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La semana más convulsa en el Benfica tras el 'caso Prestianni': "La lucha contra el racismo no anula la presunción de inocencia"

En el club lisboeta y su entorno existe la sensación de que el incidente investigado por racismo se ha amplificado por estar involucrados el Real Madrid y Vinicius

José Mourinho, entrenador del Benfica, saluda a Rodrigo, joven aficionado homenajeado este fin de semana en el Estádio da Luz.

José Mourinho, entrenador del Benfica, saluda a Rodrigo, joven aficionado homenajeado este fin de semana en el Estádio da Luz. / SL BENFICA

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Desde que François Letexier activó el protocolo antirracista en el minuto 52 en el Benfica - Real Madrid, el club portugués supo que su eliminatoria contra el conjunto blanco había cambiado por completo. Vinicius no dudó ni por un instante en denunciar lo que consideró como un incidente racista contra Prestianni, quien se tapó la boca. Esta ocultación convirtió el suceso en un cuerpo a cuerpo entre los dos rivales en el campo que ha terminado con la suspensión provisional del argentino. En el equipo que dirige Mourinho -aunque no estará en el Bernabéu por sanción- considera la sanción preventiva como injusta.

La defensa del antirracismo del Benfica

En Lisboa se considera que la crisis destacada en el club más importante de Portugal -en cuanto a seguimiento y reconocimiento social- ha provocado un grave daño reputacional cuya gestión ha generado todo tipo de comentarios. De un lado están los que consideran lícita la defensa a ultranza del Benfica, como plasmó en su último comunicado: "Nos reafirmamos en nuestro compromiso inquebrantable en la lucha contra cualquier forma de racismo o discriminación, valores que forman parte de su identidad histórica y que se reflejan en nuestra actuación diaria, comunidad global, labor de la Fundación Benfica y en figuras destacadas de la historia del club, como Eusébio".

La tesis está en línea con lo defendido por José Mourinho, técnico benfiquista que se puso como escudo del club incluso cuando el caso era todavía una nebulosa. Defendió haber sido más ecuánime que Arbeloa y Mbappé, quienes acusaron directamente a Prestianni de haber cometido un acto racista contra Vinicius. El francés incluso llegó a decir que al brasileño le habían llamado "cinco veces mono", algo que, hasta esta altura, no ha logrado probar la UEFA. El organismo ha optado por la vía de la prevención para evitar un tenso reencuentro entre el argentino, el Real Madrid y el Bernabéu, que reaccionó en bloque por lo sucedido con su jugador. "Nos tendrán enfrente", aseguró Arbeloa.

En Portugal, la lectura del incidente se ha hecho de distintos prismas. "No sé qué dijo Prestianni. Sé lo que Vinícius dijo que oyó. Ambos, y también otros, tuvieron más momentos en los que se taparon la boca mientras hablaban. No me molesta que se tapen la boca y hablen solo entre ellos. Forma parte del código. Protegerse significa que puede no ser bonito, pero no necesariamente que sea delictivo ni racista", defiende Luís Mateus, editor ejecutivo de A Bola, quien analizó para este diario la previa a un duelo que ha dejado marcado al fútbol portugués y mundial.

La reacción de los brasileños por Vinicius

"He aprendido, a lo largo de la vida, que el derecho al respeto de la individualidad —en este caso, la raza— no sustituye a otros, como la presunción de inocencia. Tampoco las redes sociales pueden ocupar el lugar de los tribunales. Se juzgó el hecho de ponerse la camiseta por encima de la boca. Se vio miedo en el rostro del joven delantero cuando Vinícius empezó a correr hacia el árbitro. Mbappé oyó cinco veces la palabra maldita y dijo cuatro 'tú eres un puto racista' a Prestianni", recuerda Mateus sobre un hecho que no ha sido investigado. En su reclamación, el Benfica tampoco encontró resultado positivo a la denuncia contra Valverde por un puñetazo contra Dahl.

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Estas situaciones son las que se interpretan en el entorno benfiquista como fruto de un doble rasero que el club más grande de Portugal estaría sufriendo contra el que más Champions ha ganado. "La lectura labial puso insultos en la boca del brasileño. Se repitieron imágenes de Otamendi mostrándole el tatuaje de campeón del mundo y de él tapándose la boca para decir lo que creyó que tenía que decir. Y Camavinga se quedó con los brazos extendidos sin entender por qué su compañero corría hacia el árbitro, en una escena que me recordó a muchas que vi de niño, en el recreo", defiende el editor ejecutivo de A Bola. Las dudas sobre el testimonio de Vinicius también han provocado una revolución entre la comunidad brasileña.

La minoría más representada del país se ha solidarizado con su compatriota, que además tiene negocios en Portugal. A inicios de 2025, el delantero brasileño del Real Madrid adquirió el FC Alverca, situado cerca de Lisboa, a inicios de 2025 para impulsar su faceta empresarial. Poco después conseguiría un ascenso histórico a la Primeira Liga, donde este fin de semana, en el Estádio da Luz, tuvo lugar un emotivo homenaje a Rodrigo, un joven seguidor del club que se convirtió en héroe al ayudar a salvar la vida de su madre.

La declaración de Luisao, leyenda del Benfica

Algunos acusaron de ventajista el hecho de que un aficionado negro del Benfica fuese homenajeado, precisamente, después de lo sucedido en Da Luz hace apenas unos días. El acto ya estaba previsto antes del encuentro contra el Real Madrid, por lo que desde el club lisboeta lamentaron que las publicaciones de la acción se llenasen de insultos. Entre los comentarios, algunos que denunciaban a laxitud en los comunicados del Benfica para denunciar los actos racistas que también se habían dado en la grada durante el partido de Champions.

Cabe recordar en este punto que la entidad ha abierto expedientes frente a los seguidores, algunos menores de edad, que profirieron insultos racistas contra Vinicius. La situación provocó una herida profunda, sobre todo por los comentarios de Luisão, el jugador con más partidos en la historia del Benfica, quien se posicionó del lado de Vinicius. "También fui objeto de ofensas, incluso racistas, después de manifestarme. Eso duele, pero no me hará retroceder", aseguró, para después defender al club del que es leyenda: "Mi amor por él permanece intacto, así como el respeto y la gratitud por sus aficionados".

Para entonces, la situación había llegado a un punto de no retorno que ha provocado situaciones desagradables como la crítica al Benfica por un anuncio donde el exsevillista Doki Lukebakio presentaba la nueva camiseta del equipo. De nuevo, desde ciertos sectores se interpretó el spot en clave racista, porque el jugador encarnaba a un ladrón, cuando en realidad se inspiraba en una escena de la serie Lupin. El enésimo episodio de la semana más convulsa de un Benfica que quiere poner a rodar el balón en el Bernabéu para que este hable por encima del ruido.