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El Barça estalla por el show de Martínez Munuera y el VAR: "Si no es IA, es un escándalo"

El arbitraje del colegiado alicantino y de su asistente en el vídeo arbitraje González Fuertes indignó a la plantilla culé en el Metropolitano

Atlético de Madrid - FC Barcelona: El gol anulado a Cubarsí...seis minutos más tarde

El gol anulado a Cubarsí...seis minutos más tarde / RFEF

Víctor González

Víctor González

Vaya por delante que la actuación del FC Barcelona sobre el césped del Metropolitano en Madrid para disputar la ida de las semifinales de la Copa del Rey no estuvo a la altura de lo que pedía el partido.

Los de Hansi Flick, por primera vez desde Stamford Bridge, se vieron desbordados por un rival, con un Atleti que supo cómo hacer daño en todo momento a un Barça que hizo aguas ante la presión y la activación tras pérdida culé de los colchoneros. Los azulgranas, incapaces de hacerse fuertes con el balón, se vieron superados por un vendabal rojiblanco.

Pero más allá del juego, si hubo un factor diferencial que marcó el devenir del partido fue la actuación de Martínez Munuera y su compañero en el VAR, González Fuertes. El colegiado alicantino empezó a desquiciar muy pronto a la parroquia culé sobre el maltrecho césped de Madrid, sobre todo por el criterio a la hora de sancionar la dureza desmesurada de los colchoneros en los primeros minutos del partido.

Festival de entradas

Los del Cholo Simeone se emplearon con excesiva dureza durante los primeros 45 minutos para cortar de raíz cualquier atisbo de fluidez en el juego de los de Flick. En ese primer tiempo fatídico que acabó con 4-0, los rojiblancos cometieron un total de ocho faltas, algunas de ellas de forma reiterada sobre Fermín y Lamine, los más activos, que no tuvieron castigo alguno más allá de la amonestación verbal.

Eso sí, el Barça, poseedor del balón el 70% del tiempo y con solo cuatro faltas, vio como Munuera sacaba amarilla a Casadó por cortar una contra (clara, no menos que las del Atleti), cuya tarjeta le condicionó para ser el sacrificado de Flick en el 37' por Lewandowski.

La (no) expulsión de Giuliano

Aunque si hablamos de faltas y cartulinas, la decisión que marcó la posible reacción culé llegó nada más empezar la segunda mitad. En el 50', Giuliano Simeone cometió una entrada criminal sobre la tibia de Alejandro Balde. El argentino, con los tacos arriba, llegó atropellado, completamente tarde al centro del lateral cuando la pelota ya había abandonado su pie e impactó por encima del tobillo del lateral del Barça.

Entrada criminal de Giuliano a Balde

Entrada criminal de Giuliano a Balde / Movistar+

La acción, sancionada con roja a de Jong en la final de la Supercopa, solo fue de amarilla. Con el mismo castigo acabó solo Llorente un minuto después aunque, cuando vio la cartulina, ya había pisado más de un pie.

El gol anulado

Llegó entonces el momento de la vergüenza. Los siete minutos de revisión del tanto de Cubarsí anulado por fuera de juego del central tras el toque de Lewandowski, con 'dimisión' del sistema de semiautomático SAOT en el que la tecnología se vio superada por la complejidad de la acción en el área.

Desde la sala VOR, escogieron un frame del primer impacto del balón en las piernas del polaco, obviando otro posible rebote antes de salir disparado de su cuerpo hacia Cubarsí. No se enseñó ningún posible plano alternativo. Las líneas, milimétricas, indignaron a los jugadores hasta el punto de que Frenkie de Jong, en el postpartido, explotó: "Si es la imagen que vi y no es IA, porque hoy en día nunca se sabe, entonces es un escándalo".

Sin penalti y expulsión

En el minuto 71', tanto el árbitro de campo como los responsables del VAR decidieron que una obstrucción de Ruggeri sobre Lamine Yamal dentro del área con la pierna, impidiendo el avance del canterano que cayó al suelo aunque el toque no fue de dureza extrema pero si suficiente para desequilibrarlo, tampoco era susceptible de ser revisada pese a las amargas quejas del '10' desde el suelo ante los gestos desencajados de los colchoneros acusándolo de tirarse.

Para acabar el partido, la roja a Eric Garcia como último hombre con Araujo, muy lejos, en línea. Aunque en primer lugar vio amarilla por derribar a Baena en zona peligro -el balón se iba a la banda tras el toque del colchonero-, González Fuertes no dudó esta vez en llamar rápidamente a Martínez Munuera para cambiar el color de la cartulina y dejar al Barça con 10 los últimos 15 minutos contando el descuento. Cuestión de criterios.