REAL MADRID
Camavinga cuestiona a Tchouameni
Su partido ante el Villarreal descubre a un jugador más combinativo y eficaz que su compatriota, que no acaba de convencer de medio centro

Aurelien Tchouameni y Eduardo Camavinga, jugadores del Real Madrid. / EFE
Las prestaciones de Aurelia Tchouameni no acaban de encajar en el estilo de juego del Real Madrid. Un futbolista físico, técnicamente dotado, pero al que falta intuición para ser el guardaespaldas de sus compañeros en el centro del campo. A esto agrega dificultades para circular la pelota, lento al elegir el pase y a veces previsible. Un constructor que no arriesga. Que blinda su juego con balones atrás, en horizontal o en corto que ralentizan el fútbol de los blancos.

Ancelotti da órdenes a Camavinga / Efe
Es cierto que Casemiro dejó el listón muy alto, sobre todo en el aspecto defensivo. El brasileño leía bien el juego y aparecía donde sus compañeros lo necesitaban. A eso, agregaba una dosis de agresividad ‘sorda’ para rebañar balones, frenar a los rivales o trazar una raya por donde el contrario no pasaba en caso de jugadas con peligro de gol. Era un seguro que encajó como un guante.
Exigentes con Tchouameni
El brasileño también tuvo la suerte de coincidir con Kroos y Modric, dos jugadores que trabajaban con sentido cuando perdían el balón y que no necesitaban a Casemiro para construir el juego. Pero Kroos ya no está, las prestaciones de Modric ya no son las de antes pese a que sigue siendo un jugador de máxima utilidad en la medular de Ancelotti.

Ancelotti apoya a Tchouameni / Efe
Tchouameni está en desventaja respecto a Casemiro. Se le pide la misma eficacia defensiva y más protagonismo en tareas constructivas. Y no cumple al cien por cien con ambas misiones, salvo en partidos determinados que encajan en su estilo y en los que deja patente ser un gran jugador. En este inicio de su tercera temporada de blanco las dudas siguen siendo las mismas.
Ancelotti confía en Aurelien
Ancelotti tiene fe ciega en él. Es fijo en sus alineaciones, pero ve en sus actuaciones lo que ve todo el mundo. Esas lagunas provocan ciertas dudas y lo desvía a central cuando tiene problemas con Rudiger o Militao. Tchouameni se desenvuelve bien en esa misión, es un recurso útil. Ante el Villarreal jugó su tercer partido de zaguero además de 30 minutos ante el Lille, cuando relevó a Militao, que acabó tocado. Y en todos respondió.
La lesión de Camavinga, baja los 10 primeros partidos, han impedido al italiano tenerlo como alternativa para el medio centro. Reapareció en Lille, pero cuando más lució fue cuando Ancelotti retrasó a Tchouameni a central y puso a su compañero de medio centro. Ante el Villarreal mantuvo la apuesta para dar descanso a Militao y Camavinga hizo una excelente labor.
Más riqueza de recursos
El francés dio salida al juego con agilidad. Combinó de primeras cuando le apretaban o condujo el balón con espacios. Facilitó una circulación rápida que dio más dinamismo a la creación del juego y defensivamente cumplió con su labor como hace Tchouameni e incluso lo mejoró. Camavinga sigue creciendo, va adquiriendo esa experiencia en forma de responsabilidad de no arriesgar sin necesidad. Está llamando a la puerta y empieza a cuestionar a Tchouameni.
Es una buena noticia para Ancelotti, que ve la luz en una posición inestable desde que Casemiro decidiera irse al Manchester United. Tiene dos alternativas válidas, pero si Camavinga mantiene su progresión y Tchouameni no mejora, acabará adelantándole en un puesto clave para un equipo de oficio ofensivo que necesita el dinamismo de Camavinga antes que el juego posicional de Tchouameni.
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