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PODOLOGÍA

¿Te haces uñas semipermanentes? Estas son 7 lesiones ungueales que pueden provocarte

La consulta a un podólogo se hace imprescindible tanto antes de la aplicación de estos productos, como tras su retirada

Dos ingredientes presentes en los esmaltes semipermanentes han sido prohibidos por la Unión Europea

Dos ingredientes presentes en los esmaltes semipermanentes han sido prohibidos por la Unión Europea / Freepik

Rafa Sardiña

Rafa Sardiña

Madrid

Desde el pasado 1 de septiembre, están prohibidos en la Unión Europea dos ingredientes presentes en los esmaltes semipermanentes: TPO (óxido de trimetilbenzoildifenilfosfina) elemento utilizado en cosmética para endurecer resinas y esmaltes con luz ultravioleta y dimetiltolilamina DMPT. Por eso, desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) resaltan que junto a los graves problemas de salud asociados a su uso, llevan alertando desde hace años de otras patologías en los pies relacionadas con el abuso de estos tipos de esmaltes.

“Los podólogos advertimos de los graves efectos que pueden causar el uso continuado de esmaltes semipermanentes. Hay personas que continuamente llevan las uñas esmaltadas y esto supone, entre otras cosas, que esa uña no respira, no se regenera, cada vez será más porosa porque se debilita y se convierten en puerta de entrada de los tóxicos y patógenos en el torrente sanguíneo”, explica Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.

Anoniquia, la enfermedad rara de la ausiencia de uñas en los pies

Los peligros de pintarse las uñas de con esmaltes semipermanentes / Freepik

Las 7 lesiones en las uñas de los pies que puede provocar el esmalte semipermanente

  1. Debilitamiento.
  2. Rotura, debido a que el limado de la uña para adherir el esmalte la debilita y adelgaza, haciéndola más propensa a romperse.
  3. Alteraciones de color. Debido a los daños que se generan en la lámina ungueal suelen aparecer manchas amarillentas o blancas.
  4. Infecciones. “La capa de esmalte impide que la uña ‘respire’ y puede crear un ambiente húmedo que favorece el crecimiento de hongos y bacterias, provocando infecciones y desprendimiento de la uña, máxime en la época estival que es cuando los pies pasan más tiempo en ambientes húmedos y el propio esmalte evita que se vea que algo no va bien en esa uña”, ha especificado el podólogo Jorge Escoto.
  5. Otra infección común es la paroniquia por esmaltes. Ocurre porque estos productos pueden causar irritación o lesionar la piel alrededor de la uña, creando un punto de entrada para bacterias. La paroniquia provoca dolor, enrojecimiento, hinchazón e incluso pus en la zona de la uña.
  6. Dermatitis.
  7. Eccemas. Algunos componentes de los esmaltes, como los acrilatos, pueden causar dermatitis alérgica por contacto con síntomas como picor, enrojecimiento, hinchazón y exudación en las áreas de contacto e, incluso, en otras partes del cuerpo por transferencia.
  8. Problemas más severos asociados al uso continuado de esmaltes permanentes pueden causar distrofia ungueal psoriasiforme (la psoriasis ungueal es una enfermedad autoinme que provoca alteración en la forma, el color, la textura o el crecimiento de las uñas).

“La consulta a un podólogo se hace imprescindible tanto antes de la aplicación de estos productos, como tras su retirada. El podólogo evaluará el estado de las uñas y pautará un tratamiento oportuno para la restauración normal de la lámina, en caso de lesión, o un tratamiento adecuado para la cura en caso de infecciones, citando periódicamente al paciente hasta su curación completa, puesto que la cura de una uña no es como ir a pintarlas, un gesto rápido y sencillo. Desgraciadamente en caso de lesión o infeccion, se necesita un largo periodo de tiempo hasta su curación completa”, ha concluido Jorge Escoto.

Vía: La Nueva España