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Juegos Olímpicos de Invierno

Milán-Cortina baja el telón de sus Juegos y entrega el testigo a los Alpes franceses

Oriol Cardona y Ana Alonso fueron los abanderados españoles de la Ceremonia de Clausura que se celebró en la emblemática ciudad de Verona

La delegación española en Verona

La delegación española en Verona / EFE

Cristina Moreno

Cristina Moreno

Los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina pusieron el broche a dos semanas de competición y entregaron el testigo a los Alpes franceses que acogerán la cita olímpica invernal en 2030. La histórica Verona, escenario de la tragedia de Romeo y Julieta, acogió la Ceremonia de Clausura, en otra oda a los iconos de la cultura y la tradición italianas. Un evento que arrancó en el 'laberinto del diablo' del anfiteatro de la ciudad del véneto y emergió hasta el escenario principal con la conocida 'La Traviata' de Giusseppe Verdi y sus personajes como banda sonora.

Rigoletto, el más conocido de todos sus protagonistas, se escapó de las escena para acompañar los abanderados en su ordenado paseo por los alrededores del anfiteatro, antes de acceder al recinto. Como en la Ceremonia Inaugural, la gala se llevó a cabo en diferentes escenarios, aunque en este caso todos ellos en Verona.

Tras la Ópera fue turno para los primeros actos protocolarios con la entrada al escenario principal de la bandera italiana, portada por leyendas de los deportes invernales italianas, y con la presencia de la delegación nacional que ha conseguido finalizar cuarta en el medallero. También entró en escena la llama olímpica para dar paso a los verdaderos protagonistas, los deportistas, encabezados por Grecia, como manda la tradición.

España apareció en el puesto 77 de 92 delegaciones con Oriol Cardona y Ana Alonso como abanderados. Catalán y granadina desfilaron por el anfiteatro con el orgullo del trabajo hecho tras conseguir tres metales en la modalidad de esquí de montaña para colocar a la delegación española en el puesto 18 del medallero con un oro, el de Oriol en el sprint masculino, y dos bronces, el de Alonso en el sprint femenino y el de ambos en el relevo mixto.

Una vez dentro todos los abanderados, con los anfitriones cerrando la comitiva, el resto de deportistas entraron también en grupos en el recinto, con la música de Calibro 35 resonando desde el centro de la improvisada pista, al ritmos de clásicos de la música italiana. Todos ellos subieron a las gradas para convertirse en el público del tramo final de la ceremonia.

Mejores momentos, homenajes y protocolo

Salpicados con vídeos de los mejores momentos de estos Juegos de Milán-Cortina se fueron sucediendo los diferentes segmentos de una Ceremonia de Clausura que mantuvo un ritmo ágil de principio a fin. Se mantuvo también la tradición de entregar las medallas de la última prueba disputada, en este caso los 50 kilómetros de esquí de fondo femenino, de la mano de la presidenta del COI, Kirsty Coventry. Después se entregaron también las tres preseas a los tres noruegos que hicieron podio en la misma prueba en categoría masculina, encabezados por el noruego Johannes Hosflot Klaebo.

No faltó el homenaje a los voluntarios que hacen posible la celebración de esta cita olímpica, que tuvieron su momento de gloria en el escenario al ritmo de la musica dance italiana con el conocido DJ italiano, Gabry Ponte.

En el tramo final de la gala, los alcaldes de Milán y Cortina d'Ampezzo entregaron la bandera olímpica a Coventry, que a su vez la trasladó a los organizadores de la próxima edición que se disputará en los Alpes franceses, en un acto simbólico de traspaso de poderes. Después la bandera francesa se hizó en el escenario mientras sonaba el himno nacional francés. Entre tanto, los medallistas franceses de Milán-Cortina hicieron su aparición al son de 'La Marsellesa'.

Giovanni Malagò, presidente del Comité Organizador, y Kirsty Coventry, iniciaron la parte más protocolaria de la Ceremonia, con sus parlamentos para dar por cerrados los Juegos de Invierno 2026. Por último, para cerrar el círculo, Rigoletto reapareció en escena y regresó al laberinto de donde había salido. Aun hubo un último acto en el escenario, con un número musical con varios artistas actuales de la escena italiana.

Como colofón final se procedió a apagar la llama de los dos pebeteros, el de Milán y el de Cortina. Una llama que, dentro de cuatro años, volverá a encenderse para dar paso a una nueva cita olímpica.