Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FC BARCELONA

Los cinco puntos del disgusto del Barça con el arbitraje

En la carta remitida por el FC Barcelona a la RFEF y el CTA se especifican cinco aspectos que generan disgusto, preocupación y desconfianza respecto a la falta de unos criterios unificados en el arbitraje

El audio del VAR en la roja de Eric Garcia: "Está mucho más lejos de lo que esperaba"

RFEF

Juan Manuel Díaz

Juan Manuel Díaz

El disgusto del FC Barcelona por una serie de decisiones arbitrales que han perjudicado al equipo de Hansi Flick y al Barça Femenino llevó a la entidad azulgrana a enviar una carta formal a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), dirigida a su presidente, al presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), al responsable del VAR y al director de la Asesoría Jurídica, en la que expresa su profunda preocupación por la reiteración de estas decisiones que le "han afectado muy negativamente", constatando que "en lances similares o idénticos de otros partidos, se han señalado de manera diferente".

En su comunicado, el Barça pone por delante que es consciente de la dificultad que conlleva arbitrar los partidos, pero considera que "con demasiada asiduidad" no se está siguiendo un criterio unificado a la hora de interpretar y resolver situaciones muy similares o idénticas, dándose muchas veces que el equipo no infractor es el perjudicado.

De ahí la "más contundente protesta" presentada por el Barça y la "más profunda preocupación" del club catalán por los arbitrajes que está teniendo el equipo. La queja es principalmente por algunas acciones sucedidas en encuentros del primer equipo masculino, pero también del femenino y se detallan algunos de los problemas detectados.

El Barça deja claro que no pretende cuestionar la profesionalidad de los árbitros sino "exigir una revisión urgente de los criterios a aplicar por el colectivo arbitral" para garantizar la uniformidad de las decisiones arbitrales, que exista una igualdad de trato entre clubes y que se asegure la credibilidad y el prestigio de las competiciones organizadas por la RFEF. Estos son los cinco puntos:

Incoherencia al aplicar el criterio disciplinario

El Barça habla de "falta de coherencia en la aplicación del criterio disciplinario" y recuerda la acción "sin duda punible" de Frenkie De Jong en la final de la Supercopa de España contra el Real Madrid que fue sancionada con tarjeta roja directa, y la compara con la entrada de Giuliano Simeone a Alejandro Balde en la semifinal de la Copa contra el Atlético de Madrid "que no fue sancionada con la misma severidad" y además "ni fue revisada por el VAR". Para el Barça, este tipo de decisiones "generan frustración" y, lo que parece más grave, "evidencian una doble vara de medir".

Criterios contradictorios en acciones de mano

El FC Barcelona también considera "especialmente preocupante" la incoherencia en la interpretación de las manos dentro del área, incluso cuando se trata de los mismos árbitros protagonistas en partidos diferentes. En este caso, pone como ejemplo las manos de Aurèlien Tchouaméni en el clásico de la pasada temporada, una acción "que no fue sancionada en absoluto" y que ni siquiera fue revisada por el VAR o el árbitro de campo. Por contra, el mismo colegiado, en el Levante-Barça de la temporada 2025/26, sí que atendió a los requerimientos del VAR tras una acción similar que finalizó con un penalti en contra del equipo de Hansi Flick. Al tratarse del mismo árbitro juzgando de manera diferente acciones similares, se "refuerza la percepción de arbitrariedad o falta de imparcialidad".

Acumulación de errores arbitrales relevantes

Pero más allá de los errores concretos, el malestar del club se debe fundamentalmente a "la acumulación de errores arbitrales flagrantes" a lo largo de la presente temporada, que la entidad culé considera decisivos para la suerte de los encuentros "y, de forma reiterada, siempre en detrimento del FC Barcelona". El resultado es que esta situación "afecta directamente a la integridad de la competición". El motivo es que con la reglamentación actual se ha generado demasiada incertidumbre sobre qué es o puede ser sancionable y qué no. De esta manera se genera una incertidumbre sobre las reglas del juego y los límites de las acciones de los jugadores, generando "una evidente y razonable duda sobre la imparcialidad de las decisiones arbitrales", más allá de los perjuicios que sufren los clubes ante estas arbitrariedades.

Correcta aplicabilidad de la tecnología

La entidad blaugrana considera que la aplicación de la tecnología tampoco está exenta de polémica y que cuantas más herramientas tecnológicas se implementan "más decisiones nanométricas se toman en contra del FC Barcelona". En este punto, el club vuelve a recurrir a ejemplos concretos como los goles anulados a Robert Lewandowski (2024/25) y a Lamine Yamal (2025/26) en los partidos contra la Real Sociedad en Anoeta. "Generan dudas razonables sobre la interpretación y uso efectivo de la tecnología disponible". Todavía hay un tercer ejemplo y es el que ha generado el actual enfado del Barça: el gol anulado a Pau Cubarsí en la semifinal contra el Atlético. Más allá del error que se ha admitido pero no se ha explicado, resaltan que "tampoco se ha hecho pública, en esta ocasión", la conversación en la sala VAR que se prolongó durante más de siete minutos. Una vez más, el club considera que queda comprometida la confianza en el uso y aplicación de esta tecnología.

Llamadas a revisión por el VAR

El último punto hace referencia a la diferencia de criterio a la hora de llamar al árbitro principal para revisar acciones decisivas durante el Atlético-Barça de la Copa. Mientras que fue "enviado a revisar" la jugada que supuso la tarjeta roja para Eric Garcia, no se siguió el mismo criterio con la acción ya comentada de Giuliano Simeone sobre Balde. Y se añade un derribo de Lamine Yamal en el área del Real Mallorca en el partido de LaLiga 2025/26 del Spotify Camp Nou en el que el defensor no tocó el balón "y no se avisó al árbitro principal" para que revisara la jugada en el VAR. El Barça considera que estas decisiones refuerzan la percepción de que no hay criterios claros, homogéneos y previsibles en la toma de decisiones.

Finalmente, el Barça hace mención a la expulsión de Kika Nazareth con roja directa en la semifinal de la Supercopa de España, mientras que una acción similar sobre la azulgrana Ona Batlle en el duelo de cuartos de final de la Copa de la Reina no recibió el mismo castigo.