Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

NUEVO PROYECTO

El Real Madrid femenino se queda sin excusas con la salida de Toril

La sección del club blanco, que va camino de cumplir los cinco años de existencia, no ha levantado todavía un título ante un Barça al que ganó por primera vez esta temporada

Toril, tras el batacazo en el Emirates: "Aprendizaje para el futuro"

Perform

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

El Real Madrid ha vivido una revolución en los banquillos, con cambios en el primer equipo masculino (Xabi Alonso por Carlo Ancelotti); el filial (Álvaro Arbeloa por Raúl González) y también en el femenino, donde se terminó la 'era Alberto Toril'. Lo hizo después de 158 partidos dirigidos en cuatro temporadas, en los que no ha conseguido ningún título.

La primera victoria contra el Barça

El gran 'éxito' de esta temporada ha sido tumbar por primera vez al FC Barcelona. Fue en marzo, después de 19 partidos entre ambos equipos y antes de decidirse los cuartos de final ante el Arsenal. Sin embargo, las de Toril no pudieron completar la gesta de llegar por primera vez a semifinales de una Champions que terminó conquistando su verdugo, al que vencieron en Valdebebas por 2-0.

Toril ha sido el problema y la solución del Real Madrid femenino durante estos años. El exjugador blanco volvió a Valdebebas en noviembre de 2021 para sustituir al destituido David Aznar, el preparador que llevó al CD Tacón, el equipo al que absorbió el Real Madrid. El entrenador del Athletic femenino hasta esta temporada cumplió en su primera temporada, llevando a las blancas a la Champions. Sin embargo, un mal inicio de Liga le acabó costando el puesto.

El Real Madrid apostó por un perfil sin experiencia en el fútbol femenino. Toril había sido entrenador de la cantera entre 2008 y 2013, dirigiendo al Castilla desde 2011 hasta 2013. Con el Juvenil A logró la Liga y la Copa de Campeones en la temporada 2009/2010. Con el Castilla ascendió a Segunda División en la temporada 2011/2012, como recordó el conjunto blanco en el comunicado de despedida. De ahí que extrañe su no continuidad en el organigrama blanco.

Toril defiende su legado y trabajo

En 2023, el Real Madrid de Toril sufrió un duro varapalo en la final de la Copa del Rey. Dejó escapar un título en el descuento, al que llegaron con un 2-0 al que las colchoneras le dieron la vuelta. Fue la gran oportunidad para tocar metal, porque en esa edición el Barça quedó descalificado debido a la alineación indebida de Geyse Ferreira. Aunque el conjunto blanco ha aprendido a competir mejor en contextos de alto nivel, todavía está un paso por debajo de clase noble del fútbol femenino.

"Esta última campaña ha sido la mejor de todas ellas. Victorias muy importantes ante Barcelona y Arsenal -equipos finalistas de la última Champions- y habiendo acabado en el top 6 en el Coeficiente UEFA en esta temporada. El equipo está preparado para el siguiente paso", defendió en su despedida Toril. Quien no estará en ese "siguiente paso" es Olga Carmona, que abandona la capitanía para irse al PSG, un movimiento que obligará al Real Madrid a reconfigurar sus objetivos y liderazgo.

Una opción dentro de Valdebebas

Ahora está por ver qué dirección sigue el Real Madrid femenino en esta nueva etapa. Si opta por una solución interna, ascendiendo a David Fernández, que ha logrado igualar con el Real Madrid B al Barça B en Primera Federación, nutriendo de jugadoras a las categorías inferiores de la selección. O si el club blanco opta por una solución externa como Milagros Martínez, entrenadora española con experiencia contrastada en el Albacete o el Tigres de Jenni Hermoso; además de José Luis Sánchez Vera, libre tras desvincularse de la Real Sociedad.

Sea quien sea el elegido, sobre las jugadoras pesará más que nunca la responsabilidad para así ganarse la oportunidad de jugar en el Bernabéu. Algo que solo pasará, tal y como le dijo Florentino Pérez a Melanie Leupolz en la copa de Navidad -según confesó la propia jugadora- "cuando ganéis un título". Una meta tan realista como complicada para la que el Madrid necesita mejorar en regularidad y rendimiento en momentos críticos.