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TENIS

El otro debate entre Sinner y Alcaraz: "No deben cobrar lo mismo"

Varios extenistas han abierto el debate sobre el hecho que ambos cobren lo mismo por ir a los torneos

Alcaraz y Sinner trasladan su rivalidad a la mesa de ping pong

@BastienFachan

Albert Briva

Albert Briva

El debate sobre quién debe cobrar más en el circuito ha vuelto a escena, y esta vez con dos protagonistas indiscutibles del presente y futuro del tenis: Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Varios exjugadores estadounidenses —John Isner, Sam Querrey, Jack Sock y Steve Johnson— han abordado en su podcast la cuestión de los honorarios que perciben ambos por disputar determinados torneos, poniendo como ejemplo lo sucedido en el ATP Doha 2026.

En Catar, tanto Carlos Alcaraz como Jannik Sinner habrían recibido alrededor de 1,2 millones de dólares simplemente por participar, una cifra habitual cuando se trata de atraer a las grandes estrellas del circuito. Sin embargo, para algunos, esa igualdad económica no refleja del todo el impacto real de cada uno fuera de la pista.

“Están recibiendo lo mismo. Carlos debería recibir un poco más”, afirmó Querrey. Una opinión que fue respaldada parcialmente por Sock, quien apuntó que el murciano “ofrece más espectáculo y vende más entradas”. Y ahí es donde nace el debate: ¿debe el componente ‘showman’ influir de manera decisiva en los contratos de aparición?

Porque si algo ha caracterizado a Alcaraz desde su irrupción es su capacidad para convertir cada partido en un acontecimiento. Su variedad de recursos, las dejadas imposibles, los passings en carrera o los puntos ganados desde posiciones inverosímiles generan una colección constante de highlights que disparan audiencias y alimentan las redes sociales. Es un perfil magnético para el espectador neutral.

Sinner, en cambio, representa una excelencia más sobria, más quirúrgica. Su consistencia desde el fondo y su frialdad competitiva le han llevado a consolidarse en lo más alto del ranking y a discutirle el trono al español. Deportivamente, la igualdad es máxima. Comercialmente, el debate está abierto.

Carlos Alcaraz (D) y Jannik Sinner, números uno y dos del ránking mundial. EFE/EPA/HAN MYUNG-GU Incheon, 10/01/2026.- El español Carlos Alcaraz (d) saluda al italiano Jannik Sinner tras imponerse en el partido de exhibición este sábado en el Inspire Arena de IncheonEFE/HAN MYUNG-GU

Carlos Alcaraz (D) y Jannik Sinner, números uno y dos del ránking mundial. EFE/EPA/HAN MYUNG-GU Incheon, 10/01/2026.- El español Carlos Alcaraz (d) saluda al italiano Jannik Sinner tras imponerse en el partido de exhibición este sábado en el Inspire Arena de IncheonEFE/HAN MYUNG-GU / HAN MYUNG-GU / EFE

En un circuito donde los ingresos dependen cada vez más del impacto global, la discusión no es menor. Los torneos no solo pagan por puntos o títulos potenciales, sino por taquilla, audiencia y visibilidad internacional. Y ahí entra en juego el carisma.

De momento, ambos continúan moviéndose en cifras similares en concepto de ‘appearance fees’. Pero la pregunta ya está sobre la mesa: ¿debe el tenis premiar únicamente el rendimiento… o también el espectáculo? El pulso Alcaraz-Sinner trasciende la pista y ahora también se libra en los despachos.