Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La contracrónica

Ingredientes y héroes de una tarde fantástica en la UD Las Palmas

El conjunto de Luis García vuelve a ganar en el Gran Canaria 78 días después y regala a la afición una victoria con el mismo sello que la última: firmando un 4-0 de autor que hace desaparecer los fantasmas del pasado y pone fin a la crisis. Miyashiro se estrenó por partida doble, Fuster se consagró y Viera dedicó su tanto a Tino Escachao

Los jugadores de la UD Las Palmas festejan, bajo el marcador del 4-0 y con la grada Naciente de fondo, el triunfo ante el Ceuta.

Los jugadores de la UD Las Palmas festejan, bajo el marcador del 4-0 y con la grada Naciente de fondo, el triunfo ante el Ceuta. / UD Las Palmas

Carla Gil Alberiche

Las Palmas de Gran Canaria

Todo pasa y todo llega. Las malas rachas, las victorias, las sonrisas... Esta tarde, la UD Las Palmas volvió a su mejor versión. Esa con la que había ilusionado a toda una Isla a finales de año, justo cuando cerraron el 2025 con la misma goleada que firmaron ante el Ceuta (4-0) y en el mismo escenario, el Estadio de Gran Canaria. 78 días tuvieron que pasar para que la afición amarilla volviera a saltar de sus asientos, a abrazarse con el de al lado y a afinar sus gargantas gritando hasta cuatro goles. 78 días para que la victoria se volviera a producir en casa, bajo el calor de unos seguidores que han demostrado estar en las buenas y en las malas, ya sea en Gran Canaria o en cualquier estadio perdido por España.

Y la victoria no llegó un día cualquiera, sino cuando la UD homenajeaba a ‘Tino El Escachao’, el hombre al que le hubiera encantado estar presente en una tarde fantástica en el feudo de Siete Palmas. Porque todo salió perfecto, desde la alineación de Luis García pese a las bajas, hasta las asociaciones de los jugadores en el terreno de juego y los cambios. Era el día marcado en el calendario para volver a brillar después de la crisis, para poner fin —por segunda jornada consecutiva tras vencer 0-3 a la Cultural en el Reino de León— a una mala racha que hizo al equipo estar más unido que nunca.

Los ingredientes no fueron otros que una mentalidad ganadora, compromiso colectivo, unos futbolistas que se entendieron a la perfección desde el primer momento y las ganas de luchar por un mismo objetivo: el ascenso a Primera División. Todos cumplieron, desde los que salieron de inicio hasta los recambios en la segunda mitad e incluso los que calentaban en la banda cuando los goles empezaron a llegar y los que alentaban desde el banquillo. Todos cumplieron a la perfección el papel de líder, aunque en este caso esa posición por ahora quede lejana.

La dupla Viera-Jesé

Los 17.469 espectadores que pusieron por delante a la UD Las Palmas antes que la comida familiar del domingo disfrutaron del mejor Jesé Rodríguez, ese que parece haber vuelto a su mejor versión, esa que le hizo brillar en el Real Madrid. Luchador e insistente con varias llegadas a portería en los minutos iniciales del encuentro, fue el que llevó la voz cantante en un equipo que se caracterizó por hacer una presión más alta a la que acostumbran. La dupla de los viejos rockeros Jonathan Viera y Jesé funcionó y demostró, con una jugada entre ambos que estuvo a punto de abrir el marcador.

Pero lo abrió Fuster. El mago del balón, la brújula silenciosa de la UD que quiere apuntarse a pichichi. Vio portería ante la Cultural y siete días después volvió a hacerlo con el Ceuta como presa. Cinco goles y ocho asistencias que le colocan como uno de los jugadores más determinantes del equipo, motivo que explica que sea el único jugador de la plantilla amarilla que lo ha jugado todo este curso.

Y tras el descanso, el que se reivindicó fue Miyashiro, el fichaje invernal de Luis Helguera que más repercusión ha tenido hasta ahora. Era su cuarto partido como titular —de los seis que ha disputado desde que llegó a mediados de enero— y aunque sacó a pasear en cada uno de ellos su calidad, no fue hasta hoy por la tarde cuando demostró que no solo tiene cualidades, sino también goles para dar y regalar. La perla japonesa que le marcó un gol al FC Barcelona en un amistoso este verano, firmó un doblete al Ceuta de Bassinga en tres minutos y más allá de celebrarlos, fue a agradecer a sus asistentes.

Una dedicatoria especial

La guinda al pastel la puso Jonathan Viera, la estrella que faltaba por unirse a la lista de goleadores. Lo hizo de penalti tras mantener una conversación breve con su amigo Jesé, aunque en este caso había poco que hablar: el balón era para el capitán porque más allá de que tuviera ganar de ver portería, tenía guardada una celebración muy especial. Un beso al cielo y los dedos señalando al mismo lugar, donde desde el pasado martes descansa Tino, el hombre que creyó en Viera, el que vio cosas diferentes en el niño de La Feria y le impulsó a ser lo que es ahora.

Más allá de los goleadores, la tarde dejó una mención especial a cuatro nombres propios: Enzo Loiodice, Mika Mármol, Juanma Herzog y Cristian Gutiérrez. El primero de ellos porque firmó un partido de diez, siendo el mejor del partido. Mika porque no para de demostrar que es el mejor central de la categoría, y Juanma y Cristian porque cumplieron como los que más, siempre preparados para cuando la ocasión lo requiere. Herzog en concreto tiene la suerte de decir que este curso la UD no ha perdido mientras él ha estado defendiendo el escudo.

Una tarde en la que desaparecieron los fantasmas, llegaron las sonrisas en forma de gol y la afición volvió a saborear el hecho de salir del estadio con una victoria bajo el brazo. Una tarde fantástica plagada de héroes, pero sobre todo de compromiso por un objetivo.

Vía: La Provincia - Diario de Las Palmas