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REAL MADRID

El Bernabéu dictará sentencia

Otra derrota en su estadio sería la tercera consecutiva, lo que provocaría unas consecuencias incalculables que amenazaría al eslabón más débil, el entrenador 

Alineaciones probables del Madrid-Osasuna de Liga

Alineaciones probables del Madrid-Osasuna de Liga / SPORT

Alejandro Alcázar

Alejandro Alcázar

Malos tiempos para el Real Madrid, que no tiene pausa en el campo ni en el banquillo. Su fútbol no fluye, sus estrellas no lucen y su entrenador está perdido en una jungla de talentos descoordinados. Reciben a un Osasuna en alza, que se ha colado en la zona noble de la Liga, es quinto, y amenaza a un Bernabéu encendido que pita indignado a su equipo.

El Bernabéu no se fusiona con el equipo por su pobre rendimiento

El Bernabéu no se fusiona con el equipo por su pobre rendimiento / Efe

Un Madrid que viene de dos derrotas contundentes en su estadio ante dos rivales históricos, Barcelona (0-4) y Milán (1-3), y que de sumar una tercera de similares dimensiones pueden provocar incalculables consecuencias empezando por el eslabón más débil, el del entrenador.

Ni goles ni contundencia

Un Madrid con jugadores acomodados, estáticos, que piden el balón al pie y que se mueven como un desfile de principiantes cuando pierden el control del juego. Porque defender está muy bien, es el pilar sobre el que se sostienen las victorias, pero cuando no se consigue debe responder con goles y contundencia. Ni una cosa ni la otra. Este Madrid es un equipo desorientado roto, donde las individualidades buscan soluciones intentando poner voz al silencio de un coro que espera el sonido de la orquesta.

Vinicius y Bellingham, entrenándose

Vinicius y Bellingham, entrenándose / Efe

Osasuna es lo contrario. Vicente Moreno une sinergias y da lustre a la frase de Di Stéfano de que “ningún jugador es mejor que todos juntos”. Leyenda que luce en el pasillo que conduce de los vestuarios al césped del Bernabéu.

Un desastre con balón

Los blancos se encontrarán con un equipo subido en lo alto de la cucaña liguera a base de esfuerzo, sacrificio y coordinación. Un equipo con buenos jugadores pero a distancia de los que tiene Ancelotti. Es el éxito del fútbol asociativo que amenaza a un Madrid bajo sospecha que aleja las palabras de los hechos, las promesas de la realidad. Hasta el propio Carletto quiere ver como pasan a la acción.  

Ancelotti entre sus jugadores durante el entrenamiento de este viernes

Ancelotti entre sus jugadores durante el entrenamiento de este viernes / Efe

Ancelotti tiene cuatro bajas de corte defensivo Courtois, Carvajal, Alaba y Tchouameni, lo que reduce su idealización de hacerse fuerte defendiendo. Igual algún día trabaja lo contrario y da salida al juego con balón, jugar al fútbol en equipo y buscar soluciones en la construcción y en las conexiones ofensivas. No se espera que el italiano haga ninguna revolución. Insistirá en lo mismo de siempre con el riesgo de que ocurra lo de siempre esta temporada. Y si ocurre saben que el Bernabéu dictará sentencia.

Los dibujos

Vicente Moreno, que verá el partido desde la grada por sanción, saldrá con su mejor equipo salvo Juan Cruz, lesionado, al que sustituirá Bretones. Se ha llevado a Madrid a toda la plantilla salvo a Kike Barja. Dani Pendín será su extensión en el banquillo, con la consigna de mantener el estilo que le sitúa en un momento brillante. La intención no es otra que asaltar el Bernabéu y hacer más grande la herida que desangra a los blancos.

Osasuna mantendrá el 4-2-3-1 habitual ante un Madrid que no se sabe muy bien el dibujo que explota, aunque parece que el italiano utilizará el mismo esquema con Valverde y Camavinga de medios centros. Por detrás recupera a Rodrygo junto a Bellingham y Vinicius para una línea de tres, con Mbappé en la punta de ataque.