¿418 millones bastan?

El Atlético de Madrid sigue lejos de Barça y Madrid

El Atlético de Madrid cerró un mercado invernal de órdago, a doble o nada, después de un inicio de temporada titubeante y en el que los colchoneros transitan más en la senda del suficiente que en la del notable o excelente.

Posibles rivales del Real Madrid y del Atlético en playoff | Flashscore.es

Los futbolistas del Atlético de Madrid, decepcionados tras un partido de Champions League / Fuente: Agencias

Con Mateu Alemany como director de operaciones tras asumir plenos poderes en todo lo relacionado a las entradas y salidas del primer equipo, el club realizó, otra vez más, una inversión importante en materia de fichajes este enero, donde se cerraron las llegadas de Ademola Lookman, Rodrigo Mendoza y Obed Vargas para apuntalar el proyecto iniciado en 2024 con la flamante incorporación de Julián Álvarez.

El Atlético, gran animador de un mercado invernal tranquilo

Mateu Alemany junto a Ademola Lookman, flamante fichaje invernal del Atlético de Madrid / Fuente: Atlético de Madrid

La llegada de la 'Araña' tenía que marcar un antes y un después en el club y volver a tocar metal. Algo que no se consigue desde la temporada 2020-21, con la Liga. ¿Realmente el Atlético ha gastado tanto como para poder pelear contra Barça o Madrid?

Lo analizamos.

Julián, la punta del iceberg

Desde la llegada de la ‘Araña’ al Metropolitano en agosto de 2024, el Atlético ha tirado de chequera, firmando hasta 18 jugadores nuevos en cuatro ventanas de incorporaciones.

Robin Le Normand llegó al club el mismo verano que Julián Álvarez / Fuente: Atlético de Madrid

El desembolso total en este periodo ha sido de 418 millones, una cifra abrumadora si la comparamos con la de sus competidores. Si cogemos los cinco equipos clasificados para la pasada edición de la Champions, el Atleti vapulea a sus adversarios.

El dispendio efectuado, sin embargo, no se está traduciendo en rendimiento deportivo. Como decíamos, el equipo ha alternado buenos momentos, como la goleada en La Cartuja en Copa del Rey contra el Real Betis, con otros realmente decepcionantes, como la derrota en Champions frente ante el Bodø/Glimt que condenó a los colchoneros a la repesca de la máxima competición continental.

La figura del proyecto. Sus números le avalan pese a la racha negativa que arrastra. Los grandes de Europa se pelean por él, pero el Atlético ni tan siquiera piensa en su salida.

El inglés llegó en una operación extraña con el Chelsea, que firmó a Joao Félix. Un año y medio después está de vuelta en la Premier League (Tottenham), donde conserva su cartel.

El ex de la Real Sociedad fue una apuesta sobre seguro. Internacional absoluto, su jerarquía se ha impuesto antes las reiteradas ausencias de Giménez.

El noruego es un goleador impredecible. Capaz de fallar lo más sencillo como de hacer una jugada memorable. Simeone le tiene mucha fe pese a su poca fiabilidad. No consigue ser titular.

El francés se convirtió en jugador rojiblanco por primera vez en calidad de cedido.

Como Lenglet, su primer contacto con el cuadro colchonero lo tuvo como cedido.

Necesitaba un jugador creativo el Atlético y el andaluz se puso a tiro tras romperla en el Villarreal. De momento, las lesiones y una apendicitis han ralentizado su adaptación, pero todo indica que será determinante en el corto plazo.

La polivalencia del eslovaco sedujo a Simeone. Puede jugar perfilado al lateral o en el eje de la defensa. Si está en condiciones, un fijo en el once.

En el Betis era Dios y en el Atlético encadena molestias musculares. Debía ser la piedra angular en la medular. De momento, un fiasco absoluto.

Un visto y no visto. Un fichaje realizado a contrarreloj y que apenas tuvo minutos. Está de vuelta en Italia, eso sí, sin perder un céntimo. Un jugador que venía a ser suplente, pero que no quería serlo.

Deja detalles pero convence más partiendo como revulsivo que de titular. Costó más de lo que ha mostrado, pero no hay que 'matarlo' antes de tiempo.

Lateral de largo recorrido, el italiano ha combinado actuaciones destacables con otras más discretas. La defensa, su punto débil.

Simeone se ha inventado un central de garantías en el catalán. Tardó en entrar en el equipo, pero ahora ya es indiscutible. Gran fichaje.

