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Un aficionado del Espanyol acepta un año de cárcel y dos sin ir al fútbol por insultos racistas a Iñaki Williams

La Fiscalía pedía inicialmente dos años de prisión y cinco de prohibición para ir a estadios de fútbol

Acepta un año de cárcel y dos sin ir al fútbol por insultos racistas a Iñaki Williams

Acepta un año de cárcel y dos sin ir al fútbol por insultos racistas a Iñaki Williams / EFE

EFE

Un aficionado del Espanyol ha aceptado este miércoles un año de cárcel y dos sin ir al fútbol por increpar con gritos y gestos racistas al futbolista del Athletic de Bilbao Iñaki Williams, en un partido de La Liga en el estadio de Cornellà-El Prat en enero de 2020.

El acusado, K.G.B., ha aceptado ante la sección sexta de la Audiencia de Barcelona un condena de un año de prisión y multa de 1.086 euros por un delito de incitación al odio, tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía, que inicialmente le pedía una pena de dos años de cárcel y cinco de prohibición para asisitr a estadios de fútbol, así como con LaLiga, que ejerce la acusación en la causa.

Los hechos

Los hechos ocurrieron sobre las 13.00 horas del 25 de enero de 2020 en el marco de un partido de primera división de LaLiga' que tuvo lugar en el RCDE Stadium, según el escrito de acusación de la Fiscalía consultado por Europa Press.

En el momento en el que Iñaki Williams fue sustituido del terreno de juego, sobre las 14.26 horas, recibió abucheos en forma de cánticos por parte de un grupo de espectadores, entre los que se encontraba el acusado.

El grupo de espectadores simuló gestos y sonidos de primates, un hecho que la Fiscalía dice que es "público y notorio" que se ha repetido por parte de grupos de aficionados de distintos países para ofender públicamente a futbolistas de color de piel negra.

Lo hicieron, según el ministerio público, "obrando con evidente desprecio al color negro de la piel del jugador", profiriendo gritos racistas y escenificando gestos de menosprecio hacia su persona, unos hechos que le generaron sentimientos de frustración, vergüenza y humillación en Williams.