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FC BARCELONA

Anatomía de una ausencia: seis caídas, una constante

Todas las derrotas del Barça esta temporada han tenido en común una baja significativa en el once, la del brasileño

Raphinha completa su segundo entrenamiento consecutivo y apunta al Girona

EFE

Dídac Peyret

Dídac Peyret

El primer diagnóstico de Flick en el Metropolitano, aún con la cara desencajada de las peores noches, fue contundente: "No hemos sido un equipo". Otra derrota dolorosa para constatar que, sin la activación de todos, este Barça cae como un castillo de naipes. Otra noche dura para corroborar que este equipo no se entiende sin Raphinha, el principal catalizador de esa idea colectiva. "No hemos sido nosotros en la primera parte, las distancias entre líneas eran muy grandes. Tenemos que aprender la lección, somos un equipo joven", insistió el alemán.

Los números son contundentes: con Raphinha como titular esta temporada el Barça suma 17 victorias y un empate. Sin el brasileño, son 12 victorias, un empate y 6 derrotas. Es decir, el Barça solo ha perdido cuando no ha contado con Raphinha desde el inicio. Flick vivió su derrota más dura de la temporada tras el 4-0 encajado ante el Atlético en la ida de semifinales, pero tanto el viernes como este sábado recibió buenas noticias. Raphinha entrenó sobre el césped y completó parte del trabajo con el grupo. El extremo brasileño, ausente en los últimos tres partidos y medio, se ejercitó ayer sobre el terreno de juego de la Ciutat Esportiva Joan Gamper y apunta a estar disponible ante el Girona este lunes.

Raphinha cayó lesionado en el duelo liguero ante el Elche, cuando fue sustituido al descanso tras notar molestias musculares. Desde entonces, Hansi Flick no ha podido contar con uno de sus futbolistas más desequilibrantes ni ante el Mallorca en LaLiga ni en cuartos ni la ida de semifinales de la Copa del Rey por lo que el club catalogó como una sobrecarga.

En el Metropolitano, Flick tampoco pudo contar con Rashford y apostó por Olmo como extremo izquierdo. Una fórmula que no funcionó y que hizo que diera marcha atrás antes del descanso. Con la entrada de Lewandowski, Ferran ocupó la banda y Olmo se acercó a Frenkie para hacer el rol de Pedri.

El Barça tampoco respiró con los cambios y transmitió la sensación de llegar tarde a todo. El gran dinamizador del Atlético fue Griezmann, que sin apenas oposición, dio sentido a cada contragolpe del Atlético. El francés encontró en la línea avanzada del Barça un mundo de posibilidades, y en Giuliano y Lookman, los mejores socios para arrollar al Barça.

Barcelona's Dani Olmo, centre, reacts after Atletico Madrid's Antoine Griezmann scored his side's second goal during the Copa del Rey semifinal first leg soccer match between Atletico Madrid and Barcelona in Madrid, Spain, Thursday, Feb. 12, 2026. (AP Photo/Manu Fernandez)

Olmo vivió una noche difícil / Manu Fernandez / AP

El Barça de Flick se explica a partir de Raphinha

No hubo respuesta en un Barça que presionó tan mal que incluso Balde, el jugador más rápido del equipo, perdió todas las carreras, porque el Atlético supo darle situaciones de ventaja a Giuliano constantemente. Sin Raphinha el Barça también echo de menos a un líder capaz de contagiar al equipo o rebelarse ante la adversidad. En medio de la tormenta, el equipo no encontró futbolistas capaces de cambiar la dinámica o imponerse al contexto.

El Barça echó de menos la continuidad en la presión de Raphinha, pero también su capacidad para hacer daño con sus desmarques en ruptura. Una de las secuencias clásicas del Barça de Flick es el pase al espacio de Lamine a Raphinha. Sin el brasileño al Barça se diluyó en las dos áreas.

En defensa perdió el hilo conductor de la presión. En ataque fue incapaz de hundir al rival y le faltó amenaza sin balón. Seis derrotas y un denominador común: las peores noches del Barça esta temporada han sido sin Raphinha. El 1-2 ante el PSG; el 4-1 ante el Sevilla; el 2-1 ante el Madrid; el 3-0 frente al Chelsea; el 2-1 contra la Real; y el 4-0 del Atlético. El Barça de Flick se explica a partir de Raphinha.