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ECONOMÍA

Cuidado con las donaciones en vida: un abogado explica por qué pueden obligar a compensar a otros hermanos tras la herencia

Siempre se dice lo mismo: hay que planificar con cabeza las herencias y testamentos

Manuel Requena, abogado experto en herencias

Manuel Requena, abogado experto en herencias / Sport

David Cruz

David Cruz

¿Conoces alguna familia que haya tenido un conflicto por culpa de una herencia? Aunque no suele ser lo habitual, una mala planificación en vida puede derivar en un testamento que causa numerosos problemas. Y por ese motivo, es imprescindible estudiar con cuidado cómo queremos repartir el dinero entre nuestros herederos.

Los conflictos en herencias, especialmente entre hermanos, se originan muchos años antes de que se produzca el reparto, cuando los padres hacen donaciones en vida que después influyen en el reparto del patrimonio. Eso es lo que cree Manuel Requena, abogado especializado en derecho sucesorio.

Según el experto, es una situación mucho más común de lo que parece: "el 90% de los problemas entre hermanos empieza por esto y nadie lo ve venir". ¿Y por qué se tienen en cuenta las donaciones en vida?

La clave está en que muchas familias desconocen que las donaciones hechas en vida vuelven a revisarse cuando fallecen los padres: siguen teniendo importancia en el proceso de reparto de la herencia.

Herencia

Herencia / Sport

Sin embargo, la legislación que esas ayudas deben tenerse en cuenta para comprobar que todos los herederos reciben lo que les corresponde.

En España, los hijos son herederos forzosos y tienen derecho a una parte mínima de la herencia conocida como legítima. Un mecanismo que busca garantizar que ninguno de los descendientes quede por debajo del mínimo que establece la ley.

Y por eso mismo, cuando se abre una herencia también se recibe lo que cada hijo recibió anteriormente. Si después de sumar la herencia y las donaciones todos los hermanos reciben al menos la parte mínima legal, no ocurre nada y las donaciones se mantienen sin cambios.

El problema surge cuando una donación altera el equilibrio: en ese caso, puede ser necesario ajustar el reparto para que todos los herederos alcancen la legítima correspondiente. No se trata de devolver la vivienda o el dinero donado, como sí de una compensación económica.