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REAL MADRID

El Madrid cojea como equipo

El Atlético le enseñó como se mueve un colectivo solidario, con las tareas definidas en las que cada cual cumple su misión, algo que falla en el mecanismo blanco

Resumen, goles y highlights del Real Madrid 2 - 1 Atlético de Madrid del partido de ida de los octavos de final de la Champions League

El Real Madrid se lleva la primera batalla ante el Atlético de Madrid / Telefónica

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

El Real Madrid acumula una temporada con dientes de sierra. Ancelotti no acaba de dar con la tecla para ser un equipo sólido. Le cuesta un mundo ganar partidos por culpa de una plantilla corta, de jugadores solapados y de la irregularidad de sus estrellas, que se iluminan a la misma velocidad que se apagan. Los datos descubren que el año pasado a estas alturas se había dejado en el camino 22 de los 135 puntos disputados (16,7%) y esta temporada ha perdido 36 (26,4%). El Atlético le enseñó como se mueve un equipo solidario con las tareas definidas, en las que cada cual cumple su misión, algo que falla en el mecanismo blanco

Lesiones, suplentes y improvisaciones

 

Es cierto que las lesiones no ayudan a Ancelotti, que lleva tapando vías de agua toda la temporada, aunque en muchos casos los secundarios no dan el nivel y le obligan a improvisar. Los ejemplos se personalizan en Lucas Vázquez, un buen suplente pero insuficiente como titular; un centro del campo sin peloteros con Modric y Ceballos como principales recursos. Se ve obligado a inventarse comodines como Camavinga (lateral izquierdo), Tchouameni (central), Brahim (centrocampista) o Valverde (ha jugado en siete posiciones diferentes).

A esto suma limitaciones en el centro de la defensa, pero con la suerte de descubrir a Asencio ante el invisible Vallejo tras la lesión de Militao y el duro trayecto de Alaba para recuperar su mejor versión. Y acaba en la falta de continuidad de sus dos estrellas ofensivas, Mbappé y Vinicius, que ni defienden ni se les espera. Todo se disimula con Rodrygo, Bellingham y Brahim, que salen al rescate para mantener al equipo en pie.

Ancelotti y agitar el gallinero

Ancelotti es cabezota, insiste en su política de ignorar a jugadores que están en mejor forma y poner a otros que están lejos de su mejor nivel. Eso provoca sus quejas reiteradas de falta de “actitud y compromiso”, dos condiciones que faltan desde que comenzaron la temporada a mediados de agosto. El italiano es consciente, pero no lo soluciona buscando alternativas con otros jugadores. No está interesado en sustituir a esas estrellas en momentos bajos, o darles un toque de atención con el banquillo cuando juegan para ellos y no para el equipo.

El resultado es crear incertidumbre en el madridismo que nunca sabe qué versión va a ver de su equipo antes de cada partido. Eso sí, tiene claro que van a sufrir, que no hay victoria sencilla salvo en contadas ocasiones, porque este Madrid cojea peligrosamente como equipo. Y mucha de esa responsabilidad es del entrenador, que insiste en poner a los mismos o disponer de un dibujo con tres delanteros sabiendo que dos de ellos son versos libres en el juego defensivo. Su obligación es meterlos en cintura, pero no se atreve porque su objetivo es no agitar el ‘gallinero’.