero este equipo también sabe responder. Y lo hizo de inmediato. Apenas dos minutos después, córner botado por Pina y cabezazo imperial de Irene Paredes. Potente, colocado, inapelable. Un gol que devolvió el orden y la lógica al partido.

Reinició el Barça tras el descanso con la misma ambición. Cata Coll apareció para sostener cuando hizo falta, evitando el segundo de Linda y otro de Feller, y el equipo volvió a apretar cuando encontró espacios. El cuarto llegó tras una acción que justificó la apuesta de Romeu: asistencia exquisita de Serrajordi y definición de Pajor, que firmaba su doblete y seguía agrandando su idilio con el gol. Luego entró Graham y agitó el partido. En una de sus primeras intervenciones, desbordó por la derecha y asistió a Vicky López, que llegó desde segunda línea para marcar el quinto. El Barça no solo ganaba: disfrutaba. Linda, eso sí, volvió a dejar su sello con un golazo lejano, potente e imparable, pero ni siquiera eso alteró el guion.

El epílogo lo escribió Alexia Putellas desde el punto de penalti. El sexto. El que cerraba una noche grande, de las que se recuerdan. Un 2-6 que inevitablemente evoca otras gestas, otros golpes históricos en territorio madridista. La capitana no falló y puso la firma final a una exhibición que deja la eliminatoria muy encarrilada antes del regreso al Spotify Camp Nou. Allí tocará rematar el trabajo, en un escenario que volverá a latir con el fútbol femenino. Antes, eso sí, queda otro Clásico, el de Liga, también en Valdebebas. Porque este pulso no se detiene. En el décimo aniversario de la muerte de Johan Cruyff, si el holandés viese hoy jugar a este equipo, estaría disfrutando demasiado. Este Barça, cuando se mira al espejo y se reconoce, siempre compite para ganar. Y casi siempre, gana a lo grande