FC BARCELONA FEMENINO
Ellie Roebuck vuelve a sonreír
La portera inglesa ha recuperado la ilusión en el Aston Villa después de una etapa breve pero significativa en el Barça, donde volvió a sentirse futbolista tras un ictus que cambió su vida

Ellie Roebuck con el Aston Villa / AV
“Os apoyaré siempre, ahora como una de vuestras mayores fans.” Con esas palabras se despidió Ellie Roebuck del Barça el pasado mes de julio. Lo hacía con gratitud, cariño y una serenidad que solo da haber encontrado paz después de atravesar la oscuridad. Su etapa como azulgrana fue corta, pero dejó una huella profunda en ella.
Llegó al Barça en un momento difícil, cargada de ilusión pero también de incertidumbre. Había pasado toda una vida en el Manchester City y, justó después de firmar por el club catalán en enero de 2024, supo que había sufrido un infarto cerebrovascular que la obligó a detenerlo todo. Un año y siete meses sin jugar en total. Un silencio largo, lleno de dudas.
En Barcelona, Ellie encontró el entorno perfecto para recomponerse. Volvió a entrenar, a convivir con un vestuario que la arropó desde el primer día, y a sentir la pasión que la había llevado al fútbol. “En el Barça he recuperado mi amor por el fútbol”, confesó diez meses atrás, tras su debut en el Estadi Johan Cruyff. Aquella tarde, en la que jugó por primera vez después de pensar que quizá no podría hacerlo nunca más, la guardó entre los días más felices de su vida.

Ellie Roebuck, con Jana Fernández después de debutar con el Barça / FC Barcelona
Roebuck solo disputó dos partidos con el Barça, frente al Betis y el Levante, pero su paso por el club tuvo un valor mucho más simbólico que estadístico. Fue su renacimiento. Su reencuentro con la portera y la persona que había sido antes del accidente.
Renacimiento
Sin embargo, las circunstancias pesaron. El club necesitaba liberar masa salarial y Ellie, consciente de la situación deportiva y económica del club y de la necesidad de tener continuidad bajo palos, aceptó marcharse con la carta de libertad. No fue una decisión fácil. Se había adaptado rápido a la vida en Barcelona, disfrutaba de la ciudad y del grupo, pero necesitaba volver a competir de forma regular.
Y lo ha conseguido. En el Aston Villa de Natalia Arroyo, la inglesa ha encontrado el equilibrio que buscaba: un proyecto que está creciendo, confianza y minutos. En este primer tramo de la temporada, antes del parón internacional, ha mantenido su portería a cero en tres de los cuatro partidos disputados. Cifras que hablan de una portera sólida, segura y, sobre todo, feliz. Después de todo lo vivido, Ellie Roebuck vuelve a sonreír. No solo porque las victorias acompañen, sino porque ha recuperado lo más importante: la sensación de sentirse ella misma cada vez que se coloca los guantes
