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'Las Clandestinas': así fue el primer amistoso de la selección española

En 1971, La Condomina vivió un hecho sin precedentes: un partido amistoso de fútbol entre mujeres de Portugal y España

Imagen del primer amistoso de fútbol femenino de la selección de España

Imagen del primer amistoso de fútbol femenino de la selección de España / RTVE

Sebastián Vargas Rozo

Sebastián Vargas Rozo

Todo tiene un génesis. En el caso del fútbol, antes de Cristo ya se hablaba de un proto-deporte llamado 'tsu chu' que consistía en meter pelotas dentro de una red. Años de evolución desembocaron en la unificación de reglas, para mediados del 1800, aunque siempre con una particularidad: lo practicaban, en su mayoría, hombres. Por tanto, fue toda una proeza que más de cien años más tarde, a inicios de la década del 70, España diera un gigantesco paso en la popularización del fútbol femenino, mismo que a día de hoy les tiene como potencia mundial de la categoría -con campeonatos del mundo y de Europa-, pero que no siempre fue reconocido. Ni bien visto.

El 21 de febrero de 1971 marcó un antes y un después en la historia del deporte español. Aquel día, en el estadio murciano de La Condomina, la selección femenina disputó su primer encuentro internacional frente a Portugal. Se antoja contradictorio, porque las jugadoras no fueron reconocidas por la RFEF hasta pasada la mitad de 1980. Pero, como clandestino, aquel choque resultó determinante para el futuro de la 'Roja'. Porque aquel año la FIFA ya había dado el consejo de potenciar el fútbol femenino. Pero en España se tardó una década.

Las jugadoras recibieron un homenaje por parte de la RFEF

Las jugadoras recibieron un homenaje por parte de la RFEF / RFEF

El choque concluyó con empate a tres goles, en un ambiente cargado de simbolismo. Las anotaciones españolas llevaron la firma de Laura, Conchi y Ana María, nombres que forman parte de los cimientos del fútbol femenino en el país. Sin embargo, aquel encuentro no tuvo reconocimiento oficial. La entonces Federación Española de Fútbol no avaló el partido y puso obstáculos que reflejaban la falta de apoyo hacia la práctica femenina.

Las jugadoras no pudieron lucir el escudo nacional en sus camisetas, una decisión que evidenciaba la distancia entre las pioneras y las estructuras federativas. Incluso el colegiado designado, Sánchez Ramos, se vio obligado a dirigir el partido sin el uniforme reglamentario. Pese a todo, cerca de 3.500 espectadores acudieron a La Condomina para presenciar un acontecimiento inédito.

EL PRIMERO OFICIAL, EN 1983

La organización del encuentro fue posible gracias al impulso de Manuel Carlon Urién y Rafael Muga, promotores decisivos en la difusión del fútbol femenino en aquellos años. Murcia ofreció las facilidades que otras ciudades no brindaron, permitiendo que el partido se celebrara, aunque fuera al margen de la oficialidad.

Durante casi una década, la selección femenina compitió en un limbo administrativo. No fue hasta noviembre de 1980 cuando la Real Federación Española de Fútbol reconoció oficialmente al combinado absoluto femenino. Para entonces, el crecimiento del número de licencias y el aumento del interés social hacían insostenible la falta de regulación.

El primer encuentro plenamente oficial no llegaría hasta el 5 de febrero de 1983. De nuevo frente a Portugal, España saltó al campo ya con el respaldo federativo y el escudo en la camiseta. Aquel partido, dirigido por Teodoro Nieto desde el banquillo, terminó con derrota por la mínima (1-0), pero simbolizó el inicio de una nueva etapa.