Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

REAL MADRID

Con Mbappé se acabó todo

Su llegada ha trastocado la dinámica de un equipo ganador, que se ha venido abajo con su llegada al perder la esencia del juego y la solvencia colectiva

Real Madrid - Milan: Las ocasiones de Mbappé

Otra noche para olvidar para Mbappé / Champions

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

El fichaje de Mbappé ilusionó al madridismo y atemorizó a sus rivales. El Real Madrid venía de ganar la Champions y la Liga, además de la Supercopa de Europa, y las previsiones eran que con el francés potenciaba un ataque que funcionaba con el tándem brasileño Vinicius-Rodrygo apoyados desde atrás por Bellingham. Una ecuación tan sencilla como efectiva para un equipo que era solidario en todas sus líneas.

Pruebas fallidas

Ancelotti encajó al francés en ataque desde el minuto uno, y dudó si mantener o no a Rodrygo como tercer compañero de viaje en ataque. Bailó el dibujo del 4-3-3 al 4-4-2, pero mantuvo siempre a Mbappé de titular (se perdió un partido por lesión) mientras que Rodrygo entraba y salía del once hasta que se lesionó. Los partidos han ido pasando y el francés no ha encajado con o sin Rodrygo y acompañando a Vinicius como pareja habitual. A esto suma que tapa los espacios a Bellingham, que ahora es un títere táctico de Ancelotti

Mbappé no juega en la posición donde más peligro genera, el sitio es de Vinicius, que cumple su séptima temporada en el equipo. Ancelotti no se ha molestado siquiera en intentar cambiarles los papeles, que Vinicius actúe de delantero centro como hizo en muchos partidos de la temporada pasada. El daño colateral de todo esto son Rodrygo y Bellingham: la posición del primero es también la banda izquierda en la que solo ha jugado cuando su compatriota era baja, pero su calidad y esfuerzo hizo que rindiera de nueve o de extremo derecho. Y el inglés vive mareado de una a otra posición sin encontrar el sitio perdido con la llegada de Mbappé.

Ancelotti, perdido

Aquel Madrid solvente de las tres últimas temporadas se ha difuminado con la llegada de Mbappé. Un equipo que destacaba por defender en bloque y en el que solo liberaba a Vinicius de esa tarea, ahora tiene que competir con los rivales sin la aportación defensiva de los dos delanteros. Aquel equipo solidario salta por los aires cuando pierde el balón. Defender en bloque bajo no va con el francés ni con el brasileño, que tampoco se dan nunca una carrera hacia atrás para ayudar cuando el rival supera la presión en primera línea.

La llegada de Mbappé ha roto los esquemas de Ancelotti en ataque

La llegada de Mbappé ha roto los esquemas de Ancelotti en ataque / Efe

No se sabe si Ancelotti mantiene a los dos delanteros partido tras partido convencido de que acabarán fusionándose con sus compañeros cuando pierden la pelota, o si juegan porque el italiano teme que le den un toque desde la planta noble del club. El resultado es que este Real Madrid es una sombra al de la temporada pasada y Ancelotti no encuentra la manera de reconducir la nave.

Aprendiendo a perder

La apuesta táctica del italiano fue, ha sido y es la disciplina defensiva, pero hay dos jugadores liberados que dinamitan el juego sin balón. Uno estaba, Vinicius, y el equipo lo ganaba todo; el otro acaba de llegar, Mbappé, y el Madrid está aprendiendo a perder. O Ancelotti encuentra la manera de encajar al francés en el equipo, o está condenado a no ganar nada esta temporada.

Hay más factores además de la escasa aportación de Mbappé al colectivo, al margen de que no esté fino en la finalización. El centro del campo no genera nada desde la salida de Kroos, el jugador que daba la pausa al juego, el que repartía roles y el que construía el fútbol desde atrás. A esto se suma la marcha de un defensa capaz de ocupar las cuatro posiciones como era Nacho. Sin Carvajal ni Alaba, el equipo le añora, porque daba equilibrio a la zaga.