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Sin Mbappé, el Real Madrid se queda sin 'cabeza de turco' ante el Athletic

El francés, lesionado y sancionado, tocó fondo en San Mamés: falló un penalti y fue utilizado como cabeza de turco de la crisis de resultados del equipo blanco

Athletic Club - Real Madrid: El penalti fallado de Kylian Mbappé / LaLiga

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Si la palabra más repetida antes del partido contra el Arsenal fue "remontada", tras la eliminación lo que más se escuchó fue el nombre de Mbappé. El francés personalizó el descalabro en el Bernabéu tras irse lesionado y abucheado por parte de la grada que también decidió marcharse antes de que se certificase el 1-2 para un 1-5 en la eliminatoria. Desde algunos sectores se insinuó que el francés había abandonado el terreno de juego para 'borrarse', pero, contra el Athletic no estará y sus compañeros se quedan sin un escudo que le libre de las críticas.

Mbappé, lesionado y sancionado, no estará en la reaparición del equipo blanco ante su afición. Se evitará el murmullo que acompañará al Real Madrid desde la presentación de los jugadores, un momento que sirve para medir la temperatura después del vuelco que no se produjo en Champions. El ariete sí estará en la final de la Copa del Rey del sábado ante el Barça, pero por el camino se perderá el partido intersemanal ante el Getafe. Solo de este modo podrá intentar quitarse la espina que tiene clavada de los últimos clásicos, en los que fue fulminado y goleado.

San Mamés, la tumba del primer Mbappé

Es lógico que en la comparativa entre esta temporada y la anterior aparezca Mbappé en el centro. Es el elemento diferencial entre una campaña y otra. Iba a serlo en clave positiva, porque se suponía la incorporación de una estrella a un proyecto que ya era ganador. Lejos de serlo, se ha convertido en un problema y a la vez en una excusa sobre la que se refugian otros jugadores que quedarían señalados sin el manto del francés. Es el caso de Vinicius o Rodrygo, sus compañeros en una tripleta atacante que ha naufragado.

Real Madrid - Arsenal: El penalti anulado al Real Madrid sobre Mbappé

Real Madrid - Arsenal: El penalti anulado al Real Madrid sobre Mbappé / Telefónica

Mbappé experimentó la soledad del corredor de fondo en la ida en San Mamés. "Lo puede hacer mejor y está trabajando para ello", aseguraba por aquel entonces Ancelotti, quien durante jornadas tapó el arranque de un futbolista que venía a marcar las diferencias desde el inicio. No lo consiguió, teniendo que adaptarse a un vestuario donde se alteraron las jerarquías tras la salida de hombres como Kroos o Nacho. El francés falló un penalti en una noche en la que reconoció haber tocado fondo.

Desde aquel encuentro empezó a engordar sus cifras, pero salvo contra el City o en la primera parte del duelo contra la Atalanta, nunca con tantos decisivos. "Puedo hacer mucho más. Sé que tengo mucho más fútbol en las piernas del que estoy mostrando. Pero, como he dicho, vengo mejorando en los últimos partidos. Bilbao me hizo bien, porque toqué fondo... Entonces me di cuenta que debía dar el máximo por esta camiseta, jugar con personalidad", explicó meses después, asumiendo que su problema había estado en "pensar demasiado".

La fallida comparativa con Cristiano Ronaldo

Antes de San Mamés, Mbappé ya había fallado otro penalti, frente al Liverpool, donde el Real Madrid encajó otra derrota que también dejó al galo como señalado. Su gesto antes de lanzar las dos penas máximas era de un jugador que no había encajado en el lugar al que había soñado con llegar desde que era un niño. Así lo reflejó en su presentación, acto de reconciliación con la afición que le acunó en el primer tramo de la temporada, pero que le ha dejado caer tras el siniestro total de la Copa de Europa.

Kylian Mbappé embarga las cuentas del PSG y amenaza su participación europea

El litigio salarial que desde hace más de un año mantiene Kylian Mbappé con su anterior equipo, el París Saint-Germain, subió de tono este jueves / EFE

Entre las miles de comparativas que soporta el francés, que en el PSG vivía en la comodidad de tener un club a sus pies, está la de Cristiano Ronaldo. Esta confrontación surgió en aquella secuencia de los penaltis fallados y volvió a salir después del varapalo contra el Arsenal. Son dos liderazgos opuestos, si es que pueden llamarse de la misma manera. El portugués aterrizó en un club que sollozaba ante el dominio aplastante del Barça y el galo se unió a un club que parecía no tener rival directo en LaLiga. Sin ni siquiera terminar la temporada, esta realidad se ha invertido.

La durísima entrada de Mbappé sobre Antonio Blanco en el encuentro frente al Alavés, que le costó la expulsión, pero solo un partido de sanción, anticipaba el derrumbe de un jugador que terminó de producirse en la Champions. El torneo que se le seguirá resistiendo una temporada más. A media tarde del sábado, el Real Madrid se relamía ante un posible tropiezo del Barça que le permitía, valga la redundancia, lamerse sus heridas. Pero la victoria de los azulgranas también les quitó a los blancos esa excusa de una lista reducida a la nada.