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El Bernabéu, un dolor de cabeza para Florentino que hace ganar al Atlético

La cancelación de los conciertos de Aitana, que se han trasladado al Metropolitano, compromete el modelo de negocio a corto plazo del estadio blanco

Aitana actuará en el estadio Metropolitano tras suspenderse sus conciertos en el Bernabéu

Lucía Feijoo Viera

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

En la última asamblea general de socios, Florentino Pérez defendía ante los compromisarios que él se "mataría" para que "el patrimonio y el dinero del Real Madrid sea del Real Madrid". Una afirmación con la que buscó un manto de tranquilidad para los que piensan que el club puede dejar de serlo y puede convertirse en una Sociedad Anónima Deportiva. "Pese a que el Bernabéu no ha estado a pleno rendimiento, destaquemos las zonas VIP o el museo, que han dado un beneficio enorme", apostillaba, consciente de que pese a haber superado los 1.000 millones de ingresos, el campo, su obra magna, se ha convertido en una piedra en el zapato.

Aitana, la última de una fuga que no cesa

El último golpe al proyecto del coliseo blanco ha sido la cancelación de los dos conciertos de Aitana programados para los días 27 y 28 de junio en un Santiago Bernabéu que lleva sin este tipo de actividades desde el pasado 26 de septiembre. El incumplimiento de la normativa de ruidos, entre otras cuestiones prodecimentales, bloqueó el desarrollo de un programa de eventos que incluía, además de Aitana, a Lola Índigo o Dellafuente. Artistas de primer nivel que han ido expresando su malestar conforme se han visto obligados a recalcular sus giras.

El Real Madrid "reprograma" los conciertos del Bernabéu

EFE

"Quiero que sepan que los ingresos en este sentido apenas representan un 1%. Pero entendemos que esta actividad es importante, porque refuerza la imagen del club", aseguraba Florentino Pérez en la citada asamblea, consciente de que el Bernabéu, como la mayoría de campos modernos, permite una explotación multidisciplinar. El problema ahí era de cálculos y previsiones, que en el caso del Real Madrid habían fallado, porque en su memoria estaba la realización de hasta 100 eventos por semestre a partir de la culminación de la remodelación.

La cascada de cancelaciones ha tenido un efecto positivo para su máximo rival en la ciudad, tanto en el terreno de juego como en los negocios: el Atlético. Tras el comunicado del Real Madrid, Aitana publicó un vídeo en el que anunciaba que sus dos conciertos se celebrarían finalmente los días 30 y 31 de julio en el Riyadh Air Metropolitano, siguiendo así los pasos de Lola Índigo y Dellafuente, que también cambiaron el estadio madridista por el rojiblanco. De este modo, el efecto tractor que podría tener el Bernabéu está siendo aprovechado por un campo que está sacando el máximo provecho, tanto de su ubicación, en la que no genera problemas de ruido, como en el plan de negocio.

El Metropolitano, el gran beneficiado

Alrededor del feudo colchonero se ha construido un programa de eventos que tienen el día de partido como eje, algo que sigue siendo fundamental para los equipos (los ingresos por esta vía han crecido un 34% en el último año, según la UEFA). De ahí que una de las apuestas del Atlético ha sido la de ir buscando un socio cada vez más rentable para el naming de su estadio. El pasado 8 de octubre, la aerolína saudí Riyadh Air Metropolitano se convertía en el tittle sponsor del estadio, a razón de 250 millones en nueve años. Por su parte, el club blanco simplemente ha aplicado una modificación de su nombre para acciones de marketing y merchandising, dejándolo simplemente en 'Bernabéu'.

El nuevo palco VIP del Real Madrid que abrió en marzo en el Santiago Bernabéu.

El nuevo palco VIP del Real Madrid que abrió en marzo en el Santiago Bernabéu. / REAL MADRID

Para Florentino Pérez, el nuevo estadio suponía, junto a la llegada de Mbappé y la culminación de la regeneración de la plantilla, el cierre de un círculo virtuoso que le ha convertido en el presidente con más títulos en la historia del Real Madrid. Sin embargo, justo el elemento que más le representa, por el sector inmobiliario del que procede, no ha sido capaz, por el momento, de dar los resultados esperados. La cancelación de conciertos es una parte de las asignaturas por resolver para un club que saca pecho, por ejemplo, de ser la sede del primer partido de la NFL en territorio español. Un encuentro que, según han informado diferentes medios, les obligará a redimensionar sus vestuarios.

Esto evidencia que todo movimiento requiere una inversión calculada. Uno de los primeros problemas que se encontró el nuevo Bernabéu fue el césped. En la pasada temporada, el Real Madrid tuvo que cambiar hasta en cinco ocasiones el verde de su estadio. El hipogeo se vendió como una gran obra de ingeniería que permite recoger el tapete cuando se celebran eventos como los que Aitana ha cancelado. Sin embargo, no se calculó correctamente que el techo retráctil, la otra innovación más importante del remodelado campo, impedía la entrada de luz que el verde necesita.

Del problema del césped a los ruidos

Al principio de la pasada temporada, se achacaron los problemas a la ola de calor que padeció la capital española. Sin embargo, la situación terminó por cronificarse. Otra razón apuntaba al cambio de proveedor. La gestión del césped había dependido durante muchos años de un especialista inglés, Paul Burguess, ahora en el Chelsea. El británico trabajaba con una empresa de Arévalo (Ávila) hasta que en 2021 se convirtió en suministrador Tapiz Verde y José María Muñoz en responsable. Hoy, este problema se ha mitigado, pero evidencia el paso hacia atrás después de uno hacia adelante que ha frenado el pleno rendimiento del Bernabéu.

Con los conciertos se ha vivido una secuencia similar. Antes del parón pasaron por el estadio artistas como Taylor Swift, Duki, Manuel Carrasco, Luis Miguel o Karol G. Hasta que los vecinos de la zona en la que se ubica el campo se plantaron y se organizaron contra el ruido. Porque el Bernabéu tiene una ubicación privilegiada, en el centro de la ciudad, una virtud que va a contracorriente de la mayoría de estadios que cada vez se alejan más de las arterias principales. El problema es que esto requiere un aislamiento perfecto o, en su defecto, una modificación de la normativa, que caminan hacia límites cada vez más restrictivos.

"Si alguien va contra el Real Madrid por un motivo, tienden a pensar que es del Atlético o del Barça, pero esto no tiene nada que ver con eso", explicaba en noviembre a SPORT Enrique Martínez de Azagra, presidente de la asociación vecinal de Perjudicados por el Bernabéu. "Ni siquiera tiene que ver con el Real Madrid, se trata de unos actos que ha hecho la junta directiva actual, que cometió un error muy grave. Diseñaron un modelo de negocio basado en una ilegalidad", añadía en un retrato de lo que ha sucedido con el campo blanco, un motivo de orgullo que se ha convertido en una preocupación que, además, genera beneficio en el Atlético.