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El Chelsea corrió más que un Barça desordenado

Aunque el equipo blaugrana estaba obligado a correr mucho con un jugador menos, los 'blues' le ganaron en esta partida del juego

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Jordi Gil

Jordi Gil

Las estadísticas oficiales de la UEFA en el Chelsea-FC Barcelona dejan en mal lugar a los barcelonistas. Con un jugador menos era lógico perder muchas facetas, como la cantidad de pases o la posesión, pero en los datos defensivos evidencian el desorden y que los jugadores no supieron traducir en el campo sus ganas con la intensidad que requería el choque.

El dato más elocuente es en el número recorrido por cada uno de los dos equipos. La teoría dice que el Barça debería haber corrido más al estar con un jugador menos, persiguiendo y atosigando todo lo posible a los futbolistas del Chelsea, fueron los 'blues' los que fueron más sobrados en el aspecto físico.

El Chelsea corrió 105,7 kilómetros por los 104,4 del Barça. Una diferencia que no es muy amplia pero sí significativa para un equipo que a falta de fútbol tampoco tuvo piernas para incomodar a los futbolistas del cuadro inglés.

Presión fallida

Al ir a remolque y no tener una buena colocación en el campo, el Barça recuperó 30 balones, por los 38 del Chelsea. La presión es evidente que no funcionó ni los jugadores tuvieron capacidad para hacer que el partido fuera incómodo para su rival. Empezando por la delantera que no mordió lo esperado, siguiendo por un centro del campo débil y una defensa agujereado por los veloces futbolistas de Maresca.

El Chelsea jugó a sus anchas ante un Barça frágil

El Chelsea jugó a sus anchas ante un Barça frágil / AP

La posesión, como no podía ser de otra manera, fue para el Chelsea con un 54 por ciento por el 46 del Barça. No fue una distancia abismal, pero la diferencia estuvo en el buen uso que los de Maresca hicieron con la pelota y la intrascendencia de las posesiones blaugrana.

Todos los datos conducen a consecuencias negativas. El Chelsea atacó en 46 ocasiones por solo 15 del Barça, mientras que los intentos a portería fueron 15 de los británicos por solo 5 de culés.

Saber jugar con 10

El Barça naufragó por completo en Stamford Bridge. No fue por una falta de interés de los futbolistas, motivados ante un partido de esta envergadura, sino por su mala distribución sobre el campo, acentuada con la expulsión de Ronald Araujo.

Hansi Flick no supo como ajustar el equipo para que no sufriera tanto y estuviera más protegido. La inferioridad numérica es una explicación que salta a la vista, aunque un equipo como el Barça debe aprender a jugar también si le faltan piezas.

El mejor ejemplo fue la temporada pasada cuando el Barça se quedó con un jugador menos en la ida de los octavos de final de la Champions ante el Benfica en Da Luz. El equipo no solo aguantó, sino que se llevó el partido por 0-1 con un fulgurante gol de Raphinha.

La inferioridad numérica se puede gestionar mejor de lo que hizo el conjunto blaugrana en Stamford Bridge. Sin embargo, el mazazo del gol en contra y la roja poco después de Araujo llevaron a los barcelonistas a bajar la guardia y mostrar todas sus costuras.