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REAL MADRID

El Madrid planta cara a la Masía con la aparición de cinco canteranos y Arbeloa saca pecho: "Les he enseñado bien"

El Real Madrid de Arbeloa, con siete canteranos en el campo ante el Elche, demuestra que la apuesta por la juventud y la cantera es una prioridad, con un once de 23 años de media

Gonzalo, en una acción del partido contra el Elche

Gonzalo, en una acción del partido contra el Elche / EFE

Albert Masnou

Albert Masnou

Si el Barça ha hecho de la juventud una de sus grandes señas de identidad, el Real Madrid de Álvaro Arbeloa empieza a responder con fuerza. También desde abajo. También desde la cantera. Desde la juventud. El Madrid acabó el partido contra el Elche con un once de 23 años de media y con siete canteranos sobre el césped, cuatro con ficha del filial más Gonzalo que está en el primer equipo desde inicio de curso, una apuesta que el técnico blanco reivindicó con orgullo al final del encuentro, algo inédito teniendo en cuenta que a inicios de temporada el conjunto blanco jugaba partidos solo con extranjeros.

Arbeloa no escondió lo que sintió al ver a tantos chicos de La Fábrica sosteniendo al equipo en el tramo final. “Yo creo que me puedo morir tranquilo después de una noche como hoy”, aseguró, en una frase tan rotunda como reveladora. No era solo la satisfacción por la victoria, sino la emoción de quien conoce ese camino desde dentro: fue canterano, se formó en la casa y ha pasado años acompañando el crecimiento de muchos de los futbolistas a los que ahora da vuelo en el primer equipo.

Dani Yáñez es jugador del Castilla

Dani Yáñez es jugador del Castilla / EFE

Arbeloa saca pecho

El Madrid cerró el duelo con una alineación cargada de presente y futuro. Sobre el césped terminaron Carvajal, Fran García, Thiago Pitarch, Dani Yáñez, Diego Aguado, César Palacios y Gonzalo García, siete jugadores formados en la estructura blanca que revalorizan a La Fábrica. El centro de formación del Madrid tenía un papel testimonial, pero ahora, con Arbeloa, están teniendo más protagonismo.

El técnico quiso dejar claro que la noticia no era simplemente poner a los chicos. La lectura, para él, iba mucho más allá. “No es solo ponerlos a jugar, es cómo han jugado”, explicó. Ahí está la clave. Arbeloa no se limitó a premiar trayectorias ni a regalar minutos. Apostó por ellos porque cree que están preparados. Y, después de verles responder en el Bernabéu, lanzó una frase que resume el orgullo con el que vive esta irrupción: “Les he enseñado bien, les he enseñado bien porque han demostrado que tienen muchísimo talento, muchísima personalidad, muchísima calidad, muchísimas ganas y muchísimo amor propio”.

LaLiga: Real Madrid - Elche, en imágenes.

LaLiga: Real Madrid - Elche, en imágenes. / Chema Moya / EFE

Entre todas sus palabras, hubo una especialmente significativa. Arbeloa habló del vínculo emocional que mantiene con varios de ellos, a los que conoce desde la adolescencia. “Hablaba ahora con Yáñez, con Aguado, fueron los primeros jugadores a los que entrené cuando ellos tenían 13 o 14 años”, recordó. “Poder darles la oportunidad de jugar aquí, en el Bernabéu, para mí es un sueño cumplido”.

En tiempos en los que la juventud se ha convertido en argumento futbolístico y también en discurso de poder, el Madrid de Arbeloa parece dispuesto a entrar en esa conversación. Como el Barça, el equipo blanco empieza a enseñar que el relevo no siempre hay que buscarlo fuera.