Un fichaje que solo se entiende en el apartado económico. El Atlético lo repescó a bajo coste del Alavés, por cuatro millones, y lo vendió por diez al Villarreal. No se le dio la oportunidad.

Discutir la titularidad a Jan Oblak estaba fuera de todas las quinielas. El argentino aceptó su rol de suplente, con los partidos de Copa del Rey como su momento de gloria, y el Atleti lo compró.

Simeone solicitó un extremo encarador y le firmaron a su compatriota en los últimos días del mercado veraniego de 2025. El argentino ha mostrado más pundonor que desborde.

El arma que le faltaba a Simeone en ataque. Profundidad, verticalidad al espacio y buena sintonía con el gol. Debutó con gol y asistencia en Copa del Rey. Ahora, debe demostrar lo que le ha faltado siempre: regularidad.

Su excelente temporada a las órdenes de Éder Sarabia le ha valido para dar el salto a un gigante europeo. Simeone no le meterá prisa dada su juventud.

El mexicano es un melón por abrir. Apuesta de poco riesgo debido a su bajo coste.

¿Último año de Simeone?

El argentino asumió el banquillo del Vicente Calderón (estadio que cerró en 2017) el 23 de diciembre de 2011. Desde entonces, Simeone ha celebrado ocho títulos como entrenador del Atlético de Madrid. Para muchos seguidores, un palmarés insuficiente, especialmente si se tiene en cuenta que el conjunto rojiblanco está en blanco desde la temporada 2020-21.

Estos altibajos, sumados al músculo económico que el club ha tenido para acudir al mercado y satisfacer las peticiones del técnico, han colocado al argentino en el disparadero en los últimos años. Desde la citada liga ganada han gastado casi 900 millones de euros.

La presente campaña, que tampoco está yendo tan bien como muchos esperaban, ha generado cierta inestabilidad entre los despachos y el césped. Varias fuentes aseguran que la relación entre Mateu Alemany y Diego Pablo Simeone está tocada y que la continuidad del argentino al frente del equipo está en entredicho.

Mateu Alemany acelera su primer gran movimiento en el Atlético de Madrid

Mateu Alemany, director deportivo del Atlético de Madrid / Fuente: Atlético de Madrid

El Cholo tiene contrato hasta 2027, pero otro año sin tocar metal podría precipitar su salida tras quince años al frente del Atlético.

La era Apollo

La adquisición del club por parte del fondo de inversión Apollo no hace más que confirmar que la tónica seguida en los últimos años podría convertirse en el denominador común de las temporadas venideras.

La intención del grupo estadounidense es convertir al Atlético de Madrid en una marca global, capaz de competir por los grandes títulos españoles y europeos. De ahí que no se prevé contención a la hora de confeccionar plantillas a golpe de talonario.

El Metropolitano cambia de nombre tras un acuerdo entre el Atlético de  Madrid y Riyadh Air

Riyad Air Metropolitano, el estadio del Atlético de Madrid / Fuente: Atlético de Madrid

La duda surge si, en caso de que el equipo no funcione y las estrellas se cansen de no ganar, pueda producirse una fuga constante de talento. Un escenario que, a corto o medio plazo, podría materializarse con Julián Álvarez, llamado a ser la guinda de un pastel que, por ahora, sigue inacabado.

La adquisición del club por parte del fondo de inversión Apollo no hace más que confirmar que la tónica seguida en los últimos años podría convertirse en el denominador común de las temporadas venideras.

La intención del grupo estadounidense es convertir al Atlético de Madrid en una marca global, capaz de competir por los grandes títulos españoles y europeos. De ahí que no se prevé contención a la hora de confeccionar plantillas a golpe de talonario.

El Metropolitano cambia de nombre tras un acuerdo entre el Atlético de  Madrid y Riyadh Air

Riyad Air Metropolitano, el estadio del Atlético de Madrid / Fuente: Atlético de Madrid

La duda surge si, en caso de que el equipo no funcione y las estrellas se cansen de no ganar, pueda producirse una fuga constante de talento. Un escenario que, a corto o medio plazo, podría materializarse con Julián Álvarez, llamado a ser la guinda de un pastel que, por ahora, sigue inacabado.

Otros reportajes

Ricardo Centurión, el 'Neymar' que arruinó la noche

Adel Taarabt, el verdadero rey de la calle

Yusuf Demir: un larguero lo sacó del Barça