Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

CHAMPIONS

Valverde y Courtois se llevan por delante al City de Guardiola

Un triplete del uruguayo en la primera mitad y las intervenciones del belga permiten al Madrid llegar al Etihad con la eliminatoria encarrilada

Resumen, goles y highlights del Real Madrid 3 - 0 Manchester City de la ida de octavos de final de la Champions

Champions

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Dijo Fede Valverde en la previa a la ida de octavos de la Champions que el Madrid no había sido capaz de defender con todos los hombres en el campo esta temporada. Lo hizo con una lógica aplastante, como cuando describió el valor del compromiso en partidos grandes como el del Manchester City. Un equipo al que se llevó por delante el uruguayo con un triplete que hizo naufragar la propuesta de Guardiola. El eterno pecado de dar por muerto a un equipo que, efectivamente, lo parece, pero que encarriló en el Bernabéu otra eliminatoria más para gestionar, sin más, el patrimonio de una ida fácil y feliz.

El fallido sistema inglés

Cuando Guardiola revise el planteamiento se dará cuenta de que no mereció la pena salir con cuatro estiletes ante un Madrid al que solo le quedaba el instinto. Un equipo plagado de bajas, donde Arbeloa optó por prescindir de delantero centro, porque el destino le regaló a Valverde. Con Thiago Pitarch de titular, invitándolo a entrar en las noches grandes de Champions donde la vida deja de tener sentido.

Es más, cuanto menos se piensa, peor es el destino. Por eso el único que trabajó con sentido en la primera mitad en el bando citizen fue Doku. Solo el belga se quitó de encima un rigor táctico que nunca existió, con un boquete en el centro del campo del que se aprovechó el Madrid con sus recursos. ¿Cuáles? Pues balones en largo de Courtois, vestido de Kroos. Fue el lanzador de un ataque donde el uruguayo fue Mbappé.

Uno de esos futbolistas que sí ha probado la gloria europea y que se deshizo de Xabi Alonso para ser libre. El que más ha ganado con un cambio donde Arbeloa permite la completa autogestión. Confiando en el currículum que cada uno trae. El charrúa ejerció de tercer central primero, de extremo después y en los tres goles del mejor delantero centro del mundo. Inexplicable, como lo es el fútbol en sí mismo.

Fede 'Mbappé'

Después de un zurdazo de Bernardo Silva que parecía inaugurar una cuenta de oportunidades, en el 20, Valverde atropelló a O'Reilly para convertir en asistencia un balón larguísimo de Courtois. Donnaruma, con una mala salida, añadió el ingrediente que falta para la épica continental. Un portero destartalado que recogió por segunda vez el balón del fondo de las mallas en el 27.

Otra vez Pajarito. Un mote que se le queda corto a un jugador que vale para cualquier asunto. Como si de Luis Suárez -o Mbappé- se tratase, definió con un zurdazo cruzado imparable. El City fue una agonía constante, usando la técnica del parabrisas sin ver un solo hueco en un 4-4-2 bien armado que le dio al Madrid una fe inquebrantable. Todas las carreras ahorradas en el resto de la temporada salieron en el mapa de calor.

Tardó Valverde solo 22 minutos en firmar un triplete que solo se explica en los documentales. Pase por alto de Brahim para encontrar al uruguayo, que se dio el lujo de tirar un sombrero para superar a Guéhi. Otra de esas incorporaciones con las que Guardiola quería un último baile que le permitiese luchar por todo. Pero el Madrid, que había ganado a última hora al Celta con un tanto de Valverde, había calcinado a Guardiola.

Courtois pone el resto

No podía ir a peor el asunto para Guardiola. O sí, en caso de que el Madrid subiese una marcha, a pesar de un escenario muy favorable. Extirpó a Savinho y dio entrada a Reijnders. Ni así. Los intentos como un disparo de Semenyo terminaron en las manos de Courtois, quien nunca falla. Pudo hacer más grande aún la herida del City, Vinicius forzó un penalti ante la acción desesperada de Donnarumma.

Asumió la responsabilidad Vinicius y falló después de un salto antes del golpeo. Una extravagancia por la que pidió perdón al Bernabéu en su mejor noche de la temporada. Se lo perdonó con una sonora ovación. Para entonces, Mendy ya había sido retirado por Fran García. No era cuestión de perder más recursos.

Quiso meterse el City en la eliminatoria en el 67, pero lo evitó Rüdiger cortando un centro de Semenyo que Haaland, una vez más desaparecido en el Bernabéu, solo tenía que empujar. Hasta esos detalles cayeron del lado de un Madrid resiliente, como en otra intervención milagrosa de Courtois para quitarle culpa a Pitarch tras un mal control. Un 3-0 redondo para abandonar un papel de víctima que nunca le corresponde.