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ECONOMÍA

Esta nueva ley puede dejar sin nada a un heredero aunque exista testamento en Argentina

La Ley de Sucesiones cambia en Argentina y desata la polémica.

Firma de un testamento

Firma de un testamento

Álex Pareja

Álex Pareja

El reciente cambio en la Ley de Sucesiones en Argentina pone fin a la idea de que los beneficiarios siempre obtendrán los bienes, incluso si existe un testamento. Ahora, si un testamento no cumple con los requisitos legales establecidos por el Código Civil y Comercial de la Nación, puede ser declarado nulo.

Esto implica que la distribución de los bienes se realizará conforme a la sucesión intestada, aplicándose un orden legal de herederos. Esto cambia por completo el panorama que estaba establecido en Argentina hasta la actualidad.

El impacto con el cambio de Ley de Sucesiones

Un testamento puede anularse si no cumple con los artículos 2462 y 2531 del Código Civil y Comercial. Cuando esto ocurre, la sucesión intestada se activa, aplicando un sistema que prioriza a los parientes más cercanos: primero los descendientes (hijos, nietos), luego ascendientes (padres, abuelos), seguido por el cónyuge y, en último lugar, los colaterales (hermanos, sobrinos).

Si no hay herederos, el patrimonio pasa al Estado, declarando la herencia vacante. La sucesión intestada implica un procedimiento judicial donde se inicia un juicio, se presentan documentos como certificados de defunción y títulos de propiedad, se realiza la declaratoria de herederos, se elabora un inventario y tasación de bienes, y finalmente se adjudican los bienes conforme a la ley.

Este proceso puede ser más largo y generar disputas entre herederos, a diferencia de las sucesiones testadas que generalmente agilizan la entrega de los bienes.

Esta reforma, por tanto, subraya la necesidad de que los testamentos cumplan estrictamente con la normativa para evitar que los beneficiarios se queden sin los bienes designados, transformando la herencia en un proceso más complejo y controlado judicialmente.

En España, la sucesión se rige por el Código Civil nacional o por códigos civiles autonómicos en algunas regiones, con fuerte protección legal de la legítima, y el testamento tiene un respeto mayor para la voluntad del causante, con procedimientos más unificados en cuanto al tratamiento de la herencia, aunque varía según la región.