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Argentina no quiere el Bernabéu para la Finalissima contra España y propone El Monumental

El estadio madridista podría ser la sede de la gran final del 27 de marzo, aunque la AFA se niega, según informaciones de Argentina

Un millar de aficionados arropan desde la distancia a la selección argentina en Algorfa

EFE

Roger Meya Pla-Giribert

Roger Meya Pla-Giribert

El bombardeo de Irán sobre las bases militares de Estados Unidos en suelo qatarí pusieron en peligro la disputa de la Finalissima, que enfrentará a Argentina y España el próximo 27 de marzo. En un principio, el partido debía celebrarse en Lusail, el estadio donde la Albiceleste levantó su tercera Copa del Mundo. Sin embargo, la persistencia de los ataques con drones y misiles ha obligado a los entes organizadores, UEFA y Conmebol, a actuar de urgencia para buscar una sede alternativa y garantizar que el encuentro se dispute según lo previsto.

La UEFA prioriza el Bernabéu, según informa el diario AS. Aunque varios periodistas argentinos avanzan que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no aceptaría esta opción y que en las próximas horas la CONMEBOL se lo comunicará de manera oficial al organismo europeo. El periodista Matías Palacios, por su parte, informa de que la alternativa que propone la AFA apuntaría a Italia. De todos modos, no hay nada cerrado. La Federación no hará el anuncio hasta que quede todo resuelto. De hecho, el presidente de la AFA, Chiqui Tapia, ha asegurado que quieren que se dispute en El Monumental de River Plate.

La Finalissima representa el máximo exponente de la histórica rivalidad futbolística entre Sudamérica y Europa. Aunque muchos piensan que nació en 2022 con aquel Italia - Argentina (0-3), el certamen encuentra sus raíces en la antigua Copa Artemio Franchi, bautizada así en homenaje al dirigente italiano y presidente de la UEFA que falleció trágicamente en un accidente de tráfico en 1983.

La idea nació con el propósito de crear una 'Supercopa' de selecciones que enfrentara a los vigentes campeones de la Copa América y la Eurocopa, emulando el éxito que ya tenía la Copa Intercontinental a nivel de clubes. A pesar de su enorme prestigio y del carácter oficial otorgado por la FIFA, el torneo ha tenido una trayectoria intermitente debido a las complejidades del calendario y la aparición de competiciones como la extinta Copa Confederaciones.

Cuarta edición en cuarenta años

El historial de este enfrentamiento directo es breve pero sumamente significativo, con tres ediciones que han dejado huella en la memoria del fútbol mundial. La inauguración oficial tuvo lugar en 1985 en el Parque de los Príncipes de París. Allí, la Francia de Michel Platini, que venía de maravillar en la Eurocopa del 84, se impuso con autoridad por 2-0 a una selección uruguaya que contaba con figuras de la talla de Enzo Francescoli. Aquella victoria gala marcó el primer hito de un torneo que buscaba coronar al verdadero soberano del fútbol global.

Hubo que esperar ocho años para la segunda edición en 1993, esta vez en suelo sudamericano. El estadio José María Minella de Mar del Plata fue el escenario de un duelo épico entre la Argentina de Maradona y la Dinamarca de Schmeichel, que había dado la sorpresa al ganar la Euro del 92. Tras empatar a uno, el encuentro se decidió en una tensa tanda de penaltis donde Sergio Goycochea volvió a vestirse de héroe, permitiendo que 'El Pelusa' levantara su último trofeo con la selección antes de su retiro.

Maradona durante la Finalissima ante Dinamarca en 1993

Maradona durante la Finalissima ante Dinamarca en 1993 / UEFA

Tras casi tres décadas en el olvido, la UEFA y la Conmebol firmaron un acuerdo estratégico para relanzar la competición bajo el nombre de Finalissima. El renacimiento se produjo en 2022 en el emblemático Wembley, donde Argentina dio un recital de fútbol y contundencia al golear por 0-3 a una Italia que ostentaba el título europeo. Aquel triunfo no solo devolvió el trofeo a las vitrinas argentinas, sino que consolidó el proyecto de Scaloni justo antes de su consagración mundial en Catar.

Messi y Lamine, cara a cara

Ahora, el mundo del fútbol aguarda con expectación esta cuarta edición donde Argentina y España se verán las caras en el esperadísimo duelo entre Messi y Lamine Yamal. Un choque que no solo pondrá en juego el título de 'campeón de campeones', sino que simbolizará el traspaso generacional entre el mejor jugador de la historia y la nueva joya del fútbol, aunque ya hace tiempo que pasó de ser una promesa a una realidad consagrada.

Argentina repite presencia tras conquistar su segunda Copa América consecutiva ante Colombia, en un partido emotivo marcado por la lesión de Messi y el gol decisivo de Lautaro en la prórroga. Por su parte, España volvió a la cima tras levantar la Eurocopa doce años después, con una generación ilusionante liderada por un Lamine de apenas 16 años que derrotó a Inglaterra en la final.