Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Noticia SPORT

Noticia SPORT

FC BARCELONA

Así es la nueva vida de Roony Bardghji en Barcelona

El sueco, que debutó ayer ante el Valencia, ha caído en gracia en el vestuario y está encantado en sus primeros meses en Barcelona

Roony Bardghji se luce con este golazo en el último entreno antes del Valencia

Roony Bardghji se luce con este golazo en el último entreno antes del Valencia / FC BARCELONA

Carlos Monfort

Carlos Monfort

Dos meses después de aterrizar en Barcelona, Roony Bardghji disputó en el Estadi Johan Cruyff sus primeros minutos oficiales con el Barça. Su llegada fue una petición directa de Deco —ya intentó traerlo el año pasado, antes de su lesión— y el debut se produjo ante su nueva afición, en el Johan Cruyff. Hansi Flick lo incluyó, para sorpresa de todos, en el once tras el retraso de Raphinha a la charla técnica previa al partido.

Desde el primer día, Roony sorprendió por su humildad. Llegó con algo de incertidumbre, pues no estaba del todo claro si venía para formar parte del primer equipo o del filial, pero pronto se evidenció que tenía el potencial suficiente para pasar toda la temporada a las órdenes de Flick. Las dudas se disiparon rápido. Marcó en su primer partido de pretemporada y causó una gran impresión en los entrenamientos. Futbolista hábil e imaginativo, se ha propuesto pulir detalles junto al cuerpo técnico para acelerar una adaptación que está siendo sorprendentemente rápida.

La humildad hecha persona

En el plano personal también ha dejado huella. Es cercano, educado y se integra con naturalidad en el vestuario. Además, habla inglés a la perfección, algo que facilita la comunicación con Flick, su cuerpo técnico y varios compañeros. Fuera del campo ha entablado buena relación con jugadores como Koundé o Rashford, con quienes comparte tiempo libre cuando la agenda lo permite.

Otro detalle que habla bien de él es su trato con los aficionados. A la salida de la Ciutat Esportiva suele detenerse para agradecer el cariño, firmar autógrafos, hacerse fotos y, sobre todo, conversar con quienes esperan cada día. Algo poco habitual en la plantilla y muy valorado por quienes lo siguen de cerca. La semana pasada se dio una anécdota que lo refleja perfectamente. Armand, un aficionado que suele acudir a Sant Joan Despí, le regaló un cuadro con una foto suya de la pretemporada. Aquel día Roony salió por la puerta trasera para evitar aglomeraciones, pero aun así decenas de aficionados corrieron hacia su coche. Siguiendo las recomendaciones de seguridad del club, no se detuvo y no pudo agradecerle el gesto a Armand, que había invertido tiempo y dinero en preparar el cuadro.

Sin embargo, al día siguiente demostró su cercanía. Reconoció a Armand entre la multitud —un detalle nada sencillo con la cantidad de gente que acude cada jornada—, frenó el coche y se detuvo a hablar con él. Le dio las gracias personalmente y le confesó: “Me ha hecho tanta ilusión que lo he colgado en una estantería de mi casa”.

Un vecino más de Barcelona

En la ciudad Roony lleva un perfil tranquilo. Aunque algunos aficionados ya lo reconocen y lo paran por la calle, todavía no despierta tanta atención como otras caras más mediáticas del equipo, algo que le permite moverse con bastante normalidad por Barcelona. Desde el primer día en que llegó a la ciudad, varias personas lo vieron andando tranquilamente por un barrio residencial como si de un habitante más se tratara. Tanto le gustó esa zona que ahora ha alquilado un piso a pocos minutos de la Ciutat Esportiva, con la idea de estar lo más cerca posible de las instalaciones y facilitar su día a día.

Como cualquiera, hubo momentos de dudas con las inscripciones y el ‘fair play’ financiero. Es un proceso complejo para todos. Pero ni Roony ni su agente perdieron la confianza dado que sabían que el club encontraría la vía para inscribirlo cuando tocara. Y así ha sido.

Ya inscrito en La Liga, el foco volvió al balón. El futbolista debutó con Flick jugando el primer tiempo. Los tenga o no, el futbolista ya se ha ganado en los entrenamientos el respeto de sus compañeros y de una dirección deportiva que apostó por él en su momento. Ayer Roony empezó a devolver la confianza en el campo.