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Masters 1.000 Montecarlo

Davidovich se desmorona en el banquillo tras conseguir el pase a cuartos

El malagueño se impuso en octavos al británico Jack Draper, quinto favorito, por 6-3, 6-7(8) y 6-4, después de casi tres horas de partido

Davidovich, en una acción de partido

Davidovich, en una acción de partido / EFE

Cristina Moreno

Cristina Moreno

Alejandro Davidovich consiguió el billete a los cuartos de final del Masters 1.000 de Montecarlo tras imponerse a uno de los tenistas más en forma del curso, Jack Draper, quinto cabeza de serie, por 6-3, 6-7(8) y 6-4. Un duelo titánico que el malagueño apenas celebró.

Después de tres horas de juego, Davidovich, visiblemente emocionado, saludó a su rival en la red y apenas pudo levantar la vista para saludar al público que aplaudía en la grada. De la pista se fue directamente hacia el banquillo y se echó las manos a la cara, intentando contener todas las emociones generadas durante el partido.

“La verdad es que hoy no he sentido mi mejor tenis dentro de la pista, pero tampoco estuvo ahí mi mejor mentalidad, sobre todo de cara a la estrategia para plantear el encuentro”, explicó después en una entrevista a 'TennisTV. "Ha sido un partido realmente duro, una montaña rusa de principio a fin con mi cabeza", confesó el tenista malagueño, afirmando que, aunque por momento creyó que jugaba bien "ahí aparecía mi cabeza para susurrarme un montón de mierda".

"No he sabido manejar mis emociones", afirmaba abatido, para asegurar que "para mí ha sido algo muy emocional el hecho de estar otro día compitiendo aquí, pero en según que momentos no he sido capaz de respetarme, primero a mí, y luego a mi equipo".

Tensión con su entrenador

Unas disculpas que hacen referencia a lo sucedido en el segundo set, cuando el tenista español tenía encarrilado el partido con el primer set en el bolsillo y un break a favor. Entonces, una pequeña interrupción en el público por un desmayo de un aficionado cambió el signo del partido. Davidovich siguió bien pero no pudo convertir ninguna de las dos bolas de break que tuvo en el quinto juego y se descentró. Empezó a fallar y ahí empezaron una serie de intercambios con su entrenador,  Félix Mantilla, que acabaron por convertirse en mini discusiones. Draper forzó el 'tie-break' y se anotó la segunda manga.

Hasta tal punto que el preparador prefirió marcharse del palco del jugador y no aparecer en todo el segundo set, para evitar que su jugador se acabar de descentrar por completo. La táctica surtió efecto y el malagueño fue capaz de cerrar el partido con victoria, con un claro 6-4.

"Siento muchísimo cómo he hecho las cosas hoy", zanjó al respecto, con la promesa de "aceptarlo y hacerlo mucho mejor mañana". En cuartos se enfrentará al australiano Alexei Popyrin que dio otra de las sorpresas de la jornada al superar a uno de los favoritos, el noruego Casper Ruud, por 6-4, 3-6, 7-5.