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Giro de Italia

Pantani vs Indurain: la batalla que convirtió al Mortirolo en leyenda

El desaparecido ciclista italiano cuenta con un monumento en su honor en una de las subidas a la legendaria cumbre alpina

Pantani, en una imagen de archivo de 1994

Pantani, en una imagen de archivo de 1994 / X

Cristina Moreno

Cristina Moreno

El Giro de Italia 2025 afronta hoy su decimoséptima etapa. Una jornada que puede ser decisiva para la clasificación general, con uno de los puertos más emblemáticos de la geografía italiana marcando la segunda parte del recorrido: el Passo del Mortirolo.

La ubicación estratégica entre la Val Camonica y la Valtellina, en plenos Alpes italianos, ha convertido al Mortirolo en una de las grandes atraccciones de la 'Corsa Rosa', escenario de las batallas más épicas de su más de 100 años de historia. También conocido como Puerto de la Foppa, se estrenó en el calendario del Giro el 3 de junio de 1990, con el venezolano Leonardo Sierra, el 'Tigre de Mamporal', como el primer ciclista en coronar esta ascensión en una etapa de la ronda italiana.

El espectáculo fue tal, que el año siguiente la organización decidió volver a incluirlo en el recorrido, esta vez subiéndolo desde Mazzo, su vertiente más dura. Empezaba así la leyenda del coloso alpino que acabó de hacerse épica un 5 de junio de 1994.

Por entonces, un jovencísimo Marco Pantani buscaba hacerse un hueco en un pelotón con estrellas de la talla de Miguel Indurain y tenía clara cuál debía ser su apuesta. La estrategia del Carrera, de entrada, era otra, la de apoyar a Claudio Chiappucci, jefe de filas del equipo en su enésima batalla contra el español, pero Pantani estaba dispuesto a seguir su propio destino.

Ataque sorpresa

Con vistas a la dureza que les esperaba, el pelotón había transitado por el Stelvio a un ritmo de paseo, con Franco Vona al frente del grupo esperando acontecimientos. En un movimiento inesperado, el entonces conocido como 'Il Elefantino', lanzó un ataque en el inicio de la subida al temible Mortirolo. Eugeni Berzin, por entonces 'maglia rosa', se lanzó a su caza mientras Miguel Indurain, campeón en las dos ediciones previas, seguía los acontecimientos desde la distancia.

Berzin, convencido al principio, apenas fue rival unos pocos kilómetros, pagando el esfuerzo mientras el de Cesena apretaba los dientes y pedaleaba por las serpenteantes curvas del Mortirolo. El navarro, por su parte, mantenía su estrategia. Superó a Berzin y controló a Pantani sin hacer esfuerzos extra, confiando en que, como había hecho Chiappucci en el 91, le esperaría en la bajada.

Pantani, eterno en el Mortirolo

Pantani, eterno en el Mortirolo / Redes Sociales

El guion se cumplió y ambos se lanzaron hacia el último puerto del día, el Valico de Santa Cristina, con la etapa en juego. En ese punto fue a Indurain a quien le vino a visitar 'Messié Massó' (el tío del mazo). El español sufrió un bajón en el peor momento mientras Pantani seguía hacia adelante para acabar ganando la etapa y empezar su leyenda y la del Mortirolo.

Esa sería la primera de las muchas batallas en el Mortirolo que Pantani dejaría para una historia que sigue viva en ese emblemático ascenso. El 'Pirata' reina para siempre en una de las curvas que lo glorificaron, en el kilómetro diez de la ascensión, al salir de Piaz de L’Acqua, con una estatua que recuerda a los visitantes que el 'Pirata' estuvo allí.