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Fórmula 1

El asiento en Red Bull, ¿un regalo ‘envenenado’ para Lawson?

Max Verstappen, que ha tenido seis compañeros en F1, acostumbra a destrozarlos en las estadísticas; El neozelandés Liam Lawson no ha empezado bien en Australia

Verstappen y Lawson, en vísperas del GP de Australia

Verstappen y Lawson, en vísperas del GP de Australia / Red Bull Contentpool

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Max Verstappen acostumbra a ‘destrozar’ a sus compañeros de equipo. Su inmenso talento le ha permitido encadenar los últimos cuatro títulos mundiales y batir numerosos récords a sus 27 años. Incluso cuando no ha tenido el mejor coche, como en la segunda mitad del curso pasado, o cuando tuvo que librar una feroz batalla contra el piloto más laureado de la F1, Lewis Hamilton, en 2021. A su lado, con sus mismas armas, nadie resiste la comparación.

Hasta ahora , ‘Mad Max’ ha tenido seis compañeros desde que llegó a la categoría reina. En 2015, aún en el equipo filial de Red Bull, que entonces se llamaba Toro Rosso (el actual RB), el piloto neerlandés superó a Carlos Sainz, sumando 49 puntos frente a los 18 del español, además de lograr dos cuartos puestos en Hungría y Austin.

Verstappen y Sainz comenzaron la temporada 2016 juntos, pero tras solo cuatro grandes premios después el neerlandés fue ascendido a Red Bull a costa de Daniil Kvyat, firmando un impresionante debut con victoria en Barcelona. Su nuevo compañero era Daniel Ricciardo y no tardó demasiado en ecliplar al australiano. Después de tres años, el balance era favorable a Max (608 por 590 puntos) y Ricciardo optó por cambiar de aires. Con todo, el australiano sigue siendo el único que ha conseguido más victorias que Verstappen (7 a 5) en su etapa compartiendo box.

Un joven e inexperto Pierre Gasly sufrió mucho más junto a Verstappen. El francés solo duró 12 grandes premios ante de ser ‘devuelto’ a Toro Rosso y en el breve periodo de tiempo que estuvo con el neerlandés cosechó poco más de un tercio de sus puntos y solo le superó en una carrera.

El siguiente en la lista de Red Bull, fue Alex Albon, que compartió dos temporadas con Verstappen. En la segunda (2020), el piloto anglo tailandés, hoy compañero de Sainz en Williams, logró dos podios, pero que frente a los once de Max sirvieron de poco.

En 2021 llegó Sergio Pérez y aunque el mexicano, que no procedía de la cantera de Red Bull, empezó con más fuerza, poco a poco su impulso se fue diluyendo hasta tocar fondo en 2024, cuando el equipo no pudo revalidar el título de constructores debido al bajo rendimiento de Checo. Las estadísticas del pulso entre la versión más agresiva y completa de Verstappen y su quinto compañero son devastadoras: 37 a 3 poles; 53 a 5 victorias; 70 a 29 poles y 1.861.5 a 932 puntos en cuatro temporadas y 90 grande premios juntos.

Viendo la situación, parece que el novato Liam Lawson (23 años, once grandes premios en F1) ha recibido un ‘regalo’ envenenado con su ascenso a Red Bull. De momento el neozelandés ha empezado muy lejos del tetracampeón.

En la primera clasificación de 2025, en el GP de Australia, Max consiguió domar al inestable y nervioso RB21 para situarse a la estela de los McLaren, por ahora intratables. Lawson, que se perdió el último ensayo libre por una avería, cometió un error en su vuelta lanzada de Q1 y cayó eliminado, lo que le relegó al 18º y antepenúltimo puesto en la parrilla.

“Esperábamos que el inicio fuera duro. Para ser honesto, esperábamos que las primeras vueltas no fueran buenas, y luego ir progresando a lo largo de la sesión. Pero, obviamente, la salida de pista lo desordenó todo un poco. No debería ocurrir en la qualy”, lamentó Lawson, conscienye de que le esperaba un domingo complicado desde el fondo del pelotón.

La carrera, disputada en condiciones extremas por la lluvia y el asfalto deslizante, fue un calvario para el neozelandés. Mientras su compañero Verstappen logró terminar segundo en el podio, Lawson terminó en la hierba, con cero puntos en su casillero. El peor inicio de temporada posible para el piloto de 23 años, que ya empieza a sentir la presión en su nuevo rol. Helmut Marko le mira con lupa